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Suizos en el extranjero "Sin una red de relaciones, uno está perdido"

Rudolf Wyder, al frente de la OSE desde 1987.

Rudolf Wyder, al frente de la OSE desde 1987.

El interés por los connacionales expatriados como electores potenciales ha aumentado considerablemente en los últimos años. Esto provocó que el trabajo de Rudolf Wyder, Director de la Organización de los Suizos en el Extranjero (OSE) se volviera cada vez más político.

“Como al principio, dirijo aún hoy una pequeña organización no gubernamental que representa los intereses de los suizos en el extranjero. El abanico de actividades es enorme, se hacen mil cosas distintas, como en una tienda de abarrotes”, indica Wyder, de 65 años.

Tras 25 años en funciones, Rudolf Wyder observa cambios sustanciales desde que en 1992 los suizos que viven fuera del país obtuvieron el derecho de voto y de ser votados, a través de las papeletas por correspondencia. Desde entonces, los expatriados están presentes en el pensamiento de los partidos políticos. No se trata solo de responder a sus necesidades y deseos, sino también el hecho de que son electores potenciales. “Así el lobbying se convirtió en una de mis ocupaciones principales, pues esto requiere de una red muy amplia de relaciones en el ámbito político, de lo contrario, uno está perdido”.

Legitimidad de la OSE

Que el mundo de la política haya descubierto a los conciudadanos esparcidos en el mundo se debe, opina el historiador, al grupo parlamentario que se ocupa de ellos. Cuenta con 112 miembros, uno de los más grandes en el Legislativo. Hoy día no hay una sesión parlamentaria en la que no haya mociones o cuestiones dirigidas a la Quinta Suiza. “Hace 25 años surgía tal vez algo una vez al año”, menciona Wyder.

En ese aspecto, el Consejo de los Suizos del Extranjero, el denominado ‘Parlamento de la Quinta Suiza‘, juega un papel esencial. Este organismo se compone de 120 delegados que representan a las agrupaciones de los suizos en el mundo, más 20 delegados que viven en el interior del país. “Aun cuando siempre se nos cuestiona a nombre de quién actuamos, el consejo tiene indudablemente una gran autoridad moral. No tiene competencias legales, pero su asamblea representa las peticiones más importantes de los suizos en el exterior”, subraya Wyder.

También ha cambiado significativamente la comunicación entre Suiza y su diáspora. Sobre todo gracias a internet y a la plataforma SwissCommunity, en comparación con la situación hace 25 años.

Preguntas sorpresa a Rudolf Wyder

¿Por qué la comunidad de expatriados se denomina Quinta Suiza?

Esto viene del tiempo en el que el retorromano se convirtió en el cuarto idioma nacional, además del francés, el italiano y el alemán. Es decir, se trata de un modo de advertir que hay aquellos que pertenecen a Suiza, aun cuando vivan fuera de nuestras fronteras, y esta es la Quinta Suiza. 

¿Cuantos suizos viven en el exterior?

716.000

¿Cuántos tienen doble nacionalidad?

El promedio: 69% (Respuesta correcta: 72,5%)

 

¿Cuál es el país donde más suizos hay?

Claramente: Francia

¿Dónde no hay suizos?

Creo que en la isla Nieves, en las Islas de Barlovento, en las Antillas, como en Nauru y Tuvalu, en el Pacífico. Por ahora tampoco en Irak y en Afganistán.

¿Cuántos suizos aparecen en el registro electoral?

Unos 149'000

¿Cuántas asociaciones de suizos en el exterior hay?

Tenemos contacto con más de 700.

¿Cuál es la más pequeña?

No lo sé. (swissinfo.ch tampoco)

¿Cuántos suizos en el exterior conoce?

En todos estos años he conocido personalmente a varios miles.

¿Cuántos países visitó estos 25 años donde se haya encontrado con suizos?

 

Aproximadamente 30.

¿Cómo describe al típico suizo del extranjero?

Patriota y abierto al mundo.

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“Hijos” de la globalización

Además, en los últimos años la capacidad de movilidad de la gente se amplió. Las estancias cortas o múltiples en diversos países aumentó. Solo basta pensar en el Programa Erasmus para universitarios o en los trabajadores que deben acudir al extranjero para responder a sus responsabilidades laborales por periodos de tiempo determinados.

Los suizos son poco conscientes de que partir al extranjero no siempre resulta una obviedad. A través de soluciones especiales sectoriales y el acuerdo de libre circulación de personas con la Unión Europea, Suiza, que no es miembro de esta comunidad, goza del mismo estatus que sus vecinos europeos. “Debemos tener cuidado de no olvidar la reciprocidad. De lo contrario, los otros podrían rehusarnos lo que nosotros, gustosos, asumimos como un derecho, han advertido los defensores de la UE”, recuerda Wyder.

También la movilidad por motivos personales se ha vuelto más evidente. “Interesante resulta que la Quinta Suiza es, en su mayoría, femenina (57%). La razón pudiera ser que las mujeres siguen a sus parejas de origen extranjero. Esto debería invitar a la reflexión a los hombres suizos”, bromea el director de la OSE.

