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Mujeres, el sexo fuerte de la crisis

La mano de obra femenina aumentó, sobre todo, en el sector servicios. Keystone

España y Suiza dejan atrás paulatinamente una recesión con fuerte sello “masculino”. Banca e industria fueron dos de las actividades más afectadas, y ambas son empleadoras intensivas de personal masculino.

Este contenido fue publicado el 25 marzo 2010 - 18:02

En 2009, muchas amas de casa salieron en busca de un ingreso... y lo encontraron. Casi siempre en los servicios y con ingresos que no siempre se equiparan a los de sus homólogos varones.

La crisis cambió las reglas del juego en muchos hogares europeos.

En más de un país, ellas salieron a las calles a trabajar y se transformaron en proveedoras; y ellos tomaron la cesta de la compra y el carrito del bebé.

El fenómeno se registró claramente en Suiza y España, que en el 2010 tienen más desempleados masculinos que femeninos entre la población cercana a la treintena, confirman expertos en recursos humanos y estadística de Adecco España, Fundación Adecco, Eurostat y la Oficina Federal de Estadística de Suiza (OFS).

El equilibrio de género en materia laboral está lejos, pero las tendencias estadísticas perfilan un 2010 en el que los timones del hogar seguirán saliendo al mercado productivo en busca de oportunidades.

Mujeres trabajando

Adecco y la Fundación Adecco presentaron este mes el IV Informe del Perfil de la Mujer Trabajadora.

Sus conclusiones sorprendieron a más de uno: “En España, mientras 100.000 amas de casa han salido de sus viviendas en busca de trabajo en 2009, un total de 42.000 varones regresaron a casa a tomar sus funciones”.

Así, el número de hombres dedicados a tiempo completo a las labores domésticas aumentó 14,1% el año pasado con respecto al 2008, mientras el número de mujeres que desempeñan esta función se redujo 4,7% durante el mismo periodo.

Esto explica que el año pasado, el número de hombres desempleados haya crecido dos veces más que el de mujeres sin trabajo. Esto es, mientras Adecco registró 703.000 nuevos parados (41,7% más que en 2008), su equivalente femenino sumó 415.000 casos (27,3% más que el año previo).

“La crisis económica ha supuesto un empuje en el proceso de integración de la mujer en el mercado laboral. El incremento en el paro laboral ha afectado mayoritariamente a los hombres mayores de 45 años que se han visto implicados en Expedientes de Regulación de Empleo y que difícilmente podrán incorporarse de nuevo en las mismas condiciones económicas y profesionales a las que se encontraban antes de la crisis”, explica a swissinfo.ch Francisco Mesonero, Director General de la Fundación Adecco.

Al relevo

Mesonero refiere que al ser esencialmente empleados varones los que perdieron su fuente de ingresos, “muchas mujeres que nunca habían trabajado decidieron iniciar la búsqueda de un empleo en sectores que demandan perfiles poco cualificados ya que tienen poca formación y no tienen experiencia profesional”.

Al respecto, el documento publicado por Adecco detalla que las mujeres que se adhirieron al mercado de trabajo en 2009 cuentan con un perfil muy puntual: entre 18 y 30 años de edad, estudios básicos, jornada completa y en el sector servicios.

Y el trabajo precisa que en 2009, el número de mujeres dedicadas al hogar sumaba 4 millones, alrededor de 200.000 menos que en 2008. Y teniendo en cuenta que ese año se incorporaron al mercado laboral 104.100 mujeres, es concluyente que prácticamente la totalidad de las nuevas trabajadoras se dedicaban antes al hogar.

A juicio del directivo de Adecco, la tendencia se confirmará en 2010.

“Prevemos que la tendencia continuará y será parte de un proceso de normalización (de equidad de género en materia laboral) en el mediano plazo. Este hecho obligará a las empresas a potencial la diversidad y la conciliación (hogar-trabajo)”.

Suiza, situación semejante

La economía helvética registró una tendencia parecida. En 2009, la tasa de desempleo cerró en 4,5% para los hombres y en 4,2% para las mujeres menores de 30 años.

La Secretaría de Estado de Economía (Seco) ofrece más detalles sobre la explicación del fenómeno que también vivió España. La recesión afectó sensiblemente a la industria de la exportación y al sector financiero suizos, actividades cuya plantilla de personal incluye a más varones que mujeres.

En tanto, actividades como los servicios de salud, la docencia o el sector público lograron resistir mejor los embates de la volatilidad y preservar las plazas, lo que benefició indirectamente a la población activa de sexo femenino.

Sin embargo, Suiza sigue siendo protagonista de una sociedad abiertamente conservadora. Según datos de la Oficina Federal de Estadística (OFS), el 53% de las parejas suizas –sin hijos- se caracterizan porque ambos cónyuges trabajan jornada completa.

No obstante, cuando nace el primer bebé, sólo 8% de dichas parejas mantienen un esquema de vida en el que ambos siguen trabajando a tiempo completo.

En 40% de los casos, la mujer acepta reducir sus jornadas laborales y otro 5% renuncia a su trabajo para ocuparse de los hijos y las tareas domésticas.

La propia OFS cita como referencia de comparación a la Unión Europea (UE) en donde en 32% de los casos, los dos cónyuges siguen trabajando a jornada completa después de tener a su primer hijo, es decir, una proporción cuatro veces más alta que en Suiza.

La crisis cambió las reglas, veremos si de forma sostenible.

Andrea Ornelas, swissinfo.ch

DATOS CLAVE

Dentro de las mujeres de entre 24 y 49 años que carecen de empleo, la mayoría de los casos lo explica la necesidad y/o decisión de hacerse cargo del hogar y la crianza de los niños:

España (80,4%)

Suiza (77,8%)

Alemania (74,2%)

Austria (74,1%)

Finlandia (49%)

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TRAS LA EQUIDAD LABORAL

Europa trabaja desde 1975 en la igualdad del hombre y la mujer en materia laboral bajo el principio “a trabajo igual, salario igual”, una cruzada que busca evitar toda clase de discriminación entre ambos géneros en este rubro.

En 2010, el 60% de las mujeres europeas trabajan, contra el 53% del año 2000.

De la población universitaria diplomada, 59% son mujeres, pero al llegar al mercado disponen de menos oportunidades de ascender a puestos directivos y su salarios es inferior.

A mismo nivel de calificación y cargo, en Europa, la brecha salarial hombres-mujeres es:

Reino Unido (25%)

Suiza (24%)

Eslovenia (20%)

Polonia (11%)

Italia (10%

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Contexto

En Suiza, el principio de un salario igual a un trabajo equivalente quedó inscrito en la Constitución en 1981, es decir, un quinquenio después que en el resto de Europa.

En Suiza, las mujeres que trabajan jornadas parciales para dedicar el resto del tiempo a la familia al hogar, frecuentemente son contratadas por hora, lo que implica una oferta menos atractiva en materia de seguros, cajas de pensiones y otras prestaciones.

Para acrecentar la participación de las mujeres con niños pequeños en la vida productiva del país, Suiza tendría que resolver un déficit de 86.000 plazas en las guarderías, para facilitar la reinserción laboral femenina.

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