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Cuando los padres secuestran a los hijos

El menor percibe el secuestro por parte de un progenitor como una forma de violencia.

(swissinfo.ch)

Cada año se registran unos cincuenta nuevos casos de padres en situación de crisis que desaparecen y se llevan ilegalmente a sus hijos.

La prensa se hizo eco del caso de Ruben, raptado por su madre suiza, cuando tras varios meses de búsqueda el padre, un médico italiano, inició una huelga de hambre.

Una separación matrimonial es muchas veces una prueba difícil de superar emocionalmente. Tratativas judiciales con el ex cónyuge, separación de bienes, aceptación de una nueva etapa en la vida...

El fin de una relación se complica aún más cuando la pareja tiene hijos. A diferencia de los muebles y las cuentas bancarias, éstos no pueden dividirse en dos. En la mayoría de los casos se asigna a la madre el cuidado del menor.

Pero hay quienes no respetan las decisiones de los tribunales y desaparecen con los hijos.

Más madres que padres

Cuando se registra el secuestro de un menor por uno de sus progenitores u otro miembro de la familia contra la voluntad del titular de la custodia, entra en acción la autoridad central de la Oficina Federal de Justicia (OFJ).

En el transcurso del 2004, el órgano de la OFJ trató 49 casos. La mayoría de los niños habían sido secuestrados por sus madres (57%).

"Cuando el matrimonio atraviesa una crisis, muchas veces la madre decide regresar al país de origen porque tiene miedo de presentar una demanda de divorcio en un país extranjero", observa Nicolette Rusca-Clerc de la OFJ.

En los últimos cinco años, las solicitudes presentadas por la OFJ en el extranjero superaron las demandas recibidas de otros estados. En el 2004 fueron incluso tres veces más. Las autoridades competentes remitieron el año pasado demandas, entre otros, a España (9), Francia (4) y Alemania (4),mientras las que recibió Suiza provenían en su mayoría de Italia (3), Portugal (2) y Alemania (2).

Entre los casos más notorios figura el del pequeño Ruben. Los medios informativos se hicieron eco del asunto después de que el verano pasado el padre del menor iniciara una huelga de hambre encadenado frente a la embajada suiza en Roma, en un intento por recuperar a su hijo.

Secuestrado dos veces

Durante una visita autorizada a fines del 2003, la madre de Ruben – una antigua campeona suiza de ciclismo – secuestró al pequeño (nacido en 1999 y asignado al padre tras la separación del matrimonio) y lo llevó a Suiza, donde lo mantiene escondido. Un año antes ya había secuestrado a su hijo.

La justicia italiana asignó la custodia al padre y esa decisión fue confirmada por los tribunales suizos que habían decretado el retorno del menor a Italia, rechazando las objeciones de la madre. Ésta pretendía que el niño se negaba a regresar a Italia y alegaba que este hecho perjudicaría su desarrollo.

La decisión fue confirmada también por el Tribunal Federal, la más alta instancia judicial suiza, con base en la Convención de La Haya relativa a los aspectos civiles del secuestro de menores. Los órganos policiales emitieron entonces una orden de búsqueda y captura contra la madre.

Desaparecido desde hace 8 meses

El caso suscitó tal consternación que fue abordado durante la última entrevista que sostuvieron el ministro suizo de Justicia, Christoph Blocher, y su homólogo italiano, Roberto Castelli. En esa ocasión Blocher se comprometió a hacer todo lo posible para que se cumpliera el dictamen de la justicia.

Stefano Bianchi, padre de Ruben, señala no obstante que "ocho meses después del inicio las investigaciones por parte de la policía cantonal de Lucerna, es una vergüenza que el niño siga secuestrado por su madre."

"Cuanto más tiempo pasa y mi hijo más sufre las consecuencias de esta situación al no disponer de documentos y no pudiendo ir al jardín de infancia", prosigue Bianchi.

El portavoz de la policía cantonal de Lucerna declara a swissinfo que "las fuerzas del orden han multiplicado los esfuerzos de búsqueda, actuando en diversas direcciones, pero no hay pista alguna de la madre". Simon Kopp agrega que todavía no se ha emitido un aviso de búsqueda público (con foto y recompensa) para evitar "una caza de brujas". Al fin y al cabo, señala Kopp, se trata de un niño, y no de un homicida o un criminal.

Por su parte Reto Gantner, el abogado de la madre – aunque reconoce la difícil situación que están viviendo las tres personas – precisa que "la asignación de la custodia al padre, establecida durante la fase de separación, es sólo una decisión temporal. El matrimonio no ha concluido aún, dado que el procedimiento de divorcio está todavía en curso."

Derecho de visita

Además del secuestro, una situación igualmente dolorosa para el progenitor que se queda solo es la violación del derecho de visita. En el 2004 se trataron unos quince nuevos casos. "Impedir que el ex cónyuge vea a sus propios hijos constituye una especie de rapto", afirma Nicolette Rusca-Clerc.

En ambos casos, la autoridad central de la OFJ trata de encontrar una solución amistosa entre las dos partes. Si la mediación no da resultados, el interesado recibe asistencia en la búsqueda de un abogado y se le pone en contacto con las instituciones cantonales competentes para recibir apoyo psicológico.

"Es imposible dividir al niño en dos, como en el juicio del Rey Salomón", concluye Nicolette Rusca-Clerc.

swissinfo, Luigi Jorio
(Traducción: Belén Couceiro)

Datos clave

La Oficina Federal de Justicia trató 49 nuevos casos de secuestros de menores por parte de uno de los progenitores o familia en el 2004.

Suiza transmitió 37 solicitudes a otros países, entre ellos a España, Francia y Alemania.

En el 57% de los casos, los menores fueron secuestrados por sus madres.

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