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Crisis climática Un siglo para sanear todos los edificios de Suiza

humo que sale de chimeneas

Suiza es el país europeo con mayor porcentaje de consumo de fueloil en edificios.                      

(Keystone / Alessandro Della Bella)

En Suiza, los edificios causan más de la cuarta parte de las emisiones contaminantes. A pesar de los incentivos públicos y de la necesidad de reducir el impacto climático, el saneamiento energético de casas y edificios avanza con lentitud. ¿Por qué?

“Inicialmente pensé en sustituir solo puertas y ventanas. Sin embargo, cuando me enteré de la posibilidad de obtener subvenciones, opté por una renovación completa. Creo que es importante prestar atención especial al medio ambiente”, afirma Luca Berini, propietario de una casa construida en 1964 en Insone, Tesino.  

Su aislamiento, a base de lana de roca de 24 cm de espesor, triple acristalamiento, sistema de ventilación automática y sustitución de la caldera de fuel por una bomba de calor, ha transformado la vieja casa familiar en un edificio moderno.

casa

La casa renovada de Luca Berini.

(Aldo Coldesina)

Un millón de casas poco o nada aisladas

En Suiza, los edificios causan cerca del 40% del consumo energético y más de una cuarta parte de las emisiones. Como se muestra en el gráfico siguiente, los edificios generan más gases de efecto invernadero que el sector industrial.

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Emisiones de gases de efecto invernadero en Suiza, por sectores

Los datos sobre las emisiones de los edificios no deberían sorprendernos. Aproximadamente, dos de cada tres viviendas han sido construidas antes de 1980 y Suiza es el país europeo que utiliza más petróleo como combustible para la calefacción. A esto se añade el hecho de que más de un millón de hogares, de un total de aproximadamente 1,7 millones, están mal aislados o no lo están en absoluto, lo que comporta pérdidas de calor significativas.

Pérdida energética en un edificio
(Kai Reusser / swissinfo.ch)

A pesar de haberse registrado una fuerte disminución en comparación con 1990Enlace externo, las emisiones de los edificios en Suiza están por encima de la media europea.

Un edificio renovado de cada cien

El Programa EdificiosEnlace externo de la Confederación apoya económicamente a los propietarios que quieren sanear energéticamente sus inmuebles. Financiado por la Confederación, a través del impuesto sobre el CO2Enlace externo, y por los cantones, este programa ha proporcionado ayudas por valor de 211 millones de francos en 2018.

“Notamos un interés creciente. Si hace cuatro o cinco años teníamos 200 o 300 consultas anuales, ahora atendemos más de un millar”, afirma Luca Pampuri, de TicinoEnergia.

Pero a pesar de las buenas intenciones y de las subvenciones gubernamentales, que pueden ascender desde el 10% hasta el 30% de la inversión, la modernización de los edificios progresa lentamente. En Suiza, solo se renueva el 1% de las viviendas, señala el Fondo Nacional Suizo para la Investigación CientíficaEnlace externo (FNS), para el cual este porcentaje debería al menos duplicarse si se pretende alcanzar los objetivos de la Estrategia Energética 2050. De lo contrario, se necesitará un siglo para que los edificios alcancen un estándar que cumpla las exigencias del desarrollo sostenible.

La situación de las construcciones nuevas es diferente (12 315 en 2017). Aunque en Suiza no existe una prohibición generalizada para la instalación de sistemas de calefacción a fueloil, desde la década del 2000 se ha producido un fuerte aumento de las bombas de calor.

Las cifras del parque inmobiliario suizo

• En Suiza hay cerca de 1,7 millones de edificios de viviendas.

• Casi cuatro de cada cinco edificios se construyeron antes de 1990 (en línea con la media europea).

• Las casa escasamente aisladas y no aisladas en absoluto suman más de un millón.

• Casi dos de cada tres se calientan con fueloil (combustible líquido derivado del petróleo) o gas (metano).

• En 2018 se aislaron 7 500 edificios y se sustituyeron 3 000 sistemas de calefacción.

• La tasa de saneamiento de edificios es de cerca del 1% al año.

