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Conectarse a la Red aún es difícil fuera de casa

Karl Thomas/allOver Images/Okapia

Mucha gente quiere tener un acceso permanente y gratuito a Internet a través de los teléfonos inteligentes y la tableta. En Suiza, las ciudades, los hoteles y el transporte público tienen aún mucho camino que recorrer para satisfacer los deseos de los usuarios.

Este contenido fue publicado el 03 abril 2013 - 11:00
Scott Capper, swissinfo.ch

Durante el paseo matinal por la calle principal de Friburgo es posible ver en pocos minutos un guarda tejano (Texas Ranger) que quedó con alguien en el Coliseo, un héroe de acción mirando al infinito, y hasta una estrella porno francesa.

Pero ni pensar en un autógrafo.  Estos son algunos apelativos que aparecen en la multitud de redes inalámbricas activas en todo momento: entre 10 y 30. Sin embargo, no espere una conexión gratuita.

A pesar de los alias o seudónimos estúpidos que algunas personas escogen para su sistema wifi (fidelidad inalámbrica), no están dispuestas a garantizar un acceso libre.

Alternativas a una suscripción onerosa

La mejor manera de obtener en Friburgo una conexión para su smartphone o tableta es situarse delante de una cafetería conocida o dirigirse a un centro comercial.  La situación es muy similar en la capital suiza, Berna, porque a pesar de ser diez veces más grande que su vecina del sur, cuenta con muy pocos puntos de conexión gratuita.

La única alternativa que tienen los usuarios para cubrir los vacíos de  acceso gratuito a la Red es contratar los onerosos servicios de uno de los tres grandes operadores de las telecomunicaciones del país.

Ginebra es uno de los sitios Internet adaptado a las expectativas de los usuarios. Sus lugares públicos con enlace wifi aumentan desde 2004 y en la actualidad cuenta con unos 70 puntos de conexión distribuidos por la ciudad. Así complementa la serie establecida por la asociación sin ánimos de lucro GEspot.

Pero fue necesario convencer a la municipalidad para que construya su propia red de puntos de conexión. GEspot arrancó en 1999 -al margen del Salón de las Telecomunicaciones  (Telecom),  cuando el wifi comenzaba a ganar presencia.

La idea de compartir entre vecinos el acceso wifi  era relativamente cara entonces, recuerda Charly Schwarz, uno de los promotores de la iniciativa. “En realidad, el proyecto inicial fue crear una comunidad más que una red formal”, dice a swissinfo.ch.

Su desarrollo con el tiempo, explica, fue suficiente para convencer a la ciudad sede de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) de que era conveniente ofrecer el enlace gratuito a Internet.

Fuera de casa

El wifi gratuito para viajeros se desarrolla paulatinamente. La principal flota de autobuses del país -perteneciente a los Correos suizos- ofrece puntos wifi en el 70% de sus vehículos. Una decisión que valoran especialmente los jóvenes, señala la empresa PostBus.

Los autobuses utilizan retransmisor de telefonía móvil 3G para conectarse a Internet.

Los Ferrocarriles Federales Suizos (FFS) también han emprendido un proyecto para garantizar acceso a Internet en 100 de las estaciones más concurridas.

Ofrecerá a los viajeros el acceso inalámbrico de alta velocidad gratuito de aquí a finales de 2015. Sin embargo, FFS ya ha advertido que las conexiones gratuitas tendrán un tiempo limitado, pero aún no se ha fijado la duración.

Los trenes que recorren los principales trayectos del país serán también equipados, hasta fines del 2014, con un mejor acceso a Internet.

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Rechazo del gobierno de Friburgo

La falta de acceso público wifi en Friburgo ha tomado un cariz  político.  Los jóvenes demócrata cristianos (centro derecha) han lanzado con éxito una iniciativa que exige conexiones gratuitas a Internet en los principales centros del cantón.

“Es una solución de compromiso”, dice Pierre Kilchenmann, uno de los partidarios de la iniciativa Fri-Netz. “Eso es lo mínimo, pero nada impide a las autoridades ofrecer más”.

“La iniciativa reclama el acceso libre wifi en las localidades donde se reúne mucha gente. El equipo de Fri-Netz ha sugerido que eso ocurra en áreas cercanas a las estaciones de ferrocarriles de siete poblaciones.

