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Guerra biológica: ¿peligro efectivo o pura psicosis?

Una 'epidemia de miedo' a escala mundial debido a los casos de ántrax, detectados en EE UU.

(Keystone)

Luego de que dos cartas sospechosas fueron identificadas en Basilea, el miedo al ántrax en Suiza y en el resto del mundo crece.

En Estados Unidos una docena de personas ha sido contaminada por la enfermedad o ha obtenido resultados positivos en los exámenes de ántrax. La mayoría de ellas estuvieron en contacto con cartas sospechosas. A dos personas se les ha declarado la enfermedad mientras que otra más murió debido a la rara infección.

Pero el miedo a esta enfermedad bacteriológica cruza las fronteras estadounidenses. Y las señales de alerta aparecen por todas partes. Justo hasta ahora, todos los llamados de atención han resultado falsos, pero estos hechos han reforzado el miedo al bioterrorismo.

Suiza no esta a salvo de este temor. En Basilea, un empleado de la empresa Novartis fue examinado el lunes, luego de haber recibido una carta conteniendo un polvo sospechoso. Él ha recibido un tratamiento preventivo. Los resultados de sus exámenes médicos serán dados a conocer a finales de esta semana.

También en el cantón de Basilea, un segundo envío postal dudoso fue detectado el lunes por la tarde en casa de un particular. La Oficina Pública de la Salud cantonal dijo haber tomado medidas de prevención sobre el caso.

Además del ántrax, las armas biológicas pueden significar la diseminación de agentes que provoquen botulismo, peste o viruela. Escenarios catastróficos, difíciles de afrontar y que abren en Suiza numerosas discusiones y temores.

Calma ante la situación

"Nosotros tenemos todos los medicamentos necesarios" aclara Mathias Stadelmann, colaborador del servicio de información del laboratorio militar de Spiez, especializado en este tipo de enfermedades bacteriológicas.

"Para combatir estas enfermedades eficazmente, los antibióticos no son suficientes" afirma, por su parte, el médico cantonal tesinés, Ignacio Cassis. "En el caso de una epidemia por ántrax, solo un caso grave de diez puede ser tratado con éxito con penicilina. Los otros infectados morirían".

En el caso de la viruela, según este especialista, sería necesario proceder a la vacunación de personas en riesgo, para frenar una epidemia.

Actualmente no existen reservas de vacunas en contra de la viruela o el ántrax. Luego de la erradicación de la viruela, la Organización Mundial de la Salud recomendó a todos los países en 1980 suspender las campañas de vacunación. Y las vacunas no están ya más disponibles.

El ántrax no es contagioso

Los ataques terroristas han llamado la atención de la opinión pública sobre una enfermedad que, normalmente, ataca sólo a los herbívoros. Pero el ántrax puede constituir un peligro para el hombre, sobre todo para aquellos sectores más expuestos: agricultores y veterinarios.

Esta enfermedad, provocada por el 'bacillus anthracis" se presenta en tres formas: el ántrax pulmonar, el más peligroso que aparece en su primera fase con síntomas de un resfriado. Pero provoca después graves problemas respiratorios que pueden ocasionar la muerte en 24 horas.

El ántrax gastrointestinal, que puede presentarse luego de digerir alimentos contaminados, provoca lesiones intestinales con un alto índice de mortalidad.

El tercer tipo es el ántrax cutáneo en el que las bacterias penetran en el organismo a través de lesiones en la piel. Menos mortal que los otros dos tipos, esta enfermedad fue llamada en el pasado como la "maldición negra" debido a las manchas características en los pustulosos.

"Actualmente en Europa no hay reservas de vacunas contra el ántrax y la viruela, y ningún instituto las produce. Es por ello que sería difícil hacer frente a una epidemia", explica el doctor Cassis.

Pero se trata de mantener la calma. Para empezar, como lo dice Mathias Stadelmann, el ántrax es, entre estos males, el más fácil a utilizar, debido a su estabilidad. Y por el momento, sólo una persona ha muerto por esta bacteria en Estados Unidos. Además se trata de una enfermedad que no es contagiosa por lo que no se requiere una campaña mundial de vacunación.

Teléfono de emergencia

La Oficina Federal de la Salud Pública competente en este rubro, no ha decidido producir o utilizar vacunas. Por el momento las autoridades han creado una célula de crisis que sigue de cerca las informaciones dentro y fuera del país. Además se ha instaurado un teléfono para responder a las preguntas de la población del Laboratorio Spiez: 033 228 16 29.

El miedo a la epidemia, alimentada por envíos sospechosos, puede crear una verdadera psicosis. "Estamos listos a hacer frente a una epidemia de angustia. La mejor forma de hacerlo es informando". dice el médico cantonal tesinés.

Fabio Mariani


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