La Asamblea del UBS rechaza perdonar los errores de 2007

El director del UBS, Oswald Grübel (izqda), y Kaspar Villiger, presidente del banco suizo, en un momento de la Asamblea. Keystone

Los 4.728 accionistas del UBS, reunidos este jueves en asamblea general en Basilea, sorprendieron con una decisión poco convencional y abiertamente contraria a los intereses del grupo.

Este contenido fue publicado el 14 abril 2010 - 19:41

El 53% de los accionistas presentes decidieron que la gestión de Marcel Ospel, ex presidente del gigante bancario, no debe quedar impune.

La mayoría de los accionistas votó en contra de exonerar de responsabilidad al consejo de administración del banco sobre su gestión y errores cometidos en 2007.

Sobre la marcha, apuntan con ello un dedo flamígero contra la gestión de Marcel Ospel y su equipo, que tras esta decisión podrán ser sujetos de múltiples demandas civiles por parte de los accionistas que consideran que la debacle y las pérdidas del grupo se debieron a sus errores.

En contrapartida, el consejo de administración fue descargado de responsabilidad para los ejercicios 2008 (con 77% de votos a favor) y 2009 (con 85% de votos favorables).

Kaspar Villiger, presidente del UBS, declaró que tomaba nota de la decisión relativa al ejercicio 2007, pero advirtió de que puede tener múltiples consecuencias legales. Previamente había expresado que, a juicio del banco, lo mejor era ya “pasar página en este tema”.

Sí a los bonos millonarios

En otro tema controvertido de la agenda, los accionistas decidieron, no sin reticencia, validar la política de remuneraciones millonarias de los hombres claves del grupo.

El veredicto: 54,7% votos a favor; 39,4% votos en contra y 5,9% de abstenciones.

En su cita anual con los accionistas, Kaspar Villiger reconoció que las remuneraciones y bonos constituyen el tema más “espinoso” de la política interna del grupo, pero exhortó a los tenedores de los títulos del banco a mirar el tema con objetividad.

“Enfrentamos un permanente dilema, el llamamiento de la opinión pública a la moderación (en los premios financieros) y la necesidad simultánea de sobrevivir ante la competencia”.

Durante la crisis, explicó, fuimos el primer grupo bancario suizo que ajustó rigurosamente las percepciones de sus directivos y perdimos equipos completos, lo que entrañó también pérdida de clientes y capitales.

“No podemos cambiar solos las prácticas de todo un sector internacional”, pero sí comprometernos con ustedes a conseguir la fidelidad de nuestros banqueros en el largo plazo, a no premiar la inmediatez y el riesgo, y a no entregar ganancias inmediatas, sus percepciones variables dependerán siempre de la evolución del UBS en el largo plazo.

Una de las intervenciones más destacadas dentro de la asamblea fue la de Hans-Jakob Heitz, representante de los pequeños accionistas, quien reprochó al banco no castigar a quienes toman decisiones imprudentes o erróneas.

La asamblea prevé también la aprobación de los resultados financieros del grupo en 2009 y la reelección del consejo de administración en el orden del día.

Pero el tema que más controversia despierta y aún está pendiente de debate es si los banqueros que estuvieron a cargo de la presidencia del UBS entre 2007 y 2009, Marcel Ospel y Peter Kurer, merecen una dispensa por parte de los accionistas con respecto a la responsabilidad que tuvieron en la estrepitosa crisis que vivió el banco durante los dos años previos, misma que le llevó al borde la quiebra, al registrar pérdidas superiores a los 21.000 millones de francos suizos.

Andrea Ornelas, swissinfo.ch

UBS

El UBS, que tiene sede en Zúrich y Basilea, es el principal banco de suiza y emplea a cerca de 65.000 personas.

En 2009 registró pérdidas netas por valor de 2.700 millones de francos suizos y el capital que salió del banco ese año fue de 147.000 millones de francos. El patrimonio que gestiona supera los 2,2 billones de francos.

Por tercer año consecutivo el banco cerró el ejercicio con déficit. En 2008 registró pérdidas récord por más de 20.000 millones de francos, en 2007 por 4.400 millones.

El último año con cifras positivas se remonta a 2006, cuando el UBS ganó 11.527 millones de francos.

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