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Coalición suiza contra la guerra

Los pacifistas de Suiza ya protagonizaron, en noviembre pasado, una manifestación en Berna. Keystone

Los preparativos de Estados Unidos para una guerra contra Irak van a toda marcha, mientras aumenta el miedo a una probable catástrofe humanitaria.

Este contenido fue publicado el 31 enero 2003 - 08:17

El 15 de febrero tendrá lugar una jornada de acción mundial para oponerse a la temida conflagración. En Suiza también se forma una resistencia.

Unas 90 organizaciones y agrupaciones han conformado una coalición contra la guerra y preparan para mediados de febrero una manifestación nacional que se llevará a cabo en Berna bajo el lema de: "No a la guerra en Irak, ni una gota de sangre por petróleo".

Protestas similares serán realizadas también en otras capitales europeas y varias ciudades de Estados Unidos, donde crece la resistencia a la postura del gobierno de George W. Bush.

Bajo ninguna circunstancia debe declararse una guerra a Irak, con o sin el consentimiento de Naciones Unidas, exige la coalición suiza integrada por organizaciones pacifistas y defensoras de los derechos humanos, partidos políticos, sindicatos y agrupaciones de exilados iraquíes.

Estabilización de toda una región

Los representantes de las organizaciones de obras sociales, del sindicato de trabajadores de la industria y de la construcción, así como la presidenta del Partido Social Demócrata de Suiza, Christiane Brunner, advirtieron este jueves (30.01) en Berna sobre la inminencia de una catástrofe humanitaria y una desestabilización en toda la región (del Golfo).

Las ONG de obras sociales de todo el mundo se preparan desde hace meses para encarar una guerra y las catástrofes humanas que traería consigo. No se piensa sólo en los heridos y en los fugitivos del conflicto, sino que se teme a la falta de agua y de los servicios sanitarios que provocarían epidemias de cólera y tifus.

Por otra parte causará inmensos daños en la infraestructura de Irak. El director de Caritas, Jürg Krummenacher, declaró - remitiéndose a un experto de la ONU -, que en el caso de una guerra en Irak resultarán heridas al menos medio millón de personas.

"Cerca de cinco millones de seres humanos se convertirán en fugitivos", sentenció Krummenacher al tiempo de reprochar a Estados Unidos de "una percepción agresiva de sus intereses particulares".

Coalición de la razón

De todos los argumentos para una guerra, el más esgrimido es el de liberar al pueblo iraquí de un dictador tirano, señaló el director de Caritas, matizando, empero, que en el mundo "hay muchos Irak" aliados a menudo con Estados Unidos u otros poderes occidentales, o que crecieron gracias a éstos.

Las ONG de obras sociales, dijo, "no están dispuestas a ser centros de reparación que alivien las catástrofes humanas, porque la política fracasó". Si cientos de miles de personas se manifiestan en todo el mundo, tal vez esa acción pueda contribuir a que "se impida una guerra y una catástrofe humana", precisó Krummenacher.

En la misma línea de opinión, la presidente del partido socialista de Suiza, Christiane Brunner, sostuvo que una guerra contra Irak no es justificable desde ningún punto de vista. Una guerra bloquearía por largo tiempo la búsqueda de paz en esa región. Por eso la unión contra la guerra es "una coalición de la razón", sentenció.

"Un encuentro de la última oportunidad"

Christiane Brunner reclamó al Gobierno mayor disposición para tratar de evitar la guerra, insistiendo en su oferta de auspiciar un "encuentro de la última oportunidad".

La ministra suiza de Exteriores, Micheline Calmy-Rey, ya manifestó al Secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, durante el reciente Foro Económico Mundial de Davos, la disposición de Suiza en ese sentido. Brunner propone que Berna invite oficialmente a Estados Unidos e Irak a una reunión con tal propósito.

Por su parte la vicepresidenta del Sindicato de la industria y de la construcción, Rita Schiavi, reiteró el apoyo sindical a la próxima marcha señalando que:"la planeada guerra contra Irak no sólo tendrá consecuencias políticas y humanitarias catastróficas, sino también sociales y económicas".

Puso de manifiesto que los miles de millones invertidos hoy por Estados Unidos y sus aliados en armamento militar, hacen falta para combatir los problemas de injusticia social, hambre y miseria en el mundo.

swissinfo y agencias

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