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El crimen organizado afecta a Suiza

En Suiza se encuentran poderosas redes criminales, revela un estudio.

(Keystone Archive)

En "Criminalidad organizada y corrupción en Suiza", el investigador Nicolas Giannakopoulos" retrata, sin concesiones a la Confederación.

Tráfico de droga, corrupción de funcionarios, malversación de fondos públicos. La mayoría de la población está convencida de que todos esos delitos se cometen en otras partes, en Colombia, en Francia, en Rusia. Suiza no sería culpable más que de disimular el dinero de todas esas actividades.

El estudio (1), efectuado durante tres años por el investigador ginebrino Nicolas Giannakopoulos, modifica la imagen tan idílica del país. "No solamente Suiza está fuertemente infiltrada por organizaciones criminales de todos tipos", sino que "muchos actores suizos asumen papeles fundamentales".

Esta obra, que nació merced al lanzamiento por parte de la Confederación de un programa nacional de investigación sobre el crimen organizado, se apoya en 365 casos de criminalidad "dulce" y "dura" perpetrados entre 1986 y 1996.

"La recolección de las informaciones no ha sido fácil. Un cantón como el Tesino ni siquiera nos ha respondido. Un senador de Zug nos dijo que no se interesaba en ese tipo de problemas", comenta Nicolas Giannakopoulos.

Las 32 grandes redes italianas

Pequeño país pero gran plaza financiera, Suiza juega un papel aparte en la gran criminalidad. Está ubicado "de manera híbrida en esas redes, ligeramente entre la periferia y el centro", destaca el estudio. Otra constatación: las redes criminales de la casi totalidad del planeta se reencuentran en Suiza.

La encuesta registra 32 grandes redes italianas, 17 rusas, 16 estadounidenses, 13 colombianas, 10 belgas. Contrariamente, una sola gran red criminal está compuesta enteramente por suizos. Como anécdota, cuatro grandes redes cuentan con medio millar de participantes cada una.

Para el autor, las leyes en materia de lucha contra las redes criminales serían más bien buenas salvo en lo que concierne al contrabando y al proxenetismo. Sin embargo, los "malos" gozan de muchas más posibilidades de salvación en los procedimientos. Hay recursos que frenan considerablemente las pesquisas, amén de los lapsos de prescripción que hacen que los delitos no puedan seguir siendo perseguidos.

Resultado: "¡el hecho de pertenecer a una organización criminal no pudo ser utilizado más que una vez en un tribunal! Y si numerosas personas son perseguidas por "blanqueo de dinero", un 98,4% de los casos se refieren a pequeños traficantes de droga o a los autores de pequeños delitos.

En resumen, nuestra legislación aporta resultados muy satisfactorios en el caso de las pequeñas redes criminales "mientras que parece inoperante en 90% de los casos de grandes redes criminales", concluye Nicolas Giannakopoulos.

Ian Hamel

(1) "Criminalidad organizada y corrupción en Suiza" por Nicolas Giannakopulos, Librairie Paul Haupt, Berne.

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