Navigation

Más de 20 años formando a la juventud

Jorge Cabrera: mi humilde aporte a un país que me acogió. swissinfo.ch

Por el complejo deportivo de ‘Lancy Sport’, de Ginebra, han pasado varias generaciones de jóvenes formados por Jorge Cabrera, que encontró en el deporte la mejor vía para integrarse en la sociedad.

Este contenido fue publicado el 05 diciembre 2003 - 10:20

“El fútbol es un buen ejemplo para demostrar que se puede luchar contra la xenofobia” afirma.

Jorge Cabrera prefiere definirse como “un ciudadano del mundo”, a pesar de que hace 30 años que reside en el cantón de Ginebra, y donde terminó adquiriendo la nacionalidad suiza en su comuna, Lancy.

Fue un combativo dirigente sindical en su juventud y, desde que el exilio lo condujo a Suiza, ha dedicado toda su vida al deporte, en particular a la formación de niños y adolescentes. Es un hombre polivalente, bien integrado “en la sociedad que me aceptó”, afirma sin ambages.

Comenzó acercándose a los estadios para ver jugar a su propio hijo. Después ha sido guarda líneas, árbitro, dirigente, guardarropas, chofer, asistente de entrenador, y ahora luce con orgullo su licencia de monitor del organismo 'Suisse Jeunesse', la entidad federal que promueve el deporte entre los jóvenes.

Aprender a convivir

Como primera función en Lancy Sport, Cabrera tuvo a su cargo los entrenamientos semanales de un equipo infantil. “Así aprendí a convivir con gente de todas las nacionalidades y me di cuenta que el estadio se había convertido en lugar social, de encuentros entre los padres”, revela.

“Los padres me agradecían lo que yo hacía por sus hijos, y al mismo tiempo yo me sentía valorizado en mi calidad de extranjero. Me sentí útil y en la comuna también lo entendieron así y comenzaron a confiarme nuevas responsabilidades”, agrega.

En efecto, muy pronto Cabrera pasó a ocuparse de jóvenes adolescentes y organizó torneos de fútbol y giras por España, Italia y Francia. Esta vez ya como monitor y asistente del entrenador principal.

Abrir puertas a los extranjeros

Jorge Cabrera se siente orgulloso porque Lancy Sport se convirtió en un espacio que acogió a muchos latinoamericanos, extranjeros de todas partes, niños que encontraron un lugar no sólo donde hacer deporte, sino también para convivir socialmente, sin prejuicios.

“La Comuna presta un servicio casi gratuito a suizos y extranjeros, si se piensa que la cotización anual para participar en el Club cuesta sólo 189 francos, suma que da derecho a utilizar el estadio y todos los implementos deportivos”, agrega.

La comuna financia también la formación de los monitores deportivos, a través de cursos obligatorios que concluyen con el otorgamiento de diplomas y de licencias deportivas.

Jorge Cabrera ejerce además un empleo en el Servicio de vías y limpieza de la comuna de Lancy y su actividad de monitor deportivo es remunerada a título honorífico, con una suma global que avecina a los 1.000 francos semestrales. “El Club también nos aporta algo más” agrega, sin revelar el monto.

Satisfacciones

A la pregunta de lo que obtiene a cambio el cantón de Ginebra, Cabrera dice que el aporte de niños y adolescentes extranjeros ha sido contribuir a la obtención de los títulos de campeones juniors B.

Varios de estos adolescentes han pasado a integrar después equipos de nivel nacional e incluso en el fútbol extranjero.

En lo personal, Cabrera sostiene que una de las mejores satisfacciones es la de encontrarse en la calle con personas que, cuando fueron niños, estuvieron a su cargo.

“Ellos me recuerdan con cariño, te saludan y te reconocen cuando te ven”, señala complacido.

En cuanto al futuro, sus proyectos son ahora ocuparse de un equipo de adultos, como una forma de culminar un trabajo de más de 20 años dedicado a la formación. “Es mi humilde aporte a un país que me acogió y me lo dio todo, cuando yo no tenía nada”, finaliza.

swissinfo, Alberto Dufey

Datos clave

Jorge Cabrera aprendió a "convivir con gente de todas las nacionalidades y se dio cuenta de que el estadio se había convertido en lugar social, de encuentros entre los padres,” revela.

End of insertion

Contexto

“Los padres me agradecían lo que yo hacía por sus hijos, y al mismo tiempo yo me sentía valorizado en mi calidad de extranjero."

"Me sentí útil, y en la comuna también lo entendieron así y comenzaron a confiarme nuevas responsabilidades”, agrega.

Jorge Cabrera se siente orgulloso, porque Lancy Sport se convirtió en un espacio que acogió a muchos latinoamericanos, a extranjeros de todas partes.

Los niños encontraron un lugar no sólo donde hacer deporte, sino también para convivir socialmente, sin prejuicios.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.