“La idea es dar acceso mínimo para que las personas puedan consultar, por ejemplo, sus correos electrónicos”, añade Kilchenmann. “Eso garantizaría además una forma de conexión igualitaria para todos, ya que muchos no pueden costear una conexión particular”.

El gobierno cantonal ha rechazado la iniciativa y apuesta por la introducción de una nueva red de fibra óptica que despierta su interés indirecto, porque  al ser tendida por la empresa local de electricidad impulsaría el impacto de Internet en la vida diaria de la mayoría de los ciudadanos.

No obstante, Kilchenmann  cree que el gobierno ha entendido mal los objetivos de la iniciativa Fri-Netz contraponiéndola al proyecto de fibra óptica.

“El acceso wifi propuesto no pretende competir con un proyecto costoso como es el de fibra óptica en lo que se refiere a banda ancha y durabilidad”, precisa.

La respuesta del gobierno cantonal es insatisfactoria, concluye a su vez una comisión parlamentaria que ha pedido a las autoridades presentar una contrapropuesta.

Acceso a Internet

En Suiza:

86,6% de las páginas web se abren en un ordenador

7,9% en un teléfono móvil

5,2% en una tableta informática

0,3% en otros medios

Más del 20% de los británicos, irlandeses y rusos prefieren el teléfono móvil para conectarse a la Red.

Los europeos usan sus teléfonos inteligentes en más del 50% de los casos para acceder a servicios como el e-mail, las previsiones del tiempo o las redes sociales.

Fuente: comScore

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No perder el tren

Con todo, Schwarz piensa que este enfoque podría ser un punto discutible que facilitaría a los usuarios locales el acceso a suscripciones por telefonía móvil más baratas y más comunes.

Kilchenmann y Schwarz coinciden en que los turistas son uno de los grupos beneficiados con el acceso gratuito wifi a la Red, porque pueden descargar mapas o buscar información sobre los lugares de interés y evitar así pagar onerosas tarifas internacionales de itinerancia (roaming) en la telefonía móvil.

Ciudades como Lucerna y Lausana han dado el paso decisivo. Lucerna es un importante destino turístico que ofrece, por ejemplo, cobertura amplia en gran parte del casco antiguo y de las áreas adyacentes, así como del Museo de los Transportes. Lausana, en cambio, tiene aún muy pocas zonas con puntos de conexión.

Lugano, en el cantón sureño del Tesino, también atrae a muchísimos turistas y, en consecuencia, ofrece conexión gratuita wifi a orillas del lago.

Zúrich, la ciudad más grande del país, debate si debe introducir puntos wifi gratuitos. En vista de los costos estimados en aproximadamente 15 millones de francos  y la necesidad de instalar 2.000 antenas para la cobertura completa, es muy probable que las autoridades no instalen una red especial.

Hoteles: un valor agregado

Lejos de casa, con poco tiempo para buscar una conexión en sí difícil de conseguir, los turistas no tienen más remedio que confiar en que el hotel cuente con puntos de acceso a la Red.

Alentados por Suiza Turismo (Oficina Suiza de Turismo), algunos hoteleros que se han dado cuenta de la ventaja que implica ofrecer este servicio a los turistas y empresarios, ven ahora que el acceso a Internet es un plus interesante a la hora de reservar una estancia.

“La razón principal es que los viajeros vean este acceso como parte de los beneficios obtenidos al pagar por la habitación”, explica la portavoz de Suiza Turismo, Veronique Kanel. “Los clientes no quieren cargas adicionales en su cuenta”.

Aunque el enlace wifi se hace más común en los hoteles suizos, el departamento de Marketing recalca que muchos establecimientos pierden la oportunidad de usarlo como un factor de venta. El wifi figura entre los principales criterios de búsqueda en las webs de los hoteles, pero solo alrededor del 10% de los establecimientos lo incluyen entre sus servicios, añade Suiza Turismo.

Kanel precisa, no obstante, que la existencia de bares y restaurantes con puntos de conexión wifi hace que el problema sea menor del pensado.

“El acceso inalámbrico puede ser un valor añadido, pero depende de dónde se lo necesita”, dice a swissinfo.ch. “En la cima de una montaña no es imprescindible, pero tiene más sentido en los pueblos”.

Mientras tanto, el conseguir acceso gratuito a la Red sigue pareciéndose más a la caza de un tesoro que al simple ademán de activar un teléfono portátil.

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