Millonario condenado por abuso a 'sin papeles' en Ginebra

La comuna ginebrina de Collonges-Bellerive atrae a gente adinerada de todo el mundo. Google Earth

Rishat Safin, un multimillonario que ha hecho su fortuna en el sector del petróleo, ha sido condenado por la Fiscalía de Ginebra por haber contratado durante varios años a rusos no declarados y mal pagados.

Este contenido fue publicado el 17 septiembre 2020 - 10:01
Marie Maurisse, Gotham City*

Cuando en 2005 Rishat Safin visitó Vésenaz quedó completamente enamorado, como dicen los agentes inmobiliarios. Cayó inmediatamente bajo el hechizo de una espléndida villa ubicada en la muy elegante localidad de Collonges-Bellerive. Quizá le sedujo la vista en picado del lago Lemán, quizá fue la serenidad del lugar… En cualquier caso, la compró por 20 millones de francos, reveló en aquel momento el diario La Tribune de Genève.

La suma no era desmesurada para el oligarca ruso, hermano de Ralif Safin, exvicepresidente de la petrolera Lukoil (según Wikipedia en ruso). Parece que él mismo dirigió una filial de Lukoil y fundó también la empresa distribuidora de gasolina Artoil. Su fortuna asciende a varios cientos de millones, y al decidir establecerse en Suiza, a pesar de su discreción, entró en la clasificación de los "300 más ricos" que elabora el semanario Bilan.

Pero Rishat Safin no podía hacerse cargo él solo de los casi 600 metros cuadrados de superficie habitable y los más de 10 000 metros cuadrados de terreno. Así que, en 2011, decidió poner un anuncio en Rusia para encontrar personal doméstico. El procedimiento era siempre el mismo: tras una breve entrevista por Skype, compraba el billete de avión a las personas seleccionadas, en su mayoría mujeres, que poco después llegaban a Vésenaz.

Entre 70 y 89 horas de trabajo por semana

Sus tareas eran muy diversas: limpiar la casa, cuidar a la hija menor del ruso, preparar la sémola como le gusta al dueño, hacer brillar la cubertería de plata ... En resumen, las condiciones de trabajo eran particularmente duras. La semana laboral duraba entre 70 y 89 horas, el sueldo era inferior al salario mínimo establecido en los convenios del sector y, además, había que soportar las humillaciones de la madre de Rishat Safin, a quien parecía no agradarle el trabajo de los rusos. En caso de queja, a veces se les confiscaba el pasaporte. Después, la persona era enviada de vuelta a Rusia.

Así, entre noviembre de 2011 y junio de 2015, los empleados se fueron sucediendo en el Chemin de Botterel, 18. Después de varios meses a ese ritmo, la situación acabó siendo del conocimiento del Sindicato Interprofesional de Trabajadores (SIT), que denunció los hechos a la Oficina Cantonal de Inspección y Relaciones Laborales (OCIRT), la cual inició entonces una investigación. Ésta confirma los hechos y prueba que Rishat Safin "se había negado a sabiendas a dar información exacta a la OCIRT con el fin de eludir la inspección y evitar el descubrimiento de infracciones", señalaba la orden penal que Gotham City ha podido consultar. A continuación, la OCIRT presentó una denuncia ante la Fiscalía de Ginebra. Al mismo tiempo, los empleados iniciaron un proceso en los tribunales laborales.

Condena parcial

Rishat Safin rompió su silencio ante al fiscal de Ginebra: "El acusado ha admitido todos los hechos de los que se le acusa, con excepción de los relativos a la explotación indebida de sus empleados", señalaba el fiscal Cédric Genton en su orden penal. Luego, Safin pagó a sus empleados según lo establecido en los convenios colectivos vigentes y regularizó su situación con la seguridad social y las autoridades fiscales. A continuación, la denuncia ante los tribunales de trabajo fue retirada.

Pero la fiscalía tenía aún que ocuparse de los demás hechos, a saber: emplear a extranjeros sin autorización, no colaborar durante la investigación de la OCIRT y traficar ilegalmente con personas. Finalmente, Cédric Genton no incluyó el tráfico de seres humanos en la orden penal y de sobreseimiento parcial, de fecha de 16 de junio de 2020: “No se desprende del procedimiento que el imputado ejerciera ningún tipo de coacción sobre sus empleados domésticos con un propósito de explotación en el trabajo".

Por lo demás, como una parte de los hechos ya había prescrito, se le impuso una multa de 180 días a 1 500 francos cada uno, es decir, 270 000 francos ... con sobreseimiento. Y una multa de 7 500 francos, más 600 francos en gastos procesales. En la orden penal, Rishat Safin declaró un salario mensual de 100 000 francos. Desde aquel momento, Safin abandonó Suiza para instalarse en Chipre, cuya nacionalidad ha adoptado, según revelan los "Cyprus papers" (los papeles de Chipre), una investigación reciente de Al Jazeera.

Rishat Safin fue defendido por Pascal Aeby, quien se ha negado a hacer comentarios sobre el tema.

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