Suiza se mantiene como "paraíso fiscal"

A pesar de su pequeña extensión, Delaware es un gran centro financiero. Más de 200.000 empresas tienen su sede en el estado. AFP

La ONG Red por la Justicia Fiscal elabora una lista paralela a la de la OCDE, mucho más implacable. En ella, Delaware, Luxemburgo y Suiza son poseedoras de sistemas financieros opacos y promotores de la evasión.

Este contenido fue publicado el 06 noviembre 2009 - 14:37

Los principales errores cometidos por Suiza son no obligar a las empresas que operan en su territorio a hacer públicas sus contabilidades y los beneficiarios de sus ganancias; así como consentir aún el secreto bancario.

La realidad cambia en función del cristal con el que se mire. Y "paraíso fiscal" no significa lo mismo para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que para la famosa ONG británica Red de Justicia Fiscal (TJN por sus siglas en inglés).

Para el llamado "Club de los países ricos" basado en París, en noviembre del 2009, ningún país merecía ya ser llamado como tal y formar parte de la "lista negra" en la que incluye a los Estados que rechazan deliberadamente compartir información con otros gobiernos ante casos de evasión o fraude fiscal.

La ONG, por su parte, en menos condescendiente. A su juicio existe aún unas 60 circunscripciones opacas en términos financieros y tributarios que deben, por tanto, ser calificadas como paraísos fiscales. Y Suiza ocupa el tercer sitio de esa lista, sólo antecedida por Delaware y Luxemburgo.

Ni palmeras ni sol

De acuerdo con la Red de Justicia Social (TJN), cada año se fugan de las arcas de los gobiernos alrededor de 250.000 millones de francos suizos por concepto de evasión de contribuyentes que esconden sus fortunas en paraísos fiscales. La cifra es todo menos despreciable.

De acuerdo con cifras del Banco Mundial, sería suficiente para financiar año tras año la meta de presupuesto para el desarrollo que se impusieron los países desarrollados (0,7% del PIB mundial) para abatir la pobreza extrema, insalubridad y analfabetismo en el que viven 1.400 millones de personas en el mundo, es decir, al menos una cuarta parte de la población del globo.

Y La ONG aclara:
"Tenemos la tendencia a pensar que los paraísos fiscales son siempre destinos soleados a los que llegan personajes o empresas sospechosas, llenos de yates lujosos. Pero son mucho más que eso. De hecho, la opacidad fiscal es protagonizada sobre todo por naciones ricas que operan desde casa y frecuentemente, con fuertes nexos con jurisdicciones satélite, que consienten la recepción de flujos de capitales ilícitos".

Delaware, Luxemburgo y Suiza

A los ojos de la ONG, en materia financiera y fiscal, no basta con buenas intenciones. Y considera poco correcto que la OCDE haya retirado en sólo 24 horas de su "lista negra" -en abril pasado- a países como Malasia, Uruguay o Costa Rica por el solo hecho de comprometerse a intercambiar información fiscal y bancaria con otros gobiernos, aun cuando tenían un largo camino por andar en la materia.

En la clasificación de TNJ, que incluyo alrededor de 60 circunscripciones, el estado estadounidense de Delaware lidera la lista de "paraísos fiscales" del presente. Sede de muchas empresas que cotizan en Wall Street, es poseedor de una laxa legislación mercantil que es interpretada a voluntad por empresas, acostumbradas a establecer y quedar exentas del pago de impuestos por toda ganancia que generen fuera de este estado. Toda una invitación a la evasión para los corporativos internacionales.

El segundo lugar lo ocupa Luxemburgo, país miembro de la Unión Europea (UE), un centro offshore por excelencia, o plaza financiera especializada en la recepción de fortunas de todo el mundo para invertirlas en instrumentos rentables y con una baja o nula carga tributaria.

Y Suiza, pese a sus esfuerzos de transparencia, su decisión de reformar sus secreto bancario y la firma de los 12 convenios para evitar la doble tributación "transparentes" con igual número de gobiernos, no se escapó de la tercera plaza del índice de TNJ.

Los errores helvéticos

Para sacar conclusiones sobre Suiza, el Financial Secrecy Index elaboró una amplia y detallada investigación sobre el sistema financiero en la que basa sus conclusiones.

En este documento refiere que "Suiza no logró resultados positivos en ninguno de los cuestionamientos que se le hicieron. Como consecuencia, obtuvo 0% en el registro de transparencia (de TNJ), lo que se traduce en un índice de opacidad del 100%".

Esencialmente, los errores de Suiza, a la luz de la metodología de la ONG son mantener un secreto bancario, aunque éste se haya flexibilizado; no publicar detalles y registros contables de las empresas que operan en su territorio; no revelar públicamente quienes son los beneficiarios de las empresas que operan en el país; no haber respondido a las solicitudes de la Red de Justicia Fiscal sobre requerimientos de información; contar con pocos acuerdos de intercambio de información fiscal con otros gobiernos; proveer de insuficiente información sobre sus bancos, entre otras.

Esfera privada

Consultada al respecto por swissinfo.ch, la Asociación Suiza de Banqueros (ASB) decidió opinar a título institucional sobre el índice de TJN.

Afirmó que hay criterios distintos para evaluar una misma realidad y agregó que es para la banca helvética, el respeto a la esfera privada es un valor fundamental. Jamás para encubrir actividades criminales, o evasión o fraude fiscal. Suiza posee reglas que le permiten luchar contra estos delitos, pero también cuenta con una legislación que protege la privacidad de sus clientes cuando no hay nada que perseguir.

Desde su perspectiva, el hecho de que la OCDE haya retirado a Suiza de su "lista negra" hace poco más de un mes, es una señal clara de los avances que ha realizado la plaza financiera helvética en materia de transparencia. Un proceso que seguirá adelante en los años por venir.

Andrea Ornelas, swissinfo.ch

CONTEXTO

La Red Justicia Fiscal (TJN) se fundó en 2003, producto de una serie de encuentros sostenidos durante el Foro Social Europeo en Florencia (2002) y del Foro Social Mundial en Porto Alegre (2003) en busca de un sistema tributario internacional más equilibrado, en donde evasión y paraísos fiscales desaparezcan.

TJN tiene estatus de ONG y está constituida por académicos, contadores, economistas, expertos financieros, periodistas, abogados, sindicatos y organizaciones sociales.

La OCDE considerarse "paraíso fiscal" sólo a las circunscripciones que cumplen con cuatro características: cobrar una tasa de impuestos del 0% (o cercana); no tener actividades económicas sustantivas adicionales al sistema financiero; ser opacas con respecto al origen de los fondos que administran; y negarse a intercambiar información fiscal con otros gobiernos.

La TJN otorga importancia también a la transparencia con la que se maneja la información contable y fiscal de las empresas, que considera deber ser pública, aunque no coticen en bolsa.

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