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En cuestión de diversidad, a los bancos les queda mucho por hacer

Aparentemente, Suiza nunca lo ha aceptado del todo. Tidjane Thiam, el consejero delegado de Credit Suisse, dejó su cargo en febrero, después de perder su lucha de poder contra el presidente del consejo de administración Urs Rohner. © Keystone / Walter Bieri

El hecho de que el marfileño Tidjane Thiam haya tenido que dimitir como consejero delegado de Credit Suisse también tiene que ver con el racismo. Eso es lo que sugiere un artículo del New York Times. Tidjane Thiam era el único directivo de piel oscura en un banco importante. Esta cuestión lleva a preguntarnos cómo se aborda el tema de la diversidad en la banca, y en particular en el Credit Suisse.

Este contenido fue publicado el 21 octubre 2020 - 10:30

En sus informes anuales, la mayoría de los grandes bancos subrayan la importancia que dan a la diversidad y a la promoción de las minorías. Esta es una de las conclusiones a la que ha llegado la agencia de cazatalentos DHR Internacional, que se refiere a la diversidad de los empleados en función de factores como el género, el origen, la etnia, la orientación sexual, la edad o la religión, entre otras variables.

¿Jefe o portero?

Ocho meses después de los acontecimientos, la salida del primer alto cargo africano de un gran banco suizo vuelve a ocupar portadas. El New York Times se pregunta (en un artículo bien documentado) si su renuncia tenía también motivos racistas.  

El diario estadounidense no aporta una respuesta definitiva, pero el artículo publicado a principios de octubre deja claro, entre líneas, que el color de la piel de Tidjane Thiam jugó un papel importante. El episodio del cumpleaños del presidente Urs Rohner en noviembre de 2019, cuando el espectáculo comenzó con un bailarín negro vestido de portero barriendo el suelo, hizo que Thiam abandonara la sala. Hace unos días, Credit Suisse se ha disculpado en las columnas del diario británico The Guardian, que informó sobre el incidente.

Tidjane Thiam, de 58 años, renunció a su puesto en febrero tras descubrirse que se había ordenado vigilar a antiguos empleados (un exdirectivo que había fichado por la competencia y otros ejecutivos del gigante bancario). Un seguimiento del que Thiam dijo que no tenía conocimiento.

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Anina Cristina Hille, que lleva a cabo una investigación sobre la diversidad en la Universidad de Ciencias Aplicadas y Artes de Lucerna, explica que, sin embargo, poco ha cambiado. En Suiza los empleadores (especialmente de los grandes bancos) dicen estar muy comprometidos con esta cuestión de la diversidad, pero en última instancia, es un asunto que no solo concierne a la economía, sino también a la política y a la sociedad en general.

Enfoque en las cuestiones de género

Hasta ahora los bancos (aunque no solo ellos), en lo que a la diversidad respecta, se han centrado en la cuestión de la igualdad de género, sobre todo. “Cuando hoy en día hablamos de diversidad, eso es en lo que piensa la mayoría de la gente. Probablemente porque en los últimos años la igualdad de género ha sido un tema político importante y porque afecta a la mitad de la población”, dice Anina Cristina Hille.

Así que no sorprende que esa sea el área en la que más se ha avanzado. Un estudio de la consultora Oliver Wyman realizado el año pasado concluyó que, gracias al trabajo duro y al compromiso, finalmente los discursos benévolos de los bancos han tenido un efecto real. Después de todo, ahora el 20% de los miembros de la alta dirección son mujeres. Si bien esto es cierto, solo lo es una de cada cinco –por no hablar de los otros niveles de la dirección–, a pesar de que más de la mitad de todas las personas que trabajan en los bancos son mujeres.   

¿Y la promoción de las minorías? 

Promover la igualdad de género está bien, pero esta cuestión parece eclipsar a la de las minorías. En un sondeo de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Artes de Lucerna, el 92% de las empresas suizas encuestadas indican que su gestión de la diversidad incluye la cuestión de género. Por el contrario, solo el 49% reconocen estar preocupadas por el origen étnico.

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Y la brecha es aún mayor si hablamos de medidas concretas. El 54% de las empresas tienen redes y grupos para promocionar a las mujeres, pero apenas el 9% cuentan con estructuras similares para promocionar a las minorías étnicas.

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Credit Suisse en una buena posición

¿Y qué ocurre en concreto con Credit Suisse? Este banco (si se compara con el resto del sector) está en una buena posición respecto a la igualdad de género: de los 13 miembros de su consejo de administración tres son mujeres, lo que se ciñe exactamente a la media del sector. La dirección, por otra parte, lo está haciendo mejor que la media, ya que un 27% de los miembros de la junta directiva son mujeres. En conjunto, el 22% de los altos directivos son mujeres, mientras que, según una estimación de la escuela de negocios Skema Business School, en el sector bancario la media es inferior al 17%.

Anina Cristina Hille examina periódicamente la manera en la que distintas empresas suizas abordan la diversidad en su sentido más amplio. A través de encuestas en línea, hace unas 50 preguntas sobre la organización general, su gestión de la diversidad, la composición del personal en términos de edad, género, nacionalidad, religión y salud o discapacidad. La síntesis de todos estos datos da como resultado un Índice de Diversidad, que se publicó por última vez en 2018. Aquel año Credit Suisse ocupó el primer puesto, por delante de IKEA y del Instituto Paul Scherrer.   

El otro gran banco suizo, el UBS, participó en esta encuesta por última vez en 2014, y no llegó a estar entre los 10 primeros, mientras que Credit Suisse se clasificó en cuarta posición aquel año.   

Para Anina Cristina Hille, las buenas clasificaciones de Credit Suisse no son una sorpresa. Por experiencia sabe que las grandes empresas con actividad internacional suelen ser más conscientes de cuestiones que tienen que ver con la diversidad. “En el mundo de los negocios, la igualdad por sí sola no es suficiente. Pero cuando se ponen de relieve los beneficios de la diversidad –el hecho de que la diversidad aprovecha mejor el potencial de los empleados, por ejemplo– las empresas responden bien”, cuenta.

Queda mucho por hacer

Pero al final, nadie obliga a los bancos suizos a hacer lo que hacen ni a dar cuenta de ello. En Estados Unidos, sede del debate sobre la diversidad y del movimiento Black Lives Matter, las grandes empresas están obligadas a ofrecer a las autoridades datos sobre la diversidad de sus trabajadores. En Suiza no existe ningún instrumento comparable.

El año pasado, el Washington Post analizó los datos disponibles para el sector financiero y llegó a una clara conclusión: “los bancos están luchando por aumentar el número de personas negras en sus puestos de dirección”.

Un informe del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes llega a una conclusión muy similar: los grandes bancos americanos siguen estando de manera firme en manos de hombres blancos. Queda mucho por hacer.

Traducción del francés: Lupe Calvo

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