Navigation

Latinoamérica estrena rostro en Davos

El presidente de México Felipe Calderón Hinojosa asistió al WEF por primera vez en esa condición. Keystone

Los presidentes Felipe Calderón y Lula da Silva perfilan ante el WEF una región llena de oportunidades de negocios, pero dividida entre derecha e izquierda.

Este contenido fue publicado el 29 enero 2007 - 21:00

Suiza aprovecha el foro para estrechar relaciones con México y Brasil, y para reposicionarlas en su agenda comercial 2007.

La edición número 37 del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) concluyó el pasado domingo (28.01) en Davos llena de buenas intenciones para construir una economía mundial con mayores equilibrios.

Y en el cónclave 2007, América Latina hizo patente su nuevo rostro económico y político. Los encargados de mostrarlo ante los 2.400 asistentes al WEF y al resto del mundo fueron Felipe Calderón y Luiz Inacio Lula da Silva.

El presidente de México y el de Brasil coincidieron en un argumento central: cerrar filas y hacer las cosas bien es el único camino que tiene hoy Latinoamérica para fortalecerse estratégicamente.

Sin embargo, cada uno dio cuenta de ideologías personales distintas con respecto a la política y a los controvertidos vecinos de la región.

Un par de logros helvéticos

Como cada año, Suiza fue protagonista una vez más durante un periodo de cinco días del devenir de la agenda mundial.

En el ámbito general, uno de los temas centrales de la edición 2007 del WEF fue la ronda de Doha. Suiza se fijó como cometido, a través de la ministra de Economía, Doris Leuthard, relanzar informalmente las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), entrampadas desde hace cinco años.

La meta se cumplió: tras el encuentro extraoficial que sostuvieron 30 ministros de comercio en Davos se acordó reiniciar el diálogo en Ginebra (sede de la OMC) en los próximos días.

El segundo tema clave fue atender de inmediato los efectos del cambio climático.

Gobiernos y empresas se comprometieron a multiplicar las fuentes de energía no contaminante, especialmente en el caso de las naciones en desarrollo que son las que han provocado más estragos.

En esta materia, Suiza ha sido uno de los países más propositivos en la búsqueda de soluciones.

Después, durante los trabajos celebrados entre el 24.01 y el 28.01, se desgranaron un sinfín de temas regionales. América Latina, por su parte, aprovechó los reflectores que le fueron dados.

Relaciones AL-Suiza

En el presente, América Latina se perfila como un mercado prometedor para Suiza, pero aún poco explorado.

Visto en cifras, representa sólo 2% de las exportaciones helvéticas, con menos de 4.000 millones de francos suizos anuales de ventas en 2006, según datos preliminares de la Secretaría de Estado de Economía.

Y de la región, México y Brasil concentran casi la mitad de las ventas que hace Suiza en esa región, que suelen ser de productos farmacéuticos, químicos y maquinaria.

Y Suiza le importa aún menos a Latinoamérica de lo que le vende. Su demanda está de hecho concentrada grosso modo en frutos, legumbres y café.

Para estrechar lazos, el gobierno helvético se ha fijado como meta en 2007 estrechar la relación comercial con Brasil, el gigante de la región, y desarrollar nuevos negocios con el resto de las naciones latinoamericanos aunque sepa bien que la burocracia y la corrupción con frecuencia complican el establecimiento de negocios.

Por ejemplo, el tiempo requerido para establecer una empresa es de 40 días en promedio en América Latina, cuatro veces el tiempo que se requiere en Suiza; y resolver una disputa legal toma unos 450 días como promedio, el doble que en cualquier país de Europa, todo según datos de la Secretaría de Estado de Economía (Seco).

La visión de Calderón

Davos es un foro conocido para el hoy presidente mexicano Felipe Calderón. Asistió por primera vez hace una década como Global Leader for Tomorrow (1997), más tarde como líder del Partido Acción Nacional (cristiano demócrata) de la Cámara de Diputados (2001 y 2003); y poco después como Ministro de Energía (2004), antes de hacerlo como Mandatario este año.

De acuerdo con el discurso de Calderón en el foro, América Latina posee la fortaleza de su bono demográfico, poblaciones jóvenes y mercados que crecen dos veces más rápido que Europa.

En su discurso, pidió a los asistentes que no desvíen la atención juzgando si es la izquierda o la derecha quien gobierna a América Latina.

