Navigation

Surge "respuesta social" en Davos

El expresidente Bill Clinton (izq) y el presidente de Microsoft Bill Gates (der) en Davos, Keystone

Bill Clinton, Bono, Bill Gates y Tony Blair se unen en un exhorto común dentro del WEF: urgen más fondos mundiales para paliar males como la pobreza o la hambruna.

Este contenido fue publicado el 27 enero 2005 - 16:46

En las mesas económicas, Suiza debate sobre la conciliación de intereses entre empresas y gobiernos; y sobre el futuro de la OMC.

Klaus Schwab, presidente y fundador del Foro Económico Mundial –WEF por sus siglas en ingles- lanzó el desafío a los 2.250 participantes de este encuentro: Necesitamos un nuevo enfoque de “solidaridad global”.

Y las primeras respuestas comenzaron a aflorar.

Este jueves, el expresidente estadounidense, William Clinton; el Primer Ministro británico, Tony Blair; el vocalista de U2, Bono; el presidente de Microsoft, Bill Gates, y el presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki, coincidieron en la necesidad de darle un “empujón” a los apoyos para África y, en general, a los fondos destinados a abatir la pobreza en el mundo.

Teniendo como denominador común su calidad de líderes, lo mismo en la política que en el sector privado o la música, destacaron que la respuesta internacional a la tragedia del sudeste asiático dejó claro todo lo que puede hacerse cuando se unen esfuerzos en el mundo.

“Pero se requiere acción”, dijo William Clinton y aseguró que los estadounidenses viven en un “malentendido colosal” creyendo que su país destina entre 8 y 10% del PIB a proyectos de ayuda, cuando se canaliza menos del 1%.

En tanto, Bill Gates destacó la importancia de invertir en materia de salud, mientras Bono afirmó que mientras 3.000 africanos mueran cada día a causa de piquetes de mosquitos, “no estamos hablando de una causa, sino de una emergencia”.

Impuesto “solidario”

Un día antes (26.01), el Presidente francés, Jacques Chirac y el Primer Ministro británico Tony Blair ya habían tomado la palabra al respecto.

En discursos por separado, durante el día de la inauguración, pusieron sobre la palestra la importancia de desarrollar una economía mundial que considere a los menos favorecidos.

Chirac, quien no alcanzó llegar a Davos debido a la nieve, se enlazó desde París a través de una videoconferencia y sugirió a los participantes crear un nuevo impuesto “solidario”.

Exploremos la posibilidad de gravar las transacciones financieras internacionales, dijo Chirac y detalló que esto permitirá conseguir 10.000 millones de dólares anuales (12.200 millones de francos suizos) que permitirán avanzar en la lucha mundial contra el Sida.

Para adelantarse a los reticentes a su propuesta, explicó que sería un impuesto “muy bajo” que aplicaría a los 3.000 millones de dólares diarios (3.700 millones de francos suizos) que se movilizan dentro del sistema financiero mundial.

Y sería una forma de que los países que aplican el secreto bancario –con Suiza a la cabeza-, agregó, “compensen una parte de las consecuencias de la evasión fiscal mundial”.

Propuesta que, por cierto, no gustó nada a los empresarios y banqueros asistentes al Foro. De hecho, la Asociación Suiza de Banqueros expresó que es “extraña” la propuesta francesa, ya que “la evasión fiscal y la fuga de capitales son sinónimos de problemas internos en un país, y no de la presencia de bancos en Suiza o Mónaco (que respetan el secreto fiscal)”.

La presencia suiza

La delegación helvética se integró de lleno a los debates el jueves (27.01), al interactuar junto con el gobierno estadounidense en una de las más de 220 mesas de trabajo previstas.

El tema: “Buscando el balance entre la competencia global y la regulación nacional”, dedicada a aclarar cómo pueden conciliarse los intereses entre empresas y gobiernos.

En el encuentro participaron Joseph Deiss, en su calidad de ministro de Economía; y Michael Powell, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, además de Brian Henderson, vicepreseidente de Merrill Lynch Europa; y André Kudelski, presidente del Grupo Kudelski.

Deiss destacó la importancia del diálogo entre los sectores privado y público, de modo que se pueda llegar a acuerdos que incentiven el desarrollo de las empresas y la generación de empleos, pero sin poner en riesgo los objetivos o la legislación nacional.

Más tarde, Deiss participó también en el debate sobre los 10 años de la Organización Mundial del Comercio (OMC), en el que, al lado de Supachai Panitchpakdi, Director-General de la OMC Luiz Fernando Furlán, ministro de Desarrollo brasileño; y Ernesto Zedillo Ponce de León, expresidente de México, se cuestionaron sobre la capacidad de este organismo para promover un comercio libre de proteccionismos, pero justo en sus atribuciones y alcances en las economías más pobres.

Los seis temas clave

Una de las innovaciones del WEF en el 2005 fue la definición, por parte de un grupo representativo de los asistentes, de los seis temas más importantes de la agenda mundial.

Tras el debate de 700 ejecutivos asistentes al foro –66% varones y 34% mujeres, y de entre 30 y 65 años-, los resultados se presentaron en el llamado Global Town Hall Report, el miércoles (26.01) por la noche, y son:

1.Pobreza
2.Globalización equitativa
3.Cambio climático
4.Educación
5.Medio Oriente
6.Manejo de la Política Mundial

El siguiente paso será buscarles alternativas de mejora y desarrollo durante los cuatro días que restan al foro.

swissinfo, Andrea Ornelas

Datos clave

·Es la edición número 35 del Foro Económico Mundial
·Habrá 2.250 participantes
·El sistema financiero mundial moviliza 3.700 millones de francos suizos diarios

End of insertion

Contexto

·William Clinton, Bill Gates, Bono de U2 y Tony Blair coincidieron en la necesidad de destinar más recursos a paliar la pobreza y, en particular, a apoyar los esfuerzos de desendeudamiento de África.

·El presidente francés, Jacques Chirac, propuso un nuevo impuesto sobre transacciones financieras, cuyo destino sería financiar la batalla contra el SIDA

·La delegación suiza, encabezada por el ministro de economía, Joseph Deiss, debatió sobre comercio y responsabilidad empresarial.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.