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Al alza las primas de banqueros

Imagen del Credit Suisse en Zúrich. Keystone

Los estratosféricos premios otorgados a ejecutivos se redujeron durante la crisis, pero regresaron ya a su nivel del 2008.

Este contenido fue publicado el 06 abril 2011 - 10:40
Andrea Ornelas, swissinfo.ch

El tema atiza un debate altamente sensible en Suiza: el freno a los “ingresos abusivos”. Las iniciativas para acotarlos se multiplican, y los accionistas de muchos de los gigantes empresariales suizos emitirán su opinión sobre las remuneraciones en las próximas asambleas generales.

El tema es una incómoda piedrecilla en el zapato. Los “salarios abusivos” provocan prurito a la mayoría de los protagonistas de la economía suiza.

Se manifiestan en su contra los ciudadanos de a pie, los sindicatos, los pequeños accionistas de las grandes empresas, y organizaciones no gubernamentales.

Sin embargo, pese al discurso que defienden prácticamente todos los gobiernos industrializados, los hechos parecen avanzar en sentido opuesto.

En Suiza, el pago de bonos variables permite, prácticamente, duplicar el ingreso de los ejecutivos de alto nivel.

Concretamente, los bonos devengados en Suiza fueron equivalentes hasta 90% del salario base de los ejecutivos, según un estudio realizado por la consultora Towers Watson y por la Universidad de Colonia (04.04).

Un privilegio bancario

Dirk Sliwka, responsable del estudio realizado por la consultora y la universidad alemana, afirma que el fenómeno–pago de bonos casi tan altos como el mismo salario de base- se presenta esencialmente en el sector financiero internacional.

El experto califica de “impresionante” el nivel observado y precisa los resultados obtenidos en cada uno de los tres países analizados.

Mientras en Suiza, como se dijo, los bonos pueden ser equivalentes a 90% del ingreso fijo de un alto directivo; en Alemania la proporción alcanza 75%.

El caso austriaco está menos acentuado, ya que los bonos variables pueden equivaler hasta a 26% del salario de los directivos.

Y el trabajo arroja otra conclusión polémica: el pago de bonos a directivos regresó en 2010 a los niveles previos a la crisis.

Castigo temporal

¿Qué sucedió?

La presión ejercida a partir del 2009 por el G-20  (grupo que reúne a las principales potencias económicas desarrolladas y emergentes-del mundo) y una serie de disposiciones anunciadas por FINMA (autoridad supervisora del sistema financiero helvético) en 2010 llevaron a los grandes bancos suizos, como UBS y Credit Suisse, a anunciar que revisarían su política de remuneraciones para altos ejecutivos.

Ofrecieron mesurar los premios y sobre todo, diferir su pago para evitar que los directivos tomen riesgos excesivos en busca de ganancias personales elevadas.

La consultora y la universidad confirman que, efectivamente, las remuneraciones variables se vieron recortadas durante la crisis, en un 25% en el caso helvético.

Martin Emmerich, experto de Tower Watson, añade que los ejecutivos de alto rango fueron los más afectados, ya que en su caso los bonos se redujeron hasta 50% durante la crisis.

Sin embargo, en 2010 dichos premios financieros regresaron a niveles previos a la crisis, afirma y añade que, por otra parte, el grueso de las empresas jamás dejó de pagar bonos.

Debate sobre salarios abusivos

Bonos y salarios abusivos son dos temas que van de la mano en Suiza.

Hace dos semanas (21.03), los jóvenes socialistas suizos (JSS) presentaron una iniciativa popular -respaldada con 130.000 firmas- para impedir que cualquier director de empresa gane 12 veces el salario de su empleado menos remunerado.

Una propuesta conocida como “1:12-Por salarios equitativos” que busca eliminar una realidad patente en el mercado laboral helvético: un top manager suizo percibe hasta 73 veces el sueldo promedio de sus empleados.

La propuesta de los JSS se suma a una que generó el más alto revuelo en Suiza desde el 2008, la iniciativa de Thomas Minder.