"Yo veo gobiernos de izquierda, como puede ser el de Lula, que hacen las cosas bien, que protegen mercados, que permiten que haya inversión. Veo gobiernos conservadores, como el de Colombia, que trabajan con políticas sociales muy, muy intensas", manifestó.

Y existen también las "dictaduras personales vitalicias" con las que estoy en absoluto desacuerdo, refirió sin referir nombres. La disyuntiva actual en la región es más bien si los gobiernos en funciones "quieren regresar al pasado o mirar al futuro".

Ofreció que México respetará siempre el estado de derecho, mejorará la seguridad pública y trabajará en elevar la competitividad y la seguridad para los inversionistas.

Los mexicanos no quieren la caridad de nadie, citó, queremos convertir al país en uno de los mejores para invertir y en uno de los más seguros.

... la mirada de Lula

Durante su participación en el WEF, Luiz Inacio Lula da Silva ofreció otra mirada sobre la misma región.

A su juicio, los temas políticos se están consolidando en Latinoamérica y la región vive un periodo de tranquilidad y paz, ya que todos los mandatarios saben que sólo tienen un camino: fortalecer la democracia, no gastar más de lo que tienen; elevar el crecimiento económico y estrechar los lazos entre Centro y Sudamérica.

Menos radical que Calderón, el discurso de Lula en territorio helvético defendió la visión de los mandatarios vecinos.
Especialmente en el caso del líder político más controvertido: Hugo Chávez.

El Presidente venezolano ha sido electo tres veces, todas de forma democrática y con presencia internacional, dijo.

Y sobre el boliviano Evo Morales y su reciente política de expropiación afirmó: "El gas es suyo, es su única riqueza. México no permite que echen mano de su petróleo, Brasil tampoco. Así que hay que realizar juicios con cautela; si se decide nacionalizar algo, entonces simplemente hay que cuidar que se pague el precio justo por las cosas".

Yo estoy convencido, continúo Lula, y lo he charlado con todos los mandatarios de América Latina, de que tenemos que parar de viajar por el mundo cantando nuestras desgracias, para asumirnos responsables de cambiar el presente. De nada sirve culpar a otros".

Relación Brasil-Suiza

Para afianzar sus discursos, ambos ofrecieron cifras sobre el nivel de crecimiento económico y el potencial de negocios que ofrecen realizar negocios con Brasil, Argentina, México, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Bolivia, Uruguay o Chile, entre otros países.

La gran ausente a la cita de Davos fue sin duda Argentina, quien en ediciones anteriores ha sido una de las naciones protagónicas. La última de ellas en 2003, cuando asistió el entonces presidente Eduardo Duhalde en medio de un periodo económico complejo para los argentinos.

El presidente Néstor Kirchner ha preferido guardar distancias con respecto a un foro que considera inútil a sus intereses.

También dejaron de lado la cita el presidente boliviano Evo Morales; el ecuatoriano Rafael Correa (aún convulsionado por la muerte de una de sus ministras en un accidente de helicóptero); y el colombiano Álvaro Uribe.

swissinfo/Andrea Ornelas

Contexto

La delegación suiza ante el WEF estuvo encabezada por Micheline Calmy-Rey, en su calidad de presidenta de la Confederación Helvética, y apoyada por ministros como Doris Leuthard o Hans-Rudolf Merz; o por el banquero central, Jean-Pierre Roth.

En Davos, el presidente mexicano se reunión con su homóloga Calmy-Rey. Acordaron sacar mayor provecho de los acuerdos que ambos tienen con la UE, y se comprometieron a estrechar la relación comercial México-Suiza.

Inacio Lula da Silva encabeza el gobierno de Brasil, uno de los 4 países que más interesan a nivel comercial a Suiza este 2007 (junto con China, Rusia e India).

El Presidente brasileño aceptó una invitación oficial para visitar México en primavera, y para establecer acuerdos de cooperación entre las petroleras públicas PEMEX y Petrobrás.

End of insertion

Datos clave

El PIB per capita suizo (32.000 francos suizos), es 10 veces mayor que el promedio latinoamericano.

La pobreza extrema laceró a 79 millones de latinoamericanos en 2006, contra los 98 millones del 2004, según la Organización de Estados Americanos (OEA).

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo