EFTA: Una Asociación pequeña pero dinámica

William Rossier (Suiza), Secretario general de la EFTA. Keystone Archive

Creada en 1960 por los países que por entonces no eran miembros de la Unión Europea, la Asociación es una de los más dinámicos del mundo.

Este contenido fue publicado el 05 mayo 2003 - 18:53

Lo integran Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein, que firman ahora tratado con Chile.

A pesar de que la Asociación Europea de Libre Cambio (EFTA) está integrada sólo por cuatro países, el conjunto de las economías que hacen parte del acuerdo, presentan un Producto Interior Bruto (PIB) superior a los 450 mil millones de dólares.

Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein, poseen en su conjunto el nivel de ingreso más elevado de todas las agrupaciones económicas existentes, es decir 33.445 dólares por habitante.

Inflación y desempleo bajo

Los estados miembros de la EFTA presentan economías dinámicas, con un crecimiento promedio del orden del 3% anual, con estabilidad de precios, ya que la inflación es cercana al 3% y con bajas tasas de desempleo, situadas en torno al 3%.

Las economías de la EFTA son muy abiertas, pues realizan un comercio internacional de 313 mil millones de dólares. Las compras que efectúan en el exterior superan los 145 mil millones de dólares.

Dos tercios de sus intercambios están orientados a la Unión Europea, mientras que sólo el 6% se realiza con América Latina, de ahí que el acuerdo es visto por los chilenos como un nuevo mecanismo que incrementará en el futuro el comercio entre ambas regiones.

Ventajas competitivas para las exportaciones

Para Chile el acuerdo consolida la entrada de sus exportaciones a Europa; fortalece el acceso de productos con mayor valor agregado a un mercado caracterizado por un alto poder adquisitivo; otorga una ventaja competitiva a las exportaciones y potencia la expansión y diversificación de las inversiones de los países miembros de la Asociación en Chile.

"Considerando que los países de la EFTA se caracterizan por tener muchas compañías multinacionales, con el acuerdo se abren posibilidades para que Chile sea utilizado como un futuro centro de operaciones regionales", destacó a su vez la Ministra de Relaciones Exteriores de Chile, Soledad Alvear, que firmará el texto próximo mes de junio en Noruega.

A su vez, para el Encargado de Negocios de la Embajada de Chile en Berna, Roberto Plaza, el acuerdo es un testimonio de la confianza en la economía chilena manifestada por esos cuatro importantes países europeos.

"Este es un potente mensaje de confianza de los países de la EFTA hacia la economía chilena y ello debiera significar que Suiza en particular mire con mayor interés sus posibilidades de inversión en nuestro país", señaló a swissinfo el diplomático chileno.

Para el embajador suizo Marino Baldi, jefe de la delegación helvética en las negociaciones, la importancia del acuerdo reside en que garantizará a los exportadores suizos las mismas condiciones otorgadas a los miembros de la Unión Europea, acuerdo considerado como "preferencial", en particular en lo relacionado con las inversiones y los servicios.

Intercambios con los demás miembros

En materia de inversiones, según cifras del Comité de Inversiones Extranjeras, entre los años 1974 y 2002, los países miembros de la EFTA invirtieron en Chile 1743 millones de dólares, de los cuales 1125 millones procedieron de Suiza y 406 millones de Noruega.

Durante el 2002 se materializaron 64,400 millones la mayoría realizadas por inversionistas de Noruega. A ese país se exportaron 49 productos distintos, de 80 empresas chilenas.

Chile importa de Liechtenstein productos relacionados con la odontología, como cementos y productos de obturación dental, aparatos odontológicos y piezas artificiales para tratamiento.

El país sudamericano se beneficiará con la importación libre de arancel de prácticamente la totalidad de los productos industriales, incluidos bienes de capital, medicamentos e insumos para la agricultura.

Particularidades del acuerdo

Los países de la EFTA lograron acceso en el sector agrícola chileno para una reducida lista de productos entre los que se encuentran, los caballos vivos, carne de foca, carne ahumada de oveja, entre otros.

El acuerdo cuenta, con cuatro cláusulas de revisión en los distintos niveles y tipos de productos.

Primero, existe una cláusula de tipo general de revisión permanente del acuerdo, luego existe una cláusula de mejoramiento automático en función de lo que la EFTA negocie con la UE en productos agroindustriales, luego dentro del ámbito agrícola, existe una cláusula de revisión general para mejorar el acceso de los productos entre el primer y tercer año.

Por último, en el sector industrial, Chile se compromete a examinar el otorgamiento de acceso, en un plazo de dos años, a ciertos productos para los cuales no rige el libre comercio.

Entre los aspectos legales e institucionales se aprobó un mecanismo de solución de controversias y la creación de un Consejo Conjunto Chile-Asociación Europea de Libre Comercio responsable de la aplicación y desarrollo del Acuerdo, con rango ministerial.

swissinfo, Alberto Dufey

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