Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Empleos VS Ética Severas críticas a facilitación de exportaciones bélicas

Las exportaciones de armas suizas siguen bajo los reflectores.

Las exportaciones de armas suizas siguen bajo los reflectores.

(Keystone)

Grupos humanitarios y políticos de centro-izquierda deploran la decisión de facilitar la exportación de material de guerra. El Parlamento suizo aprobó la medida con el argumento de que la industria del ramo ha resentido el efecto de las estrictas regulaciones introducidas hace cinco años para la venta de armamento.

La moción fue aprobada el jueves 06.03 por la diputación, por 94 votos contra 93 y seis abstenciones. En una rara excepción, el presidente de la cámara baja tomó parte en la votación y marcó la diferencia. Los senadores habían dado su sí, con lo que ahora, el Gobierno tendrá que modificar la reglamentación vigente.

La decisión significa que las exportaciones de armas solamente quedarán  prohibidas hacia países donde exista un riesgo mayor de que sean utilizadas  para la comisión de violaciones a los derechos humanos. En el resto, el Gobierno decidirá caso por caso.

Con base en las regulaciones introducidos en 2008, las exportaciones a países conocidos por abusos graves y sistemáticos de los derechos humanos, quedaban prohibidas de forma automática.

Durante el debate parlamentario, los partidarios de la facilitación de las exportaciones argumentaron que la industria suiza de la seguridad y la defensa suiza ha resentido la caída en los pedidos y está en riesgo de perder su competitividad en Europa.

De acuerdo con Raymond Clottu, miembro de la Unión Democrática del Centro (UDC/derecha conservadora), las restrictivas regulaciones a la exportación perjudican a este sector y unos 10.000 empleos resultan afectados, directa o indirectamente, en Suiza.

“La prohibición de las exportaciones de armas suizas no traería la paz a la Tierra, pero sí minaría gradualmente la industria suiza de armamento, además de que la producción y la destreza en el ramo se perderían al ir a otra parte”, dijo.

Walter Müller de los radicales de centro-derecha añadió que no tenía sentido bloquear la exportación de sistemas de defensa aérea a un país como Arabia Saudita, ya que esos sistemas no pueden ser utilizadas para cometer infracciones de derechos humanos.

Exportaciones de armas

Las exportaciones de material de guerra cayeron, de 700.400 millones de francos en 2012,  a 461.200  millones de francos el año pasado de, según datos de la Secretaría de Estado de Economía.

Fue el segundo descenso consecutivo, después de un récord  de 72.700 millones en 2011.

Sin embargo, las exportaciones hace una década sumaban 379 millones, con lo que ha habido un importante aumento.

Las vecinas Alemania, Francia, así como EE.UU. son los mayores compradores de armas suizas.

La venta de armas representa entre el 0,17 % y el 0,42 % de las exportaciones totales suizas desde hace una década.

Los críticos dicen que las estadísticas no abarcan la venta de bienes de doble uso, como las armas pequeñas y las municiones, que también pueden ser utilizadas para fines civiles y en el llamado  “material militar especial”.

Fin del recuadro

Discriminación

El ministro de Economía, Johann Schneider-Ammann, indicó a su vez que las exportaciones de armas están en declive y que las regulaciones son más estrictas que las de otros países neutrales europeos.

Dijo que las reformas estaban justificadas para evitar la discriminación de los países que compran armas suizas para participar en las misiones de las Naciones Unidas, o para la autodefensa de los países pobres que enfrentan el crimen organizado o el terrorismo.

Schneider-Ammann rechazó las acusaciones de que Suiza ponía en peligro su imagen como defensor de la ley humanitaria.

“Los derechos humanos tienen la mayor importancia y se aplica la 'regla de oro' de Amnistía Internacional”, agregó. La norma establece que el gobierno debe impedir las transferencias de armas cuando exista un riesgo sustancial de que puedan ser utilizadas para la comisión de violaciones de derechos humanos.

Credibilidad

Schneider-Ammann fue objeto de críticas por parte de los parlamentarios de la izquierda y el centro, quienes señalaron que la credibilidad y la buena reputación de Suiza quedarán en tela de juicio con la disolución de las regulaciones vigentes.

El diputado socialdemócrata Pierre-Alain Fridez dijo que las reformas propuestas permitían exportaciones a países que violan los derechos humanos o que son un barril de pólvora, como Pakistán o Egipto.

“Esto es inaceptable , es un paso atrás”, lamentó.

El partido Verde Liberal (centro) agregó que la decisión parlamentaria “cubría de vergüenza” al país, mientras que la sección juvenil de los Verdes la calificó de “traición a los valores suizos”.

Negocios antes que ética

En el mismo sentido, Alain Bovard, de la sección suiza de Amnistía Internacional, manifestó su repudio.

“Es un escándalo para Suiza anteponer los intereses económicos a los derechos humanos”, subrayó.

Para la organización de ayuda al desarrollo, Alliance Sud, la reputación de Suiza y la tradición humanitaria están en riesgo. La decisión muestra que Suiza busca una tajada lucrativa de las exportaciones a Arabia Saudita de material de guerra, en lugar de contribuir a una solución de las crisis globales, señaló en un comunicado.

“Las cámaras parlamentarias protegen empleos en un sector insignificante de la industria que representa solamente el 0,33% del total de las exportaciones”, precisó Alliance Sud.

Riesgo mínimo

Swissmem, la asociación de la industria de ingeniería mecánica y electricidad, que incluye el sector de la industria de la defensa, manifestó su beneplácito por la aprobación parlamentaria.

Asegura la igualdad de condiciones de la industria suiza de defensa y seguridad con aquellas de Suecia o Austria, por ejemplo, en el mercado global, anotó el portavoz de la organización, Ivo Zimmermann.

“La decisión final sobre la solicitud de exportaciones de armas la tiene el Gobierno”, dijo, para tranquilizar a los críticos.

Añadió que, ciertamente, el Gobierno examinaría cuidadosamente si el acuerdo es aceptable. “Por lo tanto, el riesgo de violación de derechos humanos puede ser minimizado”.


Traducido del inglés, Marcela Águila Rubín , swissinfo.ch


Enlaces

×