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Empresarios en favor de los solicitantes de asilo

Entre los signatarios de la carta remitida al gobierno de Vaud, figuran varias empresas de limpieza. Keystone

Unas treinta empresas del cantón de Vaud se niegan a despedir a cientos de trabajadores extranjeros, cuyas peticiones de asilo han sido denegadas.

Este contenido fue publicado el 22 julio 2005 - 16:13

Si de aquí a fines de mes persisten en su intención, podrían ser condenados a pagar una multa de hasta 5.000 francos suizos por cada empleado.

En abril pasado las autoridades de Vaud anunciaron que los solicitantes de asilo en espera de expulsión no podrían seguir trabajando en el cantón, en cumplimiento de la ley federal en materia de asilo.

Recientemente, los empresarios fueron informados de que la disposición será vigente a partir del 31 de julio. Los grupos de apoyo estiman que la medida afectará a cerca de 400 personas, entre ellas un grupo de 175 etíopes y eritreos.

Muchos demandantes de asilo cuyas peticiones han sido rechazadas trabajan en la hostelería, la restauración, así como en asilos de ancianos y empresas de limpieza. Las empresas que los contratan acaban de remitir una carta al Ejecutivo del cantón de Vaud en la que califican de "chocante y absurda" la orden de dejar sin trabajo a esas personas.

"Se nos exige despedir a gente que lleva años viviendo en Suiza, que se ha esforzado enormemente para adaptarse a nuestras costumbres y estilo de vida, pese a las experiencias traumáticas que vivieron en el pasado", señalan en la misiva.

Entre otros argumentos, citan el tiempo y los esfuerzos invertidos en la formación del personal, la fecha del 31 de julio elegida arbitrariamente y el hecho de que los trabajadores tendrán que recurrir a la "mísera" contribución de la ayuda social para poder sobrevivir.

Ningún cambio

Frédéric Rouyard, portavoz del cantón, rehusó comentar los hechos mientras los miembros del gobierno no hayan leído la carta.

Sin embargo, explicó a swissinfo que no se han modificado las medidas anunciadas en abril, por lo que los solicitantes de asilo en espera de expulsión no pueden seguir trabajando.

La protesta de los empresarios a favor de sus trabajadores se produce después de una crisis en el seno del gobierno desatada por esta cuestión. A comienzos de julio, el Parlamento del cantón de Vaud se pronunció a favor de congelar la repatriación de un grupo de solicitantes de asilo cuyas peticiones fueron denegadas.

La resolución pedía además la intervención de una comisión de expertos, designados con la tarea específica de reexaminar los casos de estos trabajadores. Pero 24 horas después, el gobierno cantonal anunciaba que no se pronunciaría al respecto hasta la próxima reunión del Ejecutivo, prevista para el mes de agosto.

En cumplimiento de los plazos y las disposiciones que contempla la ley federal en materia de asilo, las expulsiones deberían efectuarse en el transcurso de este verano.

swissinfo, Adam Beaumont
(Traducción del inglés: Belén Couceiro)

Contexto

El cantón francófono de Vaud tiene una larga tradición humanitaria. Fue el único cantón que no procedió a la repatriación de los solicitantes de asilo rechazados, desobedeciendo las leyes federales.

Pero el año pasado, el gobierno de Berna ejerció presión para que Vaud se sumara a las normas que cumples los demás cantones.

En septiembre, el cantón de Vaud anunció que iniciaría las repatriaciones de aquellas personas que carecen de permiso de estancia en Suiza.

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