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La banca privada adopta principios contra los haberes corruptos

Los bancos quieren limpiar su imagen, luego del caso de las cuentas del ex dictador nigeriano Sami Abacha. swissinfo.ch

Once bancos internacionales, entre ellos los suizos UBS y Crédit Suisse Group, adoptan un código de conducta común contra el blanqueo de dinero, tras elaborar las líneas directrices con la organización anticorrupción Transparency International.

Este contenido fue publicado el 30 octubre 2000 - 18:07

Las once entidades bancarias presentaron este lunes en Zúrich una serie de líneas directrices comunes para evitar la llegada de dinero sucio a sus sucursales.

La medida surge en respuesta al reciente escándalo de corrupción en torno a los fondos desviados por el ex dictador nigeriano, Sami Abacha, que ha afectado la imagen de los grandes bancos internacionales, entre ellos los suizos UBS y Crédit Suisse Group (CSG).

Las dos entidades bancarias helvéticas figuran entre los principales promotores de esta iniciativa de la banca privada internacional en contra del lavado de dinero.

El código de conducta ha sido bautizado como los "Principios de Wolfsberg" según el nombre del castillo de la localidad suiza de Ermatingen, a orillas del Lago de Costanza, sede del centro de formación del UBS donde fue concretada la elaboración del documento.

Los otros bancos que se han sumado a la iniciativa son: el holandés ABN Amro; el español Santander Central Hispano; los estadounidenses Citibank, J.P. Morgan y The Chase Manhattan; el alemán Deutsche Bank; los británicos Barclays Bank y HSBC Holdings; y el francés Société Genérale.

Los puntos del código, presentado este lunes a los medios de información, fueron elaborados en coordinación con la organización dedicada a la lucha anticorrupción, Transparency International (TI), activa en el mundo entero.

Peter Eigen, presidente de TI, indicó que esta organización desempeñó un papel de catalizador para los bancos participantes en la elaboración de las líneas comunes de conducta.

Según Eigen, la contribución de TI fue hacer que los representantes de las once entidades bancarias se sentaran en la mesa de negociaciones para exponer su política y prácticas en cuanto a la lucha contra la corrupción, en un proceso que duró un año.

Los principios alcanzados tienen por objeto principal vigilar la apertura de cuentas en el caso de clientes privados con grandes fortunas para evitar que las actividades internacionales de las entidades concernidas sean utilizadas con fines criminales.

Una de las medidas del nuevo código es verificar la identidad del cliente para controlar que los fondos depositados provengan de fuentes lícitas. Esta precaución ya forma parte de las obligaciones que estipula la ley bancaria suiza, pero es novedosa en países como Estados Unidos.

Se trata de evitar la llegada de transacciones de origen dudoso, tanto en las plazas financieras reconocidas como en las menos reglamentadas, ubicadas en los denominados paraísos fiscales.

Para realizar este paquete de medidas, TI contó con la colaboración del profesor suizo, Mark Pieth, experto en blanqueo de dinero y presidente del grupo de trabajo contra la corrupción de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

En la presentación del código común, Pieth destacó que es la primera vez que varias entidades bancarias se reúnen en una mesa para fijar en detalle las reglas "Know your customer" (conozca a su cliente), por lo que esta iniciativa bancaria internacional es de gran importancia para la OCDE, subrayó.

swissinfo y agencias

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