Suiza vota: inmigración, aviones de combate, política familiar y caza

¿Por qué los suizos vuelven a pronunciarse sobre la inmigración de la UE?

La UE es un socio económico clave para Suiza, pero el tema de las relaciones bilaterales se ha convertido en un campo de batalla de la política interior desde los años 90. © Keystone/Gaetan Bally

La propuesta de eliminar el acuerdo de libre circulación con la Unión Europea es el último intento de los partidos de derecha para restringir la inmigración a Suiza.

Este contenido fue publicado el 20 agosto 2020 - 15:40
swissinfo.ch/urs

La denominada iniciativa “para la limitación” de la Unión Democrática de Centro (UDC, derecha conservadora) fue lanzada como respuesta a la negativa del Parlamento a aplicar cuotas de inmigración aprobadas por el electorado suizo en 2014.

La votación se considera crucial para las futuras relaciones entre Suiza, que no es miembro de la Unión Europea (UE), y el bloque de 27 naciones.

Esta iniciativa forma parte de un conjunto de cinco cuestiones que se someten a votación popular el 27 de septiembre.

¿Qué es lo que está en juego?

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La iniciativa pretende que el Gobierno suizo suspenda un acuerdo bilateral existente con la UE sobre libre circulación de personas y que asuma el control total de la política de inmigración del país.

El acuerdo con la UE deberá renegociarse con Bruselas en los próximos 12 meses (a partir de la votación). En caso contrario, según los promotores de la iniciativa, habrá que revocarlo por completo.

El actual acuerdo de libre circulación permite a ambas partes el libre acceso a sendos mercados laborales y el derecho a elegir el lugar de residencia.

Si se aprobara la restricción del derecho de inmigración de los Estados miembros de la UE, la decisión invalidaría también otros acuerdos sobre comercio, transporte e investigación, ya que estos sectores forman parte de un paquete de siete acuerdos bilaterales vigentes desde 2002.

La UE es el socio comercial más importante para Suiza con una cuota de cerca del 60%, por delante de Estados Unidos (12%) y China (6%), según datos oficiales de 2018. 

¿Cuáles son los principales argumentos a favor y en contra?

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Según los promotores de la iniciativa, el actual régimen de inmigración ejerce presión sobre los empleos y los salarios en Suiza. Afirman que conduce a un aumento de los alquileres de las viviendas y a la saturación de los transportes públicos y de las escuelas.

Sostienen también que los extranjeros son culpables de muchos actos de delincuencia en Suiza y del abuso del sistema de bienestar social del país.

Los partidarios de la iniciativa aseguran que la preocupación por el impacto negativo sobre la economía suiza de las restricciones a la inmigración es infundada, ya que a la UE le interesa ceder a las demandas suizas. 

Asimismo, consideran también que Suiza, como país independiente, debería ser libre de definir su política de inmigración.

Los adversarios de la iniciativa advierten de las graves consecuencias que las restricciones a la inmigración tendrían para la economía suiza, sobre todo para las pequeñas empresas. La aprobación de la propuesta de la derecha crearía inseguridad jurídica y supondría una tensión adicional en las relaciones bilaterales con el bloque de los 27, principal socio comercial de Suiza.

Señalan que la UE no está dispuesta a conceder una excepción a Suiza en materia de política de libre circulación de personas, uno de los principales principios de la política de la UE.

Los adversarios también señalan que los ciudadanos suizos perderán el derecho a vivir y trabajar en los países de la UE si la iniciativa logra la mayoría en la votación.

Asimismo, advierten que la aprobación de las restricciones a la inmigración pondría en peligro las relaciones con Bruselas, sometidas ya a una gran tensión debido a la elaboración prevista de un llamado acuerdo marco destinado a garantizar una aplicación más uniforme y eficaz de los acuerdos actuales y futuros de acceso al mercado único.

¿Por qué tiene que volver a decidir el electorado?

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En el sistema suizo de democracia directa las propuestas para una enmienda constitucional pueden someterse a votación nacional si los promotores logran reunir al menos 100 000 firmas en 18 meses. Es lo que se conoce como una iniciativa popular.

El partido Unión Democrática de Centro (UCD, derecha conservadora) y otros grupos afines comenzaron la recolecta de firmas a principios de 2018 y las presentaron ocho meses después.

Tanto el Gobierno como el Parlamento han debatido la iniciativa como parte del procedimiento político habitual.

¿Quiénes están a favor y quiénes en contra?

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La Unión Democrática de Centro es la fuerza motriz de la iniciativa junto a otros grupos conservadores, entre los que figura la Asociación para una Suiza Independiente y Neutral (ASNI).

Entre los adversarios de la iniciativa figuran partidos políticos desde el centro-derecha a la izquierda, la mayoría del Parlamento y el Gobierno.

Las organizaciones empresariales y los sindicatos, así como los cantones y una amplia alianza de grupos de la sociedad civil, se han posicionado también contra la iniciativa.

Asimismo, la Organización de los Suizos en el Extranjero, que representa los intereses de la comunidad suiza expatriada, ha recomendado el rechazo de la iniciativa. La mayoría de los suizos expatriados viven en los países europeos vecinos.

¿Con qué frecuencia han votado los suizos sobre la inmigración y las relaciones con la UE?

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El electorado suizo ha tenido siempre la última palabra sobre las propuestas antiinmigración, así como sobre las relaciones del país con la UE, las cuales se rigen por más de 120 acuerdos bilaterales vigentes desde 1972.

A lo largo de los años, se han llevado a cabo al menos 12 votaciones con el fin de impulsar las relaciones entre Suiza y la UE o bien de invertir esa integración.

Una propuesta de adhesión al Espacio Económico Europeo - una solución a medio camino de la adhesión completa a la UE - fue rechazada en las urnas en 1992.

La última votación relacionada con la UE se remonta a 2014 cuando el electorado aprobó la imposición de cuotas para los inmigrantes. El Parlamento se negó a aplicar la iniciativa al pie de la letra, argumentando que Bruselas no aceptaría ningún intento de socavar el principio de libre circulación de personas.

En su lugar, el Parlamento introdujo una cláusula de "prioridad suiza" para ciertos sectores del mercado laboral, una medida que ha sido abiertamente rechazada por la derecha política.

Una de las principales fuerzas que se oponen a una relación más estrecha con la UE es la Unión Democrática de Centro, el mayor de los cuatro partidos representados en el Gobierno suizo.

El hombre fuerte del partido, Christoph Blocher, ha hecho también de las restricciones a la inmigración una de las cuestiones clave de la UDC.

Desde los años 70, los votantes suizos han dado su opinión sobre más de 40 propuestas contra la inmigración.

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