El pequeño empresario suizo, dedicado a la fabricación de dentífricos, reunió 119.000 firmas hace dos años para frenar lo que llama las “remuneraciones abusivas”. Una de sus principales propuestas es entregar a los accionistas el poder para pronunciarse sobre los salarios del Consejo de Administración de las empresas.

¿Es posible acotar las percepciones?

En opinión de los expertos, imponer un “techo” a los ingresos ejecutivos (salarios de base y/o bonos variables) no es simple en Suiza.

Primero, porque se trataría de una intrusión sustancial a la autonomía de las empresas que cotizan en el mercado de valores, según la percepción de especialistas como la consultora KPMG. Segundo, porque la legislación vigente no facilita el establecimiento de “techos”.

La Fundación Ethos, vieja defensora del fin de los salarios abusivos en Suiza, confirma que al interior de la Confederación Helvética no existe la obligación de publicar las remuneraciones prevenientes de antiguos planes de participación para ejecutivos.

Por ello, figuras empresariales como Brady Dougan, consejero delegado de Credit Suisse, percibió en 2010 un total de 70 millones de francos suizos derivados de un programa de recompensas que fue lanzado por el banco desde el 2004.

“Con frecuencia, las remuneraciones diferidas no son comunicadas por las empresas”, refiere en el estudio Remuneraciones a los dirigentes de Ethos, con cifras al 2010.

Una constante que se repite en la mayoría de las empresas que cotizan en la bolsa de valores suiza (SIX). Por el momento, solo alrededor de 21 compañías que cotizan en bolsa piden a sus accionistas opinión y voto sobre su sistema de remuneración a ejecutivos.

Y justamente este mes de abril la mayoría de esas empresas habrán de pronunciarse al respecto sobre las Asambleas Generales Ordinarias por venir.

Un paso aún tímido hacia una política de transparencia que Suiza tendrá que fortalecer tarde o temprano.

Las que consultan

Algunas de las empresas suizas que consultan a sus accionistas –grandes y pequeños- sobre el sistema de remuneraciones que otorgan a su consejo directivo son:

ABB

Adecco

Credit Suisse

Holcim

Lonza

Nestle

Novartis

Roche

Swiss Life

Swiss Re

Swisscom

UBS

Zurich Financial Services

De las empresas antes citadas, 9 de cada 10 accionistas asistentes a las Asambleas Generales del 2010 avalaron las remuneraciones variables que se propusieron para la alta jerarquía de estas compañías.

La única excepción fueron UBS y Credit Suisse, en donde sólo 5 de cada 10 accionistas avaló los bonos previstos pactados.

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Voz de accionistas

Suiza no posee ninguna ley que permita a los accionistas regir la política salarial de los directivos de las empresas.

En Gran Bretaña, Francia, Holanda y Suecia, el voto del accionariado en una realidad. Y el fallo que emitan los tenedores del capital sobre el tema debe ser considerado en la política de remuneraciones.

En Suiza, las reglas son otras. Desde el 2002, las empresas que cotizan en bolsa deben publicar el salario de sus dirigentes. Pero nada más.

Durante los últimos cinco años, y a instancias del trabajo realizado por entidades como la Fundación Ethos, algunos grandes corporativos han aceptado una modesta participación de los accionistas -vía su voto en las asambleas- con respecto a la política salarial, pero sin que estén obligados a realizar cambios sustanciales por esta razón.

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Contexto

La Fundación Ethos, creada en Ginebra en 1997 (inicialmente por dos cajas de pensiones y ahora con presencia de 78) ha sido puntera en la batalla contra las percepciones abusivas en Suiza. Su misión es favorecer el desarrollo sostenible de las empresas y la transparencia en la rendición de cuentas.

Towers Watson es una empresa internacional, con presencia en Suiza, especializada en la asesoría a empresas en materia de administración, riesgos, manejo de capital, etcétera. Uno de sus objetivos es también la generación de herramientas para la toma de decisiones por parte de las empresas.

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