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La solidaridad de los inmigrantes

Muchos emigrantes piensan en el bienestar de los familiares que dejaron atrás.

(Keystone)

Son casi un millón en Suiza los trabajadores extranjeros que, cuando la situación se lo permite, envían sus ahorros a los familiares en su patria.

Las remesas de los emigrantes representan una fuente de ingresos importante para quienes viven en los países pobres. De este creciente fenómeno se benefician también los bancos que tramitan las transferencias.

Los ahorros que envían los emigrantes al extranjero no es un fenómeno nuevo. Con ese dinero mantienen a la familia que dejaron atrás, contribuyen a reducir la pobreza y dan un impulso al desarrollo económico del país.

Sin embargo, es un tema que se subestima, entre otras cosas, porque faltan datos fiables.

"El de las remesas es un aspecto difícil de abordar", confirma a swissinfo Philippe Wanner, profesor de Demografía de la Universidad de Ginebra. "Tengo la sensación de que la política suiza en materia de migración se concentra mucho en las repercusiones internas y no evalúa, por el contrario, las consecuencias en los países en vías de desarrollo".

El caso de Albania

Una base para hablar de remesas es el estudio sobre la colonia albanesa que publicó recientemente el Foro Suizo para el Estudio de las Migraciones.

"El caso de Albania es interesante porque la aportación de las remesas al Producto Interno Bruto (PIB) es muy grande", explica Wanner, coautor del estudio.

El país del este europeo – señala en la publicación del Foro – es uno de los principales beneficiarios de las transferencias que realizan los emigrantes albaneses dispersos por el mundo. Los que dejaron su tierra en 1989 aportaron un 20% al PIB en los años 90.

El dinero va destinado, sobre todo, a los hogares más pobres, especialmente mujeres al frente de familias monoparentales, ancianos y personas sin empleo.

Ahorros por 11.000 millones

"La suma que envía cada emigrante en Suiza ronda el millar de francos al año", sostiene Wanner.

Si consideramos que en Suiza hay unos 900.000 extranjeros económicamente activos (sin contar los clandestinos que trabajan en negro...), las estimaciones del profesor se asemejan bastante a las del Banco Mundial.

En su último informe sobre el tema, la institución de Bretton Woods estima en 11.000 millones de francos suizos el valor anual total del dinero transferido desde la Confederación, lo que sitúa a Suiza en el cuarto lugar (detrás de Estados Unidos, Arabia Saudí y Alemania) de la lista de países de donde provienen las remesas. Y la cifra no tiene en cuenta las sumas que introducen en su patria los propios inmigrantes ni los envíos de bienes de consumo...

"Las comunidades de la antigua Yugoslavia y de Turquía, muy numerosas en Suiza, son las que probablemente representan la proporción más grande de las remesas", señala el profesor.

Peso de las remesas

"Lamentablemente, faltan estadísticas exactas en Suiza. Es una pena, porque el debate sobre el progreso de los países pobres se ve privado de un elemento relevante, como es justamente la transferencia de las remesas".

La acotación de Philippe Wanner se justifica: la suma de las remesas provenientes de Suiza supera, por ejemplo, el presupuesto que destina el país alpino para la ayuda al desarrollo (cerca de 1.500 millones de francos anuales). La solidaridad de los migrantes se presenta como instrumento más interesante para paliar las disparidades.

"Sin embargo, tenemos que ser prudentes: las remesas de los emigrantes son una decisión personal y no pueden reemplazar la ayuda internacional", advierte el demógrafo.

La Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) subraya, en este sentido, que Suiza no tiene en cuenta el valor total de las remesas a la hora de planificar su presupuesto. "Los criterios principales son la necesidad real y el contexto sociopolítico del país en cuestión", precisa Walter Hofer, vicedirector de Relaciones Multilaterales.

Abusos de los bancos

El Banco Mundial prevé que en el futuro aumenten las remesas de los emigrantes.

Una buena noticia para los países que se benefician de estos ingresos y también para las sociedades que tramitan las transferencias de dinero, ya que crecerá la demanda de sus servicios por parte de los emigrantes. En España, por ejemplo, el número de servicios se ha cuadruplicado en cinco años.

Pero también se producen abusos. Así por lo menos lo afirma el diputado socialista Carlo Sommaruga quien, en un postulado presentado en octubre de 2005, denunció los gastos exorbitantes que cobran esas sociedades por las transferencias.

"Es un escándalo porque esto perjudica a los migrantes, o sea, a una población en sí fragilizada que ayuda a quienes viven en la pobreza", sostiene Sommaruga.

"Por ende, habría que fijar unos límites razonables a estas tarifas", agrega.

Georg Soetgerath, portavoz del banco Credit Suisse replica al respecto: "Las tarifas son fijas y claras. Lo que el cliente debe pagar corresponde a las que aplica la banca para transferencias (de dinero) al exterior".

El gobierno suizo rechazó el postulado, aunque solicitó un análisis sobre las remesas en los países balcánicos. Así se podrá obtener un panorama más preciso del volumen y de los costes de los envíos de dinero.

swissinfo, Luigi Jorio
(Traducción del italiano: Belén Couceiro)

Contexto

El postulado que presentó el diputado Carlo Sommaruga señala que las tarifas excesivas de las remesas que aplican las compañías de transferencia constituyen para los inmigrantes una pérdida importante en términos de renta.

Partiendo de una cuota del 20% del importe de la transferencia, señala el diputado socialista, las tarifas disminuyen cuanto mayor es la suma, pero suponen un 10% por una simple transferencia de 400 francos.

Ahora las sociedades de transferencia tienen una competencia (teléfonos móviles, smart card e Internet). El ejemplo más reciente es la iniciativa PayPal Mobile en Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña, que prevé la transferencia de dinero por mensaje de texto (SMS).

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Datos clave

Hay unos 200 millones de migrantes en el mundo (cerca del 3% de la población).

La población extranjera en Suiza es de 1.520.000 personas (casi 900.000 los que trabajan).

Las remesas totales de los emigrantes totalizan 310.000 millones de francos (datos 2005, Banco Mundial).

Los países beneficiarios más importantes son India, China y México.

Los trabajadores extranjeros residentes en Suiza enviaron 11.200 millones de francos (datos 2005) a sus países de origen.

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