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El futuro en el país del tiempo encontrado

Como el carcol -símbolo de 'Slow Food' - Mendrisio quiere encontrar el tiempo perdido. Ti-Press

Mendrisio, capital de la región que se define como la Toscana de Suiza (el Mendrisiotto), desafía las agujas del reloj. La lentitud se transforma ahí en virtud y Mendrisio se convierte en la primera ciudad 'slow' de Suiza.

Este contenido fue publicado el 20 agosto 2008 - 12:18

'Slow Town' es realmente un sello de elogio de una ciudad que certifica la presencia de características determinadas relacionadas principalmente con la calidad de vida y el desarrollo sostenible.

Lanzado por la organización internacional 'Slow Food', convertida para mucha gente en una filosofía de vida que hay que practicar con arte, 'Slow Town' es también una asociación relacionada con una red internacional.

Con este sello, Mendrisio tiene ahora la misión de abrir vía en Suiza. Pero lentitud no significa inactividad y esta primera 'Slow Town' dispone de un año para demostrar que es digna de su sello.

¿Cómo? Encontrando por lo menos otras dos ciudades, una en la Suiza de habla alemana y otra en la francófona (la comuna de Saillon, en el cantón del Valais, ya presentó su candidatura), interesadas en un estilo de vida 'slow', lento.

Este desafío es acogido con serenidad en una comuna acostumbrada a los 'estrenos'. En efecto, en 1995, Mendrisio había sido escogida por la Oficina Federal de Energía para llevar a un proyecto piloto de vehículos eléctricos ligeros.

Éste permitió a la localidad tesinesa dotarse de habilidades para desarrollar una movilidad sostenible, con lo que satisface uno de los criterios de 'Slow Town'.

Otra idea de crecimiento

A veces en la vida, el azar o las ocasiones que se presentan pueden marcar un destino o abrir nuevas puertas. Y, en el fondo, es lo que sucedió a Mendrisio al tomar la decisión de adherirse a la red internacional de las ciudades del 'vivir bien'.

El municipio consideró posible armonizar este nuevo desafío con aquel que había emprendido como 'Ciudad de la energía', una certificación que implica una serie de obligaciones ligadas con los principios de desarrollo sostenible.

Obligaciones costosas en una comuna martirizada por el tráfico vial, con tasas elevadas de contaminación y problemas de planificación aún por resolver. Mendrisio busca ahora liberarse de los signos de un desarrollo industrial frenético frenando su propia carrera.

En esta óptica, el proceso de fusión de las comunas es visto como una gran obra de ideas, visiones, proyectos y análisis susceptibles de sentar las bases de una nueva realidad. Rehabilitación urbana, movilidad y acogida serán los pilares de lo que piensa poner en pie la Nueva Comuna de Mendrisio, que englobará en 2009 cinco municipios aledaños.

Productos locales

Uno de los principios de 'Slow Food' es privilegiar los productos locales, lo que es otra manera de restablecer un contacto auténtico entre productores, consumidores y territorio. Una 'Slow Town' no puede escapar a esta obligación. Pero en Mendrisiotto, es fácil lograrlo.

En el Valle de Muggio, por ejemplo, existe un 'Centinela' de 'Slow Food', el 'zincarlin', un queso 'transfronterizo' cuya tradición se relaciona con los macizos montañosos entre los lagos de Como y de Lugano, entre Lombardía y el Tesino. En 2004, la intervención de 'Slow Food Suiza' evitó la desaparición de este queso; el papel de los 'Sentinelas'es, en efecto, el apoyo a las pequeñas producciones de calidad en riesgo de desaparecer.

Pero los dones del territorio no sólo pasan por la boca. Es por eso que Mendrisio – sede del Instituto de Arquitectura de la Universidad de la Suiza Italiana – busca valorizar su propio patrimonio recuperando, cuando es posible, viejas granjas, como la de Vigino (en Castel San Pietro) y creando ahí una enoteca regional.

La tradición vinícola de la región del Mendrisiotto es conocida y apreciada a escala suiza. A tal punto que los viñedos aclimatados sobre sus amplias colinas han contribuido a promover el turismo de esta región del sur del Tesino como la Toscana de Suiza (totalmente proporciones guardadas, evidentemente).

Contra la standardización

En el corazón de la filosofía 'slow', encontramos la lucha contra la estandarización: de la identidad, del gusto, del territorio, las ideas. Según Pier Giorgio Oliveti, que siguió la candidatura de Mendrisio para la asociación 'Slow Town', Suiza puede revelarse como un terreno fértil. Multicultural de nacimiento, está predestinada en suma a valorizar sus propias particularidades.

La entrada a la red internacional 'Slow' ofrece potencialmente a Mendrisio una visibilidad aún más grande en el extranjero, una visibilidad por otra parte ya adquirida por un Instituto de Arquitectura en buena parte frecuentado por estudiantes procedentes del mundo entero.

En cuanto a la red 'Slow', podría encontrar en el Instituto de Arquitectura un inédito aliado que le aporta una nueva idea de cómo habitar el mundo.

swissinfo, Françoise Gehring
(Traducción: Marcela Águila Rubín)

Slow Food

'Slow Food' es un movimiento internacional fundado en París en 1989 para luchar contra la restauración de comida rápida ('fast food') y el modo de 'vida rápida' ('fast life') para evitar la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales y la falta de interés de la gente por sus propios alimentos, sus orígenes, sus sabores .

Su sede está en Bra, en el Piamonte (Italia), pero en Estados Unidos, Italia, Alemania y Suiza han sido establecidas asociaciones nacionales.

'Slow Food' tiene más de 80.000 adherentes en 47 países y aproximadamente 620 'conviviums' (unidad local de 'Slow Food', suerte de distrito).

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