Fuente: Programa Edificios, Credit Suisse

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Lagunas en la información y en la legislación

Las razones del fracaso del saneamiento y renovación de las casas pueden ser múltiples, señala Luca Pampuri. “La generación que es propietaria de la mayoría de los inmuebles tiene entre 50 y 60 años. Es posible que no tenga demasiado interés en hacer una inversión importante que solo se amortizará dentro de 30 años. También hay que decir que con relativa frecuencia los propietarios sustituyen una caldera vieja de fuel por otro generador, ciertamente más eficiente, pero del mismo tipo”.

"Si se conoce la existencia de ayudas se es más propenso a actuar y a invertir"

Massimo Filippini, profesor de Economía Política

Fin de la cita

Massimo FilippiniEnlace externo, profesor de Economía Política en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y en la Universidad de la Suiza italiana, destaca otros factores que tienden a frenar las inversiones en eficiencia energética. “Estudios recientes a nivel nacional y europeo han revelado que muchos consumidores no están informados de las posibles soluciones tecnológicas y de las ayudas económicas puestas a disposición por el Estado para promover las inversiones en eficiencia energética. “Si se conoce la existencia de ayudas se es más propenso a actuar y a invertir”, explica a swissinfo.ch.

Además, continúa Filippini, los estudios muestran que parte de la población no posee el conocimiento suficiente para valorar las inversiones en eficiencia energética desde un punto de vista económico y financiero. “Por último, tendemos a olvidar que, además de ahorrar energía, el saneamiento energético de una casa comporta beneficios en términos de comodidad de alojamiento y de calidad del aire dentro del hogar. Beneficios que tienen también un valor monetario importante”.

Por su parte, Hans Rudolf Schalcher, presidente del comité directivo del programa nacional de investigación “Svolta energetica” (Cambio energéticoEnlace externo), habla de lagunas legislativas. “Las bombas de calor, las calderas de leña, los residuos térmicos industriales y los paneles solares podrían garantizar la producción de calefacción y agua caliente de manera renovable (…). Sin embargo, las leyes  y reglamentos actuales no se corresponden ya con las nuevas exigencias y posibilidades”, escribeEnlace externo Schalcher, para quien “los cantones deberían actualizar sus legislaciones en materia de planificación, construcción y energía (…) y simplificar los procedimientos de concesión de permisos”. Este verano, la organización ecologista WWF calificó de “fracaso” las políticas energéticas  de los cantones en el sector inmobiliario.

"Sustituir una caldera por una bomba de calor, sin optimizar el conjunto del edificio, no es suficiente"

Christian Zeyer, director de Swisscleantech

Fin de la cita

¿Cómo fomentar el cambio?

Aumentar el impuesto sobre el CO2Enlace externo que se aplica a los combustibles fósiles o sustituir una caldera por una bomba de calor, sin optimizar el conjunto del edificio, no es suficiente, sostiene el director de Swisscleantech, Christian Zeyer, quien promueve además la idea de la creación de un fondo para la modernización de edificios financiado por compañías de seguros, cajas de pensiones y bancos. A diferencia del programa de la Confederación, el fondo cubriría la totalidad de la inversión, señala en un artículo publicado en el Neue Zürcher ZeitungEnlace externo. Después, el propietario pagaría el crédito sobre la base de una amortización anual a largo plazo.

Según Zeyer, este sistema beneficiaría a todo el mundo: “Con el fin de reducir al mínimo los riesgos para las entidades financiadoras, el Estado asumiría el riesgo de incumplimiento resultante de la mayor duración del préstamo. A cambio, el Estado saldría también beneficiado ya que lograría cumplir los objetivos del Acuerdo de París sobre el clima en lo relativo a edificios y viviendas”.

Los esfuerzos realizados hasta ahora no son suficientes para lograr los objetivos de la Estrategia Energética y del Acuerdo de París, reconoce el Gobierno suizo, que a finales de noviembre pasado aceptó una moción parlamentariaEnlace externo para reducir drásticamente las pérdidas de energía en el sector de edificios.

Junto al tráfico, los edificios serán uno de los temas principales de los futuros debates sobre el clima, tanto en Suiza, donde se discutirán los valores límite de emisión en la nueva ley sobre el CO2, como en Europa, que ha situado la renovación de las viviendas entre las prioridades de su próximo Green DealEnlace externo (Pacto Verde EuropeoEnlace externo).


Traducción del italiano: José M. Wolff

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