Reactivar la economía, prioridad compartida con Grecia

Protestas en Grecia contra las medidas de austeridad del Gobierno. Keystone

Actualmente, la economía helénica pesa poco en las exportaciones suizas, pero todas las grandes empresas helvéticas operan desde su territorio.

Este contenido fue publicado el 11 marzo 2010 - 10:52

Pese a tratarse de dos proyectos económicos completamente distintos, Suiza y Grecia tienen objetivos comunes en 2010: relanzar el PIB, sanear las finanzas públicas e incrementar las exportaciones.

Suiza ha sido discreta con respecto a la crisis económica que vive Grecia. Se reserva sus opiniones, pero sigue atentamente cada paso que da el gobierno del primer ministro, George Papandreu.

Sus intereses en territorio griego son evidentes. Desde Atenas operan tanto Novartis y Roche, como el UBS, Credit Suisse, Nestlé, Schindler, Serono y Swatch, entre otras firmas helvéticas, que generan unos 15.000 empleos en esta plaza.

Y aunque la griega y la suiza son dos economías que se parecen poco, sus prioridades para el año 2010 son casi idénticas: reactivar la economía, sanear sus finanzas públicas y fortalecer el comercio exterior.

Y, contra todo pronóstico, las herramientas que utilizarán también se asemejan mucho.

Luces y sombras

Grecia es víctima de los excesos que cometió durante los últimos años, pero también de la confianza excesiva que le concedieron los vecinos de la zona euro.

Cuando la economía griega se adhirió al grupo de divisa única europea (2001), sus otros 11 colegas –entre ellos Alemania, Francia, Luxemburgo, España o Portugal– sabían que su posición era mucho más vulnerable. La República Helénica generaba sólo el 2% de la riqueza total de esta zona, pero se había comprometido a corregir las desviaciones de sus principales indicadores.

Por ejemplo, en 2001 su déficit público era del 3,7% del PIB, ligeramente por arriba del 3% máximo que fijan las reglas de la zona euro.

Grecia se adhirió y a partir de ahí incurrió en una oleada de endeudamiento –sustentada en las bajas tasas de interés que el euro concedía- que la llevaron a alcanzar un nivel de deuda del 125% del PIB y un déficit público del 13% en 2009.

Los datos resultan abstractos si no se ponen en contexto. En Suiza, por ejemplo, la deuda externa, un tema que ya inquieta al gobierno, es tres veces menor –proporcionalmente- (42% del PIB en 2010) y el déficit público 10 veces inferior.

Si Grecia fuera una familia, habría que decir que gastó mucho más de lo que tenía. Y aunque la situación de Suiza no es extrema, ambos gobiernos han decidido –aunque a una escala diferente- emprender medidas para relanzar la economía y sanear las finanzas públicas.

Oportunidades económicas

Tanto para Suiza como para Grecia el comercio exterior será vital en 2010. Y la crisis abrirá una ocasión para fortalecer la relación bilateral.

La Secretaría de Estado de Economía (Seco) confirmó a swissinfo.ch que las exportaciones suizas en Grecia superaron ligeramente los 1.600 millones de francos suizos en 2009.

Existe un comercio complementario, precisa Seco, donde Grecia abastece a Suiza de productos agrícolas, químicos, ropa, textiles en general y metales preciosos, mientras Suiza exporta a Grecia productos químicos y farmacéuticos, maquinaria y relojería.

Sin embargo, actualmente la balanza comercial opera a favor de Suiza. Mientras las empresas suizas exportaron productos por los 1.600 millones de francos referidos, los griegos exportaron bienes por poco más de 200 millones de francos.

Y en opinión de Seco, Suiza podrá trabajar este año en potenciar la relación comercial y en aprovechar la posición privilegiada que Grecia tiene con respecto a los países balcánicos.

La inversión directa también será importante en este proceso, es decir, aquella que llega a establecerse en empresas y no descansa temporalmente en los mercados financieros.

La inversión suiza en Grecia suma 4.100 millones de francos actualmente y habrá oportunidades interesantes de negocios cuando la crisis comience a ceder en este país.

Grecia, una prueba

Para Giles Keating, jefe del área de Investigación Global del Credit Suisse, Grecia tendrá que trabajar a fondo en su recuperación porque vive una situación compleja, pero el riesgo de bancarrota es pequeño.

Sin embargo, la “forma en la que se solucionen los problemas económicos los griegos creará una suerte de modelo que se convertirá en el marco que se utilizará en el futuro si otra economía de la zona euro está en riesgo”, explica en el análisis ‘Grecia, una prueba para Europa’.

El experto reitera que el país helénico tendrá que apretarse el cinturón y ceñirse a nuevas reglas, pero estima que hay grandes probabilidades de éxito.

Sobre la marcha, y bajo la presión de Bruselas, el gobierno socialista de Atenas decidió el pasado miércoles (03.03) un nuevo plan de austeridad financiera que incluye un repunte en el IVA (para elevarlo al 21%) y un recorte de salarios para los empleados públicos.

“Realizamos un esfuerzo enorme para ganar credibilidad en los mercados y para evitar que la economía se desmorone”, afirmó Georges Pétalotis, portavoz del gobierno al anunciar el programa emergente.

Según sus planes, aumentar el impuesto le traerá a Atenas ingresos extras por el equivalente a 1.900 millones de francos suizos. En materia comercial, Grecia intentará expandir sus exportaciones.

Mientras esto sucede, Suiza observa con atención su evolución. Del futuro griego dependerá en gran medida la estabilidad económica de todo el continente.

Andrea Ornelas, swissinfo.ch

¿QUÉ PROVOCÓ LA CRISIS GRIEGA?

El temor a que Grecia fuera incapaz de cumplir con vencimientos de deuda externa por 25.000 millones de francos suizos que tiene pendientes para abril y mayo detonó la crisis que hoy vive.

El incumplimiento de dichas obligaciones sería sinónimo de pérdidas para muchos bancos extranjeros, lo que volvería a golpear la confianza en los mercados internacionales y mermaría la confianza en la zona euro.

Actualmente, nadie en la eurozona ni en la Unión Europea (UE) quiere que Grecia quiebre, pero ninguno de los vecinos está dispuesto tampoco a pagar el precio de rescatarla.

La idea de ver congeladas las pensiones públicas, recortados los salarios y un mayor pago del IVA ha llevado a millares de griegos a las calles durante la última semana para protestar contra las medidas de austeridad del Ejecutivo.

Las metas de Grecia son ambiciosas: Ajustar el déficit público del 13% actual a sólo el 8,7% en diciembre. Y reducir la deuda pública de 125% al 113% este mismo año.

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DATOS CLAVE

Grecia trabaja en un saneamiento presupuestario derivado de una reforma del sistema de pensiones (igual que en Suiza) y busca también mejorar los sistemas de salud y educación.

Los intercambios comerciales entre Suiza y Grecia se caracterizan por un importante superávit a favor de Suiza. A escala mundial, Grecia es el destino número 25 de las exportaciones suizas.

En materia de competitividad económica las realidades son completamente distantes. Suiza ocupa el lugar número 1 y Grecia se ubica en la plaza 71, según los criterios del World Economic Forum (WEF).

Las exportaciones griegas se dirigen sobre todo a Alemania (11,5%), Italia (11,5%), Bulgaria (6,5%), Reino Unido (6,1%), Chipre (5,5%), Turquía (5,2%), Francia (4,5%), Estados Unidos (4,5%) y España (4,1%).

En Suiza viven 11.000 griegos, de los cuales casi el 70% en Zúrich. En Grecia viven 3.191 ciudadanos suizos (datos 2006).

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