Conferencia internacional sobre dolencias infecciosas y pobreza

Gro Harlem Brundtland en la inauguración del Foro. Keystone

La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Gro Harlem Brundtland, solicita más recursos financieros para frenar la propagación de las enfermedades infecciosas y la pobreza, al inaugurar el "Winterthur Health Forum".

Este contenido fue publicado el 04 octubre 2000 - 12:59

Existe una estrecha relación entre enfermedad y pobreza. La lucha para frenar esa espiral infernal requiere medios adicionales que ascienden a cifras multimillonarias.

Fue el mensaje central de Gro Harlem Brundtland en la apertura oficial de la conferencia internacional sobre el tema, que reúne hasta el próximo viernes a 200 representantes de 70 países en la ciudad suiza de Winterthur.

La directora general de la OMS se refirió al Premio Nobel de Economía 1998, el indio Amnartya Sen, para subrayar que las personas son pobres no sólo porque sus ingresos son insuficientes, sino porque no tienen acceso a servicios básicos como la escolarización y la asistencia médica.

En tales circunstancias, sus posibilidades son limitadas, y caer enfermo significa empobrecerse aún más, puntualizó Brundtland.

La malaria, la tuberculosis y el sida son enfermedades con consecuencias desastrosas sobre el crecimiento de los países en desarrollo. Cuando el 8 por ciento de la población ha contraído el virus VIH, como ocurre en al menos 21 países africanos, la tasa anual de crecimiento por habitante se reduce al 0,4 por ciento.

Se estima en mil millones de dólares adicionales la cifra necesaria para luchar contra la malaria, según la mandataria de la OMS. Con la suma de otros mil millones para medicamentos, se podría reducir a la mitad el índice de mortalidad por tuberculosis en los próximos cinco años. En el caso del sida se requieren 2.500 millones únicamente para la prevención.

Hay que incrementar los medios financieros y mejorar las infraestructuras en el ámbito de la salud. Pero igualmente importante es concienciar y ejercer presión sobre quienes ejercen la toma de decisiones, dijo.

El foro de Winterthur no tiene como objetivo encontrar soluciones, sino contribuir a la constitución de un verdadero movimiento popular mundial a comienzos del siglo XXI, concluyó la directora general de la OMS.

El encuentro, inaugurado este martes (3.10.), quiere dar seguimiento a la cumbre del G-8 en Okinawa, donde los participantes se comprometieron a destinar más medios a la lucha contra las enfermedades infecciosas, que se cobran más de 13 millones de vidas cada año y cuyas víctimas principales son los niños y los jóvenes.

En julio pasado, los jefes de Estado y de Gobierno de los siete países más ricos y Rusia anunciaron que sumarán esfuerzos para reducir, en el próximo decenio, en un 25 por ciento las nuevas infecciones de sida, y en un 50 por ciento los casos de paludismo y tuberculosis.

La fundación Volkart de Winterthur, las autoridades municipales y el cantón de Zúrich financian el evento, patrocinado por la aseguradora Winterthur y organizado por una asociación que reúne a la Oficina de Promoción Económica de la ciudad, la Oficina de Turismo y la OMS.

swissinfo y agencias

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