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EEUU, Francia y Japón piden renegociación fiscal a Suiza

El ministro suizo de Finanzas compareció este jueves ante la prensa.

(Keystone)

Las tres potencias económicas solicitan ya la revisión de sus respectivos acuerdos para evitar la doble tributación. Así lo confirmó este jueves el presidente suizo, Hans-Rudolf Merz.

Suiza, agregó Merz, espera que sus gestos de cooperación le ahorren "sanciones" del G-20 que podrían costarle caro a la economía helvética.

Hans-Rudolf Merz anunció este jueves que "Francia, Estados Unidos y Japón han solicitado ya a Suiza renegociar sus acuerdos bilaterales para evitar la doble imposición, y agregó que EEUU podría ser el "primer gobierno con el que la Confederación Helvética negocie en la materia".

El presidente de Suiza aseguró que dichas manifestaciones de interés responden al anuncio que hizo el gobierno de Berna (13.03) en el sentido de que se apegará a los lineamientos para evitar el fraude fiscal de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El mandatario suizo anunció además que hay más países interesados en renegociar los acuerdos tributarios que tienen vigentes con Suiza, pero declinó precisar cuáles son.

Tras concluir una reunión del Consejo Federal (Gobierno suizo) dedicada la doble tributación, Merz se refirió también a Francia, país que decidió ayer (18.03) suspender la ratificación del Acuerdo de Doble Imposición concluido en enero con Suiza.

"El reto ahora es ver si podemos lograr un nuevo acuerdo en materia de procesos administrativos sin afectar la mayor parte de lo ya negociado", precisó Merz, responsable también la cartera de Finanzas.

La posición francesa

Cabe recordar que el gobierno presidido por Nicolas Sarkozy decidió suspender su acuerdo tributario con Suiza justo cuando corría la fase final previa a su entrada en vigor.

Es decir, sus contenidos se firmaron el 12 de enero, y Suiza los ratificó apenas el pasado 6 de marzo. El paso siguiente era la ratificación por parte del Parlamento francés.

Pero el gobierno galo decidió recular. Su meta es obligar a Suiza a agilizar el intercambio de información y coordenadas de clientes de origen francés que invierten en la plaza financiera suiza y que son evasores potenciales.

A juicio de Eric Woerth, ministro galo de Presupuesto, el secreto bancario -en los términos vigentes actualmente- impide el intercambio bilateral de información bajo los principios de la OCDE, por lo que era mejor detenerlo.

En conferencia de prensa, el presidente Merz afirmó que "Suiza reflexionará sobre cómo puede establecer una nueva relación tributaria con Francia, pero sin partir desde cero".

Agregó que el tema tendrá que ser abordado nuevamente por las dos cámaras del Parlamento suizo y que podría quizás desembocar en un referéndum.

Asimismo recordó que en Suiza cada cantón tiene sus propias leyes y política impositiva, por lo que se requiere colaboración entre el Gobierno federal y los cantones para llegar a nuevos acuerdos.

Relación con la UE

El mandatario suizo informó también que tanto el Ministerio de Asuntos Extranjeros, como el de Economía están encargados actualmente de elaborar una propuesta para adaptar el Acuerdo sobre la Fiscalidad del Ahorro que Suiza tiene con la Unión Europea (UE).

Un primer documento con propuestas será presentado en abril, con vistas a conciliar tanto como sea posible los acuerdos ya vigentes con las nuevas disposiciones a las que Suiza se compromete.

Del mismo modo, ambas instancias públicas deben perfilar una serie de escenarios sobre lo que sucederá en el caso UBS-Estados Unidos y qué pasos tendrá que tomar el Ejecutivo suizo para dar seguimiento a un dossier donde el gobierno estadounidense ha aplicado mano dura contra Suiza en el plano político y legal.

No queremos sanciones

Durante la conferencia de prensa de este jueves, Hans-Rudolf Merz dejó claro que, dada la claridad con la que Suiza ha manifestado la voluntad de flexibilizar su secreto bancario, lo menos que espera del G-20 es que no haya represalia alguna en su contra el próximo 2 de abril.

En esa fecha se celebrará en Londres la próxima cumbre del G-20 que aglutina a países emergentes y desarrollados.

"Esperamos que no haya sanciones de ningún tipo", dijo el presidente suizo.

Y explicó que sábado pasado (14.03), también en Londres, supo que la OCDE había transmitido al G-20 listas con información más cuidadosa y diferenciada sobre aquellos países que están dispuestos a colaborar contra el fraude fiscal y los que no.

"Hacer esta diferenciación es importante, porque están involucradas plazas financieras como Suiza, Singapur o Hong Kong, para las cuales recibir sanciones implicaría grandes problemas, no sólo para el tráfico de capitales y las relaciones entre bancos, sino también para las exportaciones y los pagos vinculados a esta actividad".

Finalmente, Merz fue consultado sobre la guerra de declaraciones que se ha desatado entre el ministro de Finanzas alemán, Peer Steinbrück y Suiza.

El titular germano critica fuertemente la política tributaria helvética y considera que la flexibilización del secreto bancario es insuficiente. Sus declaraciones le valieron serias críticas de parlamentarios suizos, un diputado llegó incluso a tacharlo de nazista.

"No entraré al juego de las injurias. No es mi estilo, hay problemas por resolver, y los insultos no son el camino para conseguirlo", respondió Merz.

swissinfo, Andrea Ornelas

Contexto

Durante los últimos 30 días, Suiza, Andorra, Liechtenstein, las Islas Man, Caimán, Singapur y Hong Kong han anunciado estar dispuestos a respetar las normas de cooperación contra fraude fiscal de la OCDE.

El artículo 26 del Modelo de Convención Fiscal de la OCDE -al que aceptó apegarse Suiza- crea la obligación de intercambiar información que sea relevante para cualquier gobierno que busque evitar la evasión de sus contribuyentes.

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PARLAMENTO EXIGE FIRMEZA

Esta semana el Parlamento dedicó un acalorado debate al secreto bancario y a la plaza financiera suiza.

El martes y el miércoles (17.03 y 18.03), una cincuentena de parlamentarios de distintos partidos políticos expresaron todo tipo de posiciones sobre Suiza como paraíso fiscal y la tirante relación que sostiene con Alemania y con la OCDE.

El ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, sigue considerando insuficiente la decisión de Suiza de apegar su secreto bancario a las reglas de la OCDE.

Y Berna critica a la OCDE no haber informado al gobierno de que estaba incluida en el borrador de paraísos fiscales 'no cooperadores' que presentará este 2009.

La derecha nacionalista (UDC) considera que al Gobierno le faltó coraje y firmeza para atender los problemas que Suiza se dejó chantajear realizando concesiones innecesarias.

Los liberales-radicales critican el proceder de la OCDE, pero estiman que el diálogo será el mejor camino para limar asperezas.

Los Verdes y los socialistas están convencidos de que esta coyuntura marca la necesidad de que Suiza abandone definitivamente un secreto bancario.

Ambas cámaras anunciaron que sus respectivas Comisiones de Gestión crearán un grupo de trabajo para evaluar el proceder del gobierno durante el rescate del UBS en octubre pasado.

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