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Compromiso de último minuto

Luego de prolongadas discusiones, por fin se logró un acuerdo en la ONU. Keystone

El Consejo de los Derechos Humanos requirió un año para ponerse de acuerdo sobre sus reglas de funcionamiento. El objetivo, alcanzado a la medianoche del lunes (18.06), costó concesiones a Cuba y a Bielorrusia.

Este contenido fue publicado el 19 junio 2007 - 11:22

Al término todo un día de regateos, los mandatos de los relatores especiales fueron suprimidos para esos dos países.

Era la medianoche del lunes (18.06) en Ginebra, cuando el embajador mexicano Alfonso de Alba, presidente del Consejo de los Derechos Humanos, subió al podio para excusarse del retraso.

Recibió una aclamación cuando propuso aceptar su texto como un compromiso y anunció a los delegados que iba a ser distribuido en los minutos siguientes.

Nadie pudo tomar la palabra, la infraestructura de la conferencia estaba fuera de servicio. El Consejo tomará pues su decisión sobre este texto este martes.

La Asamblea General de la ONU había dado un año al Consejo para adoptar el conjunto de sus reglas de funcionamiento.

Mandatos suprimidos

Según el compromiso adoptado, los miembros del Consejo aceptaron suprimir los mandatos de los relatores de Cuba (apoyado por una buena parte de los países del Sur) y de Bielorrusia (apoyado por Rusia, pero no reelecta el mes pasado en el Consejo).

En cambio, el Consejo aceptó instaurar el famoso examen periódico universal. Esto significa que los Estados - y en prioridad los 47 miembros del Consejo, Cuba y Bielorrusia incluidas- deberán someterse cada cuatro años a un examen sobre la situación de los derechos humanos en su territorio.

Los informes de las ONG serán integrados a esos exámenes, peros sus recomendaciones no serán obligatorias.

China, fracaso

Por su parte, China solicitó en vano una mayoría de las dos terceras parte para el voto de las resoluciones en lugar de la mayoría simple - una proposición categóricamente rechazada por la Unión Europea (UE).

Pekín cedió finalmente y aceptó la simple mención de que "los promotores de una resolución sobre un país tienen la responsabilidad de asegurarse el apoyo más amplio posible".

Según diplomáticos, el costo político que habría significado el hecho de romper el consenso en el Consejo de los Derechos Humanos a un año de los Juegos Olímpicos de Pekín habría sido demasiado alto.

"La UE resistió a las tentativas de debilitamiento del Consejo (...) consistentes en privarlo de la posibilidad de examinar las situaciones en materia de derechos humanos mediante la elevación del umbral necesario para los mandatos", se felicitó por su parte el embajador alemán, Michael Steiner, cuyo país preside la UE hasta el 30 de junio.

A medianoche, el Consejo cambiaba automáticamente de presidente: el embajador rumano Doru Romulus Costea sucede al embajador mexicano. Además, un tercio de los 47 países miembros es renovado, tras su elección por la Asamblea General de la ONU.

swissinfo y agencias

Contexto

El Consejo de los Derechos Humanos concluyó recién su 5a sesión. En cumplimiento del plazo fijado por la Asamblea General de la ONU, el organismo debía adoptar el lunes por la noche, a más tardar, el conjunto de sus reglas de funcionamiento.

El Consejo consta de 47 miembros elegidos para tres años. Los miembros actuales tienen un mandato de uno o tres años, con lo que una tercera parte de entre ellos puede ser renovado cada año.

Dotado de un estatuto superior al de la antigua Comisión de los Derechos Humanos, el Consejo de los Derechos Humanos no tiene poder coercitivo, contrariamente al Consejo de Seguridad de la ONU.

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