Baselworld, el salón de la excelencia

Baselworld espera unos 90.000 visitantes hasta el 19 de abril. Keystone

Con el fondo de una coyuntura excepcional para el sector de lujo comienza este jueves, en Basilea, la edición 2007 de Baselworld, primera feria del mundo de la relojería y la joyería.

Este contenido fue publicado el 12 abril 2007 - 09:02

La cita de este año atrae a más de 2.100 expositores de 45 países. Y entre las decenas de miles de visitantes esperados no faltarán las "celebridades" de hoy.

La 'fascinante' feria Baselworld es la cita ineludible de las mejores marcas de relojes de lujo. Los expositores presentan sus nuevas colecciones. Tal como ocurre en el Salón del Automóvil, los acaudalados vienen de compras y los otros a soñar un poco.

En consonancia con estas características, el ministro suizo de Finanzas Hans-Rudolph Merz inauguró el evento destacando que la industria relojera es "la columna vertebral" de la economía helvética. Aprovechó la ocasión para dar la bienvenida a todos los participantes.

Y para aumentar la dimensión del evento nada mejor que la visita de algunas estrellas consagradas y de otras aspirantes a serlo.

A la edición de este año acudirán, según se ha anunciado, Kevin Spacey y Cate Blanchet; la cantante Anggun y el incombustible Tom Jones; el multimillonario Ernesto Bertarelli y la rubia Paris Hilton -temida mujer de negocios detrás de su soltura juvenil-, que presentará en Basilea su nueva colección de relojes.

Novedad y exclusividad

En Suiza -de donde proviene la quinta parte de los expositores-, el sector relojero goza de una excelente salud, tanto que Jean-Daniel Pasche, presidente de la Federación de la Industria Relojera (FH en su sigla francesa), ve con mucha confianza el futuro, porque los fabricantes helvéticos saben innovar.

"El dinamismo de nuestra industria relojera es visible, declara a swissinfo. Ahí está como prueba el número de patentes depositados el año pasado. Ese es un signo de creatividad".

Tal entusiasmo comparte Jacques Duchêne, presidente del comité de expositores. En la conferencia de prensa ofrecida el miércoles en Basilea, recalcó que las marcas suizas "jamás estuvieron tan bien cotizadas", sobre todo las más prestigiosas.

A su juicio, una de las claves de ese éxito es la fascinación, nunca desmentida, de quienes gustan comprar productos exclusivos.

"Las marcas de lujo duplican el resultado del sector, dice satisfecho Duchêne. Consideramos que ellas contribuyen con casi 80% al valor de las exportaciones, hecho que es destacable".

Moderar la euforia

Aunque algunos se frotan las manos ante el aumento constante de compradores potenciales en países como China, India o Rusia, Jacques Duchêne lanza una advertencia.

"Nuestra industria podría ser vulnerable en cualquier momento. Después de todo, exportamos el 95% de nuestra producción, hecho que nos hace totalmente dependientes del ámbito internacional", sostiene.

Nadie está libre de crisis ni de catástrofes naturales. Por eso la industria relojera debe permanecer "vigilante" y prepararse para cualquier eventualidad, precisa Jacques Duchêne.

La plaga de las imitaciones

El director de los expositores de Baselworld recordó asimismo hasta qué punto la industria de las falsificaciones perjudica a la relojería de marcas.

El problema no es nuevo y la FH dispone de un programa de lucha permanente contra lo que califica de "gran peligro".

"Yo diría que el desarrollo de Internet ha agravado las cosas porque se ha hecho más fácil comprar un reloj falso", señala Jean-Daniel Pasche.

A juicio de Jacques Duchêne, las falsificaciones ocasionan la pérdida de más de 800 millones de francos por año a la industria relojera suiza. Y hace mucho que las imitaciones dejaron de ser sólo una vulgar 'baratija'.

"La habilidad técnica de los falsificadores ha aumentado considerablemente, constata Jacques Duchêne. Hoy en día nos vemos ante productos que son cada vez más difíciles de detectar. Sólo los expertos pueden establecer la diferencia".

Criminal

La FH y su presidente no ahorran palabras para referirse a quienes compran falsificaciones, producidos a menudo en Extremo Oriente.

"No sólo engañan a la industria suiza y al empleo en Suiza sino que apoyan a organizaciones criminales extranjeras que explotan a mujeres y niños en sus talleres", sentencia Jean-Daniel Pasche.

"Los compradores deben saber que esas organizaciones no pagan ni impuestos ni cotizaciones sociales y, por ende, tampco participan en el desarrollo de su país", añade el presidente de la FH.

swissinfo, Robert Brookes

Datos clave

Baselworld (del 12 al 19 abril) es la feria comercial más grande de Suiza. 2.109 expositores de 45 países y más de 90.000 visitantes esperados.

Las marcas suizas ocupan el 45,9% de la superficie ferial y representan el 20% de los expositores (422). Después están las marcas italianas, alemanas y francesas.

17,2% de los expositores son de Hong Kong.

El año pasado, 2.529 periodistas de 70 países se acreditaron para cubrir Baselworld, es decir 7% más que en 2005.

Paralelamente a la exposición basilense, se desarrolla en Ginebra el Salón Internacional de la Alta Relojería, del 16 al 21 de abril.

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De récord en récord

Después de 2005, la industria relojera suiza ha obtenido una nueva gestión récord en 2006.

Ha exportado sus productos por un valor de 13.700 millones de francos, es decir un 10,9% más que en 2005.

Sólo en el mes de diciembre, las exportaciones aumentaron 3,3%, totalizando 1.259 millones de francos.

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El costo humano de las joyas

Organizaciones no gubernamentales, entre ellas Solifonds, el Fondo de solidaridad con las luchas de liberación social en el tercer mundo, denuncian el hecho de que algunas joyas que brillan en Baselworld matan a los trabajadores chinos que las tallan.

A su juicio, esos hombres y mujeres mueren de silicosis, una enfermedad pulmonar incurable causada por la inhalación de polvos con sílice cristalina.

Las ONG exigen que Baselworld excluya a las empresas culpables y que se comprometa a hacer respetar las reglamentaciones internacionales de trabajo.

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