Imagen turbia

Antes Suiza era considerada en muchos sectores como botón de muestra, y aún hoy gusta de verse en ese papel. Su imagen, sin embargo, ha sufrido algunos rasguños en los últimos años, debido a asuntos tales como el escándalo de los bienes no devueltos de las víctimas del holocausto en los años 90, el discutido secreto bancario o el papel de la plaza helvética en el caso de las materias primas.

¿Cómo afectan estas controversias la vida de los suizos en el mundo? Las visiones llegadas desde el extranjero son contradictorias, dice Wyder. “Para algunos la imagen de Suiza se ha visto muy afectada: dicen que poco a poco se comienza a mirar con recelo a aquel que muestra su pasaporte helvético, lo que resulta incómodo. Otros consideran que ser suizo sigue siendo una ventaja; e indican que la imagen de Suiza en el banquillo de los acusados es producto del trato mediático del asunto y de rencillas políticas. Pero lo cierto es que el cuadro idílico helvético de antaño se ha transformado significativamente.”

Un problema actual, que provoca dolor de cabeza a muchos suizos en el extranjero, y que tiene relación con el secreto bancario y el debate fiscal reciente, es que hay bancos que cierran sus puertas a los ciudadanos helvéticos. “Esto comenzó en EE.UU., pero, entre tanto, recibimos de todas partes del mundo informaciones de que los suizos en el extranjero deben cerrar sus cuentas en algún banco y después tienen muchas dificultades para encontrar otra institución que los reciba.

“Espero que, en breve, el sector bancario helvético pueda operar en harmonía con los estándares internacionales”, subraya Wyder. “Ser castigado así solo por vivir en otro país resulta un gran retroceso, contradictorio a la globalización y a la movilidad”, considera el director de la OSE.

Dirección de la OSE en femenino

A partir del 1 de enero de 2014, Ariane Rustichelli y Sarah Mastantuoni dirigirán en conjunto la OSE, tras la jubilación de Rudolf Wyder, en el puesto desde 1987.

 
Rustichelli actualmente dirige el departamento de comunicación y mercadotecnia de la OSE, y Mastantuoni, el servicio jurídico.

Rudolf Wyder organizará como trabajador independiente (freelance) la celebración de los 100 años de la OSE, en 2016.

Fin del recuadro

Situación consular

En los últimos 30 años, el número de expatriados helvéticos se duplicó. Hoy la cifra es de 715.000 personas. En ese mismo periodo el número de consulados se redujo a la mitad. Muchas de las prestaciones se pueden realizar a través de internet. Pero para solicitar un pasaporte o prolongarlo, la gente debe recorrer grandes distancias para acudir a su consulado respectivo.

“Este es uno de los peores fastidios actualmente”, sostiene. “Aquí las autoridades no dieron en el blanco, pues también los responsables consulares deben recorrer grandes distancias para visitar a los suizos en hospitales o en cárceles. No estoy seguro de que en este caso el Ministerio de Exteriores haya hecho bien la cuenta. El cambio en el ámbito diplomático al costo de las actividades consulares me parece problemático. La red se redujo significativamente. Se deberá dar marcha atrás”.

Futuro del e-voting

El voto electrónico ha sido permanentemente un tema que ocupa a la diáspora suiza, y que tras el escándalo del espionaje estadounidense, de nuevo se cuestiona. Pese a lo ocurrido, la Cancillería Federal discurre que el voto vía internet es seguro. Opinión que Rudolf Wyder comparte. “Considero apremiante la adaptación a los medios de comunicación actuales. El escándalo de la NSA muestra que los sistemas de comunicación son los objetivos de ataque preferidos. Pero el intrusismo informático en votaciones y el espionaje siguen siendo dos cosas muy distintas”.

Wyder se congratula de que se produzca una discusión intensa sobre este tema de la seguridad. “Tenemos ya actualmente una estrategia que la defiende. La Cancillería Federal, desde el principio, le ha dado siempre prioridad, antes que a la rapidez de establecer el voto electrónico”.

Wyder considera que en las elecciones federales de 2015, una gran mayoría de la Quinta Suiza podrá votar vía internet. “Nada indica lo contrario”.

Mayor margen para las escuelas

Un amplio conceso entre los partidos en el Parlamento reina con relación a las escuelas suizas en el exterior, que siempre se confrontan a problemas financieros. “Son un instrumento de la política exterior helvética”, subraya Wyder, miembro del Partido Liberal Radical (PLR). Actualmente se lleva a cabo la revisión de ley con la que se busca un mayor margen de acción para estas escuelas en el ámbito de su administración económica como sociedades empresariales. También se pretende terminar con la cuota mínima de estudiantes con el pasaporte helvético.

“El Parlamento está de acuerdo en que las escuelas de Suiza ofrecen mucho: los jóvenes aprenden de Suiza, resulta un punto positivo para la promoción turística, y también para reclutar futuros directivos empresariales”, indica el ‘Señor OSE’, que a finales de año concluye sus funciones.

Dejar su puesto en Berna no le resulta “extremadamente difícil”, aun luego de 26 años de estar “casado” con esta institución. El próximo cambio generacional es bueno, opina Rudolf Wyder. “Y habrá que pintar esta oficina de nuevo, pues al inicio de mis labores todavía fumé aquí pipa y puros”.


Traducido del alemán: Patricia Islas, swissinfo.ch


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