Jürg Würgler: "Siento que se hizo justicia"

Jürg Würgler espera que se siente precedente con el caso de su hija en Argentina. swissinfo.ch

El padre de Annagreth, Jürg Würgler, llegó nuevamente a la Argentina para presenciar la sentencia del juicio a Alcides Cuevas, acusado por el asesinato de su hija, desaparecida en 2004.

Este contenido fue publicado el 16 noviembre 2007 - 19:02

"Espero que la sentencia sea el principio del fin de un calvario para mi y mi familia", aseguró momentos antes de conocer el veredicto.

A Anna le gustaba dibujar. Prefería ir retratando los paisajes y los árboles que veía durante sus viajes antes que tomar fotografías. Un gusto que heredó de su padre, quien durante el juicio dibujaba el rostro de Alcides Cuevas y distintos pasajes del Tribunal.

Difícil adivinar qué pensaba Jürg en ese momento. Pero probablemente lo asaltaban las mismas dudas que a sus abogados y a muchos pobladores de la zona, que no confiaban demasiado en que realmente se condenara a Cuevas por el asesinato de Anna debido a que no se había hallado su cuerpo sin vida.

Jürg miraba a Cuevas, pero éste no levantaba la vista y esquivaba también cualquier acercamiento visual con Miguel Narváez, los testigos, el fiscal, los jueces...

Mucha prensa (local, nacional y extranjera), muchos familiares de los acusados, vecinos, la defensa de Cuevas... Todos generaban tensión. Pero ninguno de ellos tanta tensión como la que provocaba la presencia del padre de Anna, quien a pesar del dolor se mantenía con una dignidad y una entereza admirables.

Antes, "esperanzas y miedos"

"Hay momentos en que tengo esperanzas y momentos en los que estoy terriblemente asustado", confesó Jürg Würgler a swissinfo en vísperas de la Navidad de 2004.

En aquel momento la hipótesis más fuerte que barajaba era que su hija había sido cooptada por una red de prostitución que la tenía privada de su libertad, pero que estaba con vida.

Profesor jubilado de idiomas, refinado, de ojos clarísimos y rostro delgado, aseguraba: "Hasta ahora no he pensado que Anna no está viva. Siempre hablamos de encontrarla. Nunca pensamos cómo vamos a encontrarla..."

Entonces, como ahora, mantenía el temple, la calma aparente...

Ahora, "que este dolor sirva para que no vuelva a suceder"

"Espero que Argentina entienda que la gente no puede desaparecer como mi hija", expresó en Chilecito antes de la sentencia final.

El abogado de la familia, Santiago Domenech, aseguró que tanto el padre de Anna como la defensa se sorprendieron con el resultado:

"Estamos procesal y formalmente contentos de que haya una sentencia condenatoria, y tanto Jürg como yo queremos usar esta sentencia no sólo para la condena de Cuevas, sino también para que sirva como una 'sentencia ejemplificadora' y que la gente sepa que los asesinatos empiezan a tener otro tipo de importancia y estudio".

Los abogados de la familia Würgler (Domenech y Mercedes Slim) debieron correr con el desafío de buscar justicia y una condena por asesinato sin haber encontrado jamás el cuerpo de Annagreth. "Si no hay muerto, no hay crimen", se suele decir en Argentina.

Aún así, con el apoyo de investigadores privados, de las fuerzas de seguridad públicas, de la Embajada de Suiza en Buenos Aires, lograron condenar con pruebas y evidencias al asesino de Anna.

"Esto sienta jurisprudencia. Nosotros tuvimos que poner la energía en otro lado a partir de no encontrar el cuerpo"

Al respecto, Jürg dice: "Me hubiera gustado encontrar el cuerpo. Pero como no lo tengo, es importante hacerle saber a todo un país que no puede haber desapariciones, ni secuestros, ni violaciones, ni muertes".

"Aunque estoy contento con esta sentencia, es importante que mientras no aparezca el cuerpo este proceso sirva como ejemplo para los demás".

"Anoche soñé con ella"

Como si fuera una señal de un duelo que finalmente comienza, esa mañana, antes de partir hacia los tribunales, Jürg le contó a Domenech que había soñado con Anna:

"Me dijo que soñó que su hija le pedía que plante un árbol que le gustaba mucho. Entonces ahora, a modo de empezar a cerrar este capítulo, antes de que regrese a Suiza vamos a recorrer los últimos lugares que visitó Anna y vamos a ir a Villa Unión a plantar este árbol".

"Hemos seguido este caso muy de cerca"

Apenas conocido el veredicto, swissinfo se comunicó con el embajador suizo en Argentina, Daniel von Muralt, quien se mostró satisfecho con la resolución del Tribunal, pero sobre todo aseguró estar más tranquilo por el padre y la familia de Annagreth:

"He seguido este caso con gran intensidad y muy de cerca desde que llegué aquí, y para mi era muy importante que el señor Würgler se encuentre acompañado, motivo por el cual encomendé a la cónsul Pía Gallegos que esté presente en el juicio en representación de la Embajada".

"Toda esta situación es muy difícil para un padre: son semanas y meses de angustia. Este caso lo hemos seguido con mayor diligencia que cualquier otro. Y lo más importante para mi es saber que la familia Würgler tendrá ahora la paz interior de saber que se ha hecho justicia", concluyó el diplomático.

swissinfo, Norma Domínguez desde Buenos Aires

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