Navigation

Skiplink navigation

Tráfico de niños: Suiza no escapa al flagelo

El tráfico de menores, un fenómeno del que no escapa país alguno: UNICEF. Reuters

Con ocasión de la Jornada Europea contra el Tráfico de Seres Humanos, el UNICEF presentó un primer estudio integral sobre el tema y exhortó a Berna a reforzar su lucha contra el comercio de menores.

Este contenido fue publicado el 18 octubre 2007 - 21:07

Aunque sólo registre casos aislados, Suiza no escapa a ese flagelo del que son víctimas más de un millón de niños cada año en el mundo.

"Ninguna región, ningún país se salva", subrayó este jueves en conferencia de prensa, Marta Santos Pais, directora del Centro de Investigaciones 'Inocenti', con sede en Florencia, Italia, del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

De acuerdo con estimaciones de organismos internacionales, el tráfico de menores afecta a un millón 200 mil menores cada año en el mundo y arroja beneficios de alrededor de 7 mil millones de dólares.

"Suiza está concernida", indicó por su parte la responsable para la Confederación Helvética de esa institución multilateral, Elsbeth Müller.

Explicó que este país es un lugar de tránsito y de destino para ese tipo de comercio y que se han registrado diversos casos cuyos orígenes se sitúan, en particular, en Albania, Camerún y Brasil.

Carencia de datos

Empero, de acuerdo con el informe presentado este jueves por la Unicef en Berna y elaborado con la participación de diversas ONG, no hay datos suficientes al respecto, lo que obstaculiza la lucha contra ese delito.

El texto indica asimismo que el problema en Suiza se limitaría a algunos casos aislados.

En un informe publicado en 2001, la Oficina Federal de Justicia estimó que el ilícito podría afectar hasta a 3.000 personas por año.

Prostitución y delincuencia

El texto de la Unicef especifica que en la mayoría de casos, los niños traídos a Suiza son víctimas de explotación en trabajos domésticos, prostitución o comisión de delitos.

Entre los menores que corren mayores riesgos se encuentran aquellos que ingresan al país de manera clandestina o en el marco de procedimientos irregulares de adopción que no son registrados.

"Su falta de protección puede ser explotada deliberadamente por los traficantes", estima el UNICEF.

Pide una acción nacional

Suiza ratificó una gran parte de los textos internacionales vinculados con el problema de la trata de menores, incluido el Convenio relativo a los Derechos del Niño que entró en vigor en 1997.

Los instrumentos jurídicos "son buenos", subrayó Elsbeth Müller y recordó que el Ministerio de Exteriores consagró un grupo de trabajo especial a ese flagelo. Empero, dijo, hay que hacer mayores esfuerzos.

En ese contexto, el UNICEF suizo lanzó un llamado para implementar un plan nacional de acción tendiente a mejorar la situación de los niños y a reunir, de manera más eficaz, las informaciones relacionadas con el fenómeno del tráfico de menores.

Olvidan a los niños

En Europa es indispensable introducir mejoras, estimó Marta Santos Pais. Dos terceras partes de los países de la región adoptaron un plan de acción nacional contra el tráfico de seres humanos, pero sólo nueve de ellos implementaron un plan específico sobre el caso concreto de los niños, lamentó.

Reconoció, por otra parte, la importancia del marco legal en la materia pero advirtió que "algunos instrumentos jurídicos no siempre son aplicados de manera eficaz".

La directora de Innocenti presentó, también este jueves, un informe de evaluación del fenómeno que nos ocupa en 50 países del Viejo Continente. En su texto, la especialista deplora que con frecuencia las estrategias adoptadas soslayen medidas de prevención y hasta a los propios niños.

swissinfo y agencias

Contexto

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) alrededor de dos millones y medio de personas son víctimas cada año de la trata de seres humanos; 80% de ellas son mujeres y jovencitas.

De acuerdo con estimaciones del Ministerio suizo de Justicia y Policía, entre 1.500 y 3.000 personas llegan cada año a Suiza en el marco de ese ilícito. Esas cifras son sólo estimaciones, y deben ser vistas con reserva.

El tráfico de seres humanos es una forma moderna de esclavitud así como un comercio muy lucrativo (junto con aquellos de las armas y las drogas) cuyo beneficio anual es estimado en cerca de 35 mil millones de dólares.

End of insertion

Tráfico de seres humanos

El Protocolo de Palermo de las Naciones Unidas define al tráfico de seres humanos como el reclutamiento, el transporte y la recepción de personas de manera fraudulenta con fines de explotación.

Este tipo de abuso tiene muchas caras: prostitución u otras formas de explotación sexual, trabajos forzados, esclavitud o prácticas similares e inclusive extracción de órganos.

El Protocolo define el tráfico de menores (personas de menos de 18 años) de la misma manera que el tráfico de adultos con la precisión de que es condenable aun sin uso de violencia o de coerción durante el reclutamiento y el transporte.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo