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Parlamentarios suizos prefieren Porto Alegre a Davos

Erica Hennequin, (izq.), vicepresidenta del Partido Verde, integra la delegación suiza a Brasil. Keystone

Ocho personalidades políticas helvéticas, entre ellas seis diputados nacionales, inician el próximo lunes 22 de enero una visita a Brasil. El intercambio con movimientos sociales del Sur constituye un punto clave de la agenda. Del 25 al 30 participarán en el Foro Mundial de Porto Alegre.

Este contenido fue publicado el 19 enero 2001 - 10:06

"La idea del viaje al país sudamericano nació de un encuentro realizado en marzo del año pasado entre varios parlamentarios suizos y el reconocido teólogo brasilero Leonardo Boff, a quien encontramos en Berna", explica Anne-Catherine Ménétrey, ecologista, en diálogo con swissinfo.

Materializó la implementación de la propuesta, el organismo no gubernamental suizo E-CHANGER que cuenta con Boff entre los miembros de su Comité de Honor.

Esta ONG dedicada al intercambio de personas Norte-Sur tiene hoy unos quince voluntarios en ese país sudamericano. La mayoría dedicados al asesoramiento técnico -profesional a movimientos sociales y ONG brasileras.

"Respondí positivamente a la solicitud de E-CHANGER de participar en este viaje por muy diferentes razones. Me interesa mucho el trabajo de los voluntarios que cooperan con contrapartes locales... Hay que recordar que el 2001 es el año internacional del voluntariado decretado por las Naciones Unidas y es propicio para valorizar esa labor", enfatizó la consejera nacional Thérèse Meyer, demócrata cristiana, en entrevista exclusiva.

Quien reiteró de inmediato su motivación por conocer las nuevas experiencias de democracia directa que se instalan en algunas regiones así como el contacto con los responsables políticos y sociales que viven en el Sur una situación diferente a la que se vive en Suiza.

"No viajo para protestar contra el Foro de Davos que se realiza en nuestro país sino para enriquecerme interiormente y aprovechar de otras experiencias y del intercambio », precisó Meyer.

Opinión no integralmente compartida por el diputado ecologista ginebrino Patrice Mugny, para quien "la salud del planeta no vendrá de aquellos que roban al mundo. Sus reuniones anuales de Davos son, en el mejor de los casos, una muestra de sordera y ceguera. En el peor de los casos, una verdadera bofetada en el rostro de sus víctimas".

Las expectativas de Mugny en cuanto a los resultados de Porto Alegre se centran en dos ejes: el desarrollo de una red mundial de movimientos en resistencia al neo-liberalismo y el acuerdo sobre dos o tres objetivos prioritarios para todos los que se comprometan a trabajar en conjunto para el futuro y para el bien de la humanidad.

Pierre-Yves Maillard, diputado socialista y uno de los más encarnizados defensores del servicio público no privatizado, avanza sus propias expectativas que le motivaron a participar en el Foro Social Mundial. "Espero que sea el verdadero punto de partida de una organización democrática a escala internacional y que se articule el combate a favor de una mejor repartición de las riquezas a nivel planetario".

Las ocho personalidades políticas helvéticas, acompañadas por varios periodistas suizos y responsables de ONG, serán recibidas el lunes 22 por Marta Suplicy, alcaldesa recientemente electa en San Pablo, ciudad de cerca de 18 millones de habitantes.

Luego de visitar voluntarios suizos, sus proyectos y contrapartes en los alrededores de la capital paulista, la delegación viajará a Porto Alegre para asistir al Foro Social Mundial convocado bajo la consigna "Otro Mundo es Posible".

El 27 y 28 de enero, en el marco de ese cónclave, la delegación asistirá al Foro Parlamentario Mundial que convocado por el gobierno del Estado de Río Grande del Sur, reunirá a varias centenas de parlamentarios de América Latina, África y Europa.

¿Porqué partir a Porto Alegre en vez de quedarse en Davos? ¿Hay posibilidades reales que surjan nuevas alternativas planetarias a partir de ese encuentro en el Sur?

"Sí, otro mundo es posible. La oposición que se manifestó triunfalmente en Seattle continúa. Porto Alegre va a demostrar que Davos no tendrá la última palabra de la historia. Y va a reforzar la fuerza y la convicción de los movimientos populares que construyen un mundo menos injusto. Y por eso opto por viajar a la capital sureña", concluyó el diputado cantonal socialista Bernard Bavaud, quien vivió doce años en Brasil en los años setenta. Una parte de ellos trabajando como cura misionero en la zona de Aracaju.

Américo Grundente

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