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Christoph Blocher defiende la neutralidad armada

Christoph Blocher ante unas 1500 personas en Grütli. Keystone

El ministro de Justicia y Policía instó a los suizos a mantener con firmeza la neutralidad del país. Hizo tal llamado recordando el 65 aniversario del "Informe de Grütli".

Este contenido fue publicado el 24 julio 2005 - 16:04

Aquel famoso discurso pronunciado en 1940 por el general Henri Guisan, arengaba a las fuerzas armadas y al pueblo a no atemorizarse ni rendirse al facismo nazi.

El discurso del consejero federal Christoph Blocher fue seguido con mucha atención este domingo (24.07), dado que estamos a dos meses de la consulta en las urnas sobre la extensión de la libre circulación de personas para los diez nuevos miembros de la Unión Europea.

Poco antes de la votación referida a Schengen/Dublin, en junio pasado, el ministro de Justicia y Policía hizo un discurso que, en circunstancias similares, marcaba el paso contrario a la postura gubernamental.

La fiesta de este domingo - con asistencia de entre 1.500 y 2.000 personas-, fue organizada por agrupaciones nacionalistas conservadoras. El mensaje principal del ministro: Suiza debe expresarse con firmeza en favor de su independencia.

En su alocución recordó las circunstancias en las cuales el general Guisan reunió a sus oficiales en la pradera de Grüttli, el 25 de julio de 1940. A su juicio, Henri Guisan explicó en esa ocasión la estrategia que protegió a Suiza durante la guerra (la Segunda Guerra Mundial).

Neutralidad armada

Por supuesto que también Suiza cometió hechos considerados hoy como errores, admitió el ministro de Justicia y Policía. No obstante, "la estrategia tuvo éxito y eso es decisivo", añadió.

Christoph Blocher dijo que no comprendía por qué la celebración del 65 aniversario del "Informe de Grütli" despertó tantas críticas (de políticos, de los medios de comunicación). A su entender, los opositores temían los efectos de un acto que sitúe la independencia y la neutralidad armada en el centro de los debates.

Para el consejero federal, la neutralidad armada constituye la mejor garantía de vida de la Confederación Helvética. Es gracias a ella que su estabilidad -un logro determinante en las luchas de influencia internacional- es asegurada.

A semejanza de hace 65 años, Suiza debe tener la capacidad para protegerse ante la eventualidad de ataques de ejércitos extranjeros, dijo el ministro al tiempo de señalar que hablar en favor de la independencia ha -en su opinión-, permitido siempre encontrar los medios adecuados para garantizar la libertad y el bienestar del país.

El reducto nacional

El informe del geneal Henri Guisan tuvo lugar ciertamente el 25 de julio de 1940, es decir un mes después del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Francia acababa de ser derrotada por la Alemania nazi y Suiza se hallaba en una encrucijada.

Ante una población de moral a toda prueba y un ejército dividido, el alto jefe militar reunió a 650 oficiales en la pradera de Grütli, un sitio doblemente simbólico porque representa la cuna de la Confederación Helvética y el corazón del "reducto nacional".

La finalidad del general era presentar a sus oficiales la nueva estrategia del reducto, galvanizar la moral de la tropa y al mismo tiempo estimular el espíritu de resistencia.

En su discurso, el general Guisan evocó la gravedad de la situación: "Podemos ser atacados desde todos los frentes a la vez". La respuesta estratégica a esa probabilidad: afirmarse en el reducto nacional. Se trataba pues de concentrar las tropas movilizadas en el masivo alpino, región más fácil de defender que las sacrificadas planicie y el Jura.

Al tiempo de condenar vivamente el derrotismo, Guisan exhortó a la resistencia y a la preparación militar con la sencilla consigna de "mantenerse". Puso de relieve el patriotismo, la voluntad de independencia y la unidad nacional.

Según los historiadores, el texto del discurso muestra también el escepticismo de Guisan frente a la democracia y la libertad de prensa. El general denuncia en ese documento los riesgos derivados de los movimientos comunistas y socialistas "inspirados en el extranjero", pero ignora a los simpatizantes suizos del nacismo.

swissinfo y agencias

Contexto

- Henri Guisan fue nombrado por la Asamblea Federal, en 1939, general y comandante de las Fuerzas Armadas.

- Su "Informe de Grütli", redactado en 1940, se ha convertido en el símbolo de la resistencia del pueblo suizo al eje facista-nazi. Guisan personificaba esa actitud.

- En aquella ocasión, el general formuló la estrategia del reducto nacional que quería concentrar el dispositivo de defensa en la región alpina.

- En Suiza, cuyo ejército es de milicias, el grado de general sólo existe en tiempo de guerra. Guisan dimitió al cargo el día del armisticio: el 8 de mayo de 1945.

- Según la tradición, los cantones primitivos sellaron en la pradera de Grütli el pacto de defensa mutua para contrarrestar el poder feudal de los Habsburgo. Se trata del mito original de la Confederación Helvética(1 de agosto de 1291).

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