Davos 2020: Qué veremos este año en el Foro Económico Mundial

Este año que el WEF celebra su 50ª edición, nuevas inquietudes se ciernen sobre la estación alpina suiza. Keystone / Gian Ehrenzeller

Líderes mundiales, primeros ejecutivos, pensadores y celebridades se reúnen en la estación alpina suiza de Davos con motivo del encuentro anual del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

Este contenido fue publicado el 21 enero 2020 - 13:00
Andrew Edgecliffe-Johnson, Financial Times

El evento, que comienza este martes, ha ganado una reputación de dogmatizador de altos vuelos dado que la élite mundial se reúne en Davos para intercambiar opiniones sobre los temas que elige el fundador del WEF, Klaus Schwab, que abarcan tanto la desglobalización como la cuarta revolución industrial. 

Este año, en el que el WEF celebra su 50ª edición [original: en el que el WEF conmemora su 50º aniversario], nuevos temas urgentes se ciernen sobre esta estación alpina. Algunos de ellas, las perspectivas para el comercio y el crecimiento económico global, las compañías tecnológicas (aplaudidas en reuniones anteriores, pero actualmente en la mira de los reguladores), el futuro del multilateralismo y el orden geopolítico enfrentan crecientes desafíos.

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Además de la sensación de dudas y presión de los asistentes, existe una crisis medioambiental multifacética que este año figura, por primera vez, en las cinco categorías de los principales riesgos que enfrenta el mundo incluidos en el Informe Anual del WEF.

Estos son los cinco temas clave que probablemente concentrarán la atención de los asistentes al Foro de Davos en 2020.

¿Será considerado Donald Trump?

Un cierre parcial del Gobierno hizo que Donald Trump se quedara en casa el año pasado, pero en 2018, el discurso del presidente de Estados Unidos en Davos se caracterizó por una nota combativa contra el comercio, una señal temprana de que se avecinaban tensiones.

Dado que la semana pasada cerró la primera fase de la renegociación de un acuerdo con China, se espera que Trump suavice el tono en esta cita. Hace unos días dijo: “Queremos que todos esos líderes [congregados en Davos] vengan a Estados Unidos”.

Sin embargo, toda maniobra geopolítica que realice Trump será seguida muy de cerca: su reciente decisión de autorizar el asesinato del comandante militar iraní Qassem Soleimani en Irak ha generado más inestabilidad en todo Oriente Medio.

El Foro de Davos será la ocasión para que algunos líderes mundiales, incluidos Angela Merkel, de Alemania y Pedro Sánchez, de España, tengan la oportunidad de reunirse por primera vez para discutir cara a cara los acontecimientos recientes. Otros líderes han decidido no acudir a la cita: el francés Emmanuel Macron y el canadiense Justin Trudeau no asistirán; el Reino Unido enviará al ministro de Finanzas Sajid Javid, mientras que el primer ministro Boris Johnson se quedará en casa.

La aparición de Trump en la escena mundial contrasta con la situación que vive en Washington: se espera que los argumentos iniciales en el juicio político para destituir al presidente se presenten este martes, poco después de su discurso en Davos.

¿Es posible recuperar el crecimiento global?

Aunque Trump ha suavizado la retórica comercial, las tensiones que desencadenó su administración aún dejan dudas sobre la perspectiva de crecimiento global.

El otoño pasado, el FMI citó las "barreras comerciales" como una de las principales razones por las cuales reducía sus pronósticos de expansión económica y estos se redujeron aún más en la Perspectiva Económica Mundial que dio a conocer este lunes.

A principios de enero, el Banco Mundial revisó a la baja su pronóstico de crecimiento global para 2020 en 0,2 puntos porcentuales, para situarlo en 2,5%, advirtiendo que es improbable que la disminución de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China produzca una mejora económica rápida.

Esto obliga a los asistentes a Davos a abordar la pregunta de si se requieren nuevos estímulos para la economía y, de ser así, ¿quién sería responsable de darlos: los gobiernos o los bancos centrales?

¿Coincidirán las promesas empresariales con los hechos?

El tema central de la reunión de este año – "Inclusión de las partes interesadas (stakeholders) para un mundo coherente y sostenible"– es un reflejo del número de primeros ejecutivos que se han comprometido a prestar la misma atención a sus empleados, clientes y al medioambiente que a sus propios accionistas.

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"El enfoque fundamental es la gobernanza de las partes interesadas", dijo Marty Lipton, un veterano abogado de Wall Street.

La carta de la Mesa Redonda de los Negocios, que firmaron el año pasado 181 altos ejecutivos de grandes corporativos estadounidenses, se convirtió en un símbolo del cambio de la primacía de los accionistas. Lipton pide que esa retórica se vea reflejada en las acciones, especialmente de los grandes inversores, siguiendo el liderazgo establecido por el cambio radical que anunció la semana pasada la gestora de fondos BlackRock.

Las principales cuatro grandes empresas de contabilidad lanzarán una iniciativa para estandarizar la manera en la que las empresas informan sobre sus aportaciones al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Pero para la activista climática Greta Thunberg -quien también asistirá al foro- las promesas de Davos están en el punto de mira. Thunberg exigirá que los líderes empresariales y políticos detengan las inversiones en la exploración y extracción de combustibles fósiles, que pongan fin a los subsidios a los combustibles fósiles y que los dejen atrás.

En un mitin celebrado el viernes, advirtió a quienes están en el poder: "Todavía no han visto nada".

¿Pueden las grandes tecnológicas ser una fuerza positiva?

Desde la privacidad digital hasta los impuestos, hay mucho en juego para los ejecutivos tecnológicos que asisten a Davos, declaró Schwab al Financial Times la semana pasada.

Satya Nadella prometió hace unos días que Microsoft tendría una “huella carbónica negativa” en menos de una década; Sundar Pichai, de Google, y Ren Zhengfei, de Huawei, también estarán presentes en el foro.

La directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, recibirá a periodistas y editores en un "Espacio de Facebook" creado para convencerlos de que su compañía -que recibe presiones tanto de Bruselas como de Washington- puede aaumentar las oportunidades económicas y “acercar al mundo”.

Un desafío que ilustra un reciente informe del instituto de análisis internacional sobre medios de comunicación Media Tener, según el cual la prensa ve el sector tecnológico “con el mismo escepticismo con el que observa a las industrias del tabaco o las finanzas”.

¿Crampones para compensar la huella carbónica?

Tras años de sarcásticos titulares sobre los aviones privados con un alto consumo de combustible que transportan a los asistentes que van a hablar del cambio climático, este año, el WEF animó a los participantes a utilizar alternativas de transporte con una baja huella carbónica como el tren.

También ofrecerá crampones para alentar a los asistentes a caminar por la nevada calle principal, en lugar de tomar el coche, para desplazarse a las distintas reuniones.

El esfuerzo de sostenibilidad se extiende a modo de consejo a los servicios de cáterin, para que eviten servir alimentos lujosos como el foie gras y el caviar, y uno de los días de la reunión se ha reservado para “menús vegetarianos y para el descubrimiento de fuentes de proteínas alternativas”.

Los eventos de este año, incluido el lanzamiento de una iniciativa para plantar 1 billón de árboles en la próxima década, se llevarán a cabo en salas decoradas con pintura hecha a base de algas y alfombras confeccionadas con "redes de pesca usadas”. Y se ha solicitado a las numerosas empresas que organizan eventos que consideren ofrecer vinos locales e “infusiones de hierbas de montaña” en vez de bebidas importadas.

Copyright The Financial Times Limited 2020 

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