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Lucha de poder en el seno de Nestlé

Peter Brabeck, director general de Nestlé, quiere también la presidencia.

(Keystone)

El director general, Peter Brabeck, quiere también la presidencia del grupo, cargo que dejará vacante Rainer Gut por jubilación.

Accionistas e inversionistas, representados por Ethos, se oponen radicalmente a la concentración de poder. Este jueves (14.04.) ambos medirán sus fuerzas.

Hay una máxima popular -conocida y respetada en todos los mercados financieros del mundo- que reza: "Nunca pongas todos los huevos en la misma canasta".

Una disyuntiva de esta naturaleza es la que enfrentará este jueves (14.04.) al Consejo de Administración de Nestlé con la Fundación Ethos (en representación de un grupo de accionistas e inversionistas e la compañía). La manzana de la discordia: Peter Brabeck.

A sus 61 años, el director general de la empresa del sector alimentario más importante de Suiza, quiere sumar a sus funciones las de presidente del consejo, cargo que está a punto de dejar Rainer E. Gut por jubilación.

Según Brabeck, concentrar las dos funciones será más eficaz para operar la empresa.

De acuerdo con los opositores, es riesgoso otorgar tanto poder a un hombre capaz de utilizar el chantaje como estrategia de negociación, ya que Brabeck amenazó con renunciar en bloque, junto con el resto del consejo de administración, si no aceptan su iniciativa.

Una intensa Asamblea

La controvertida cita tendrá lugar el próximo jueves (14.04.) durante la celebración de la 138 Asamblea General Ordinaria de Nestlé.
En ella accionistas y directivos del grupo revisarán los resultados financieros del 2004, hablarán sobre el destino que darán a las utilidades obtenidas el año pasado y llegarán inevitablemente al punto cuarto de la orden del día, que cita a la letra:

"Con base en el artículo 20 de los estatutos de Nestlé, la Fundación Ethos propone que el presidente del consejo de administración no ejerza simultáneamente la función de director general."

La voz de Ethos es importante porque aglutina a 83 cajas de pensiones suizas y administra 900 millones de francos suizos, de los cuales 300 millones están invertidos en acciones de Nestlé.
Sus razones para pedir dos figuras independientes para los cargos:

"Un presidente de consejo encargado simultáneamente de la dirección general sería incapaz de asegurar la supervisión eficaz, e independiente, del ejercicio de funciones del resto de los directivos, como lo exige el Código Suizo de Obligaciones."

Brabeck amenaza

Peter Brabeck no está dispuesto a ceder. Con el mismo documento correspondiente a la orden del día de la Asamblea General Ordinaria, el actual director general de Nestlé refutará los argumentos de Ethos:

"El Código Suizo de Obligaciones permite unir las funciones de la presidencia y la dirección de una empresa, y el Código Suizo de Buenas Prácticas para la Administración Empresarial –que dicta recomendaciones para las empresas que cotizan en bolsa- tampoco exige la separación de funciones.

"El citado Código Suizo de Buenas Prácticas, sólo aclara que, si se decide acumular funciones por razones inherentes al interés de la empresa, deben instrumentarse mecanismos de control".

Además, afirmará, en el sector alimentario 6 de cada 10 empresas otorgan las dos funciones a la misma persona porque es mucho más fácil tomar las decisiones operativas.

Y tan convencido está Brabeck de que ganará su posición, que el mes pasado (15.03) amenazó con renunciar junto con sus funcionarios más cercanos si no le conceden el derecho al doble cargo (entre ellos, hombres clave como Peter Böckli, André Kudelski; Andreas Koopmann o Kaspar Villiger).

Finalmente, reconsideró en el último minuto y retiró el ultimátum este lunes (11.04) a las 16:00 horas, bajo el siguiente argumento:

"No habrá renuncia colectiva, Nestlé respeta el derecho de los accionistas a tomar decisiones sin influenciarles de ninguna forma a través de amenazas".

Los riesgos para Nestlé

Peter Brabeck sabe que tiene todo para ganar o no apostaría tan alto. No obstante, ¿qué sucedería con Nestlé si el debate se torna en riña y posterior fractura al interior del consejo de administración?

Lo primero: pocas empresas en el mundo operan en 100 países, con más de 260.000 empleados; ventas anuales superiores a los 86.769 millones de francos suizos y utilidades netas de 6.717 millones de francos en 2004.

El sólo rumor de una renuncia colectiva del consejo –aunque no se materialice- afecta el valor de sus acciones en la bolsa, y por lo tanto, la solidez de la empresa y de todas sus filiales en el mundo.

Un rumor puede terminar con una empresa. Dos ejemplos:

Las acciones de Adecco, empresa de origen suizo experta en el empleo temporal, perdieron 50% de su valor en un solo día (12.01.04), cuando se conoció la posibilidad de que su filial estadounidense estuviera encubriendo un fraude contable. Aunque después se supo que no había tal, el daño estaba hecho.

En tanto, la aerolínea Swiss pidió suspender la cotización de sus acciones durante 48 horas para evitar que se fueran en picada durante el periodo en el que se decidía si sería vendida o no a Lufthansa.

En el caso de Nestlé, los 'fundamentales’ de la empresa son sólidos, es decir, su plataforma de negocios, sus ventas, estrategias y su nivel de endeudamiento son sanos, el temor a la renuncia colectiva provocó un retroceso del valor de sus acciones este lunes (11.04) de 0,35% y seguir con conflictos al interior de la compañía castigaría la evolución futura de sus finanzas.

El panorama se aclarará el jueves, pero es claro que la decisión que tomen en la Asamblea impactará los resultados del 2005 y también los del 2006.

swissinfo, Andrea Ornelas

Datos clave

El gigante alimentario Nestlé cerró el 2004 con:
presencia en más de 100 países
un total de 260.000 empleados
ventas anuales superiores a los 86.769 millones de francos suizos
utilidades netas por 6.717 millones de francos

Fin del recuadro

Contexto

Los Códigos Suizo de Obligaciones; y de Buenas Prácticas para la Administración Empresarial permiten que una misma persona detente la dirección y la presidencia de una empresa, pero la práctica está en desuso en el mundo.

Peter Brabeck, director general de Nestlé amenazó -aunque ya desistió- con renunciar junto con sus principales directivos si no se le concede la presidencia.

La fundación Ethos, que aglutina a cajas de ahorro suizo poseedoras de títulos de Nestlé por el equivalente a 300 millones de francos- se opone a la concentración de poder.

Este jueves los dos bandos medirán sus fuerzas en la Asamblea General Ordinaria de Nestlé.

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