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Swatch lanza un ultimátum a sus competidores

Nick Hayek, hijo del fundador y director general del Grupo Swatch. RDB

Quiere dejar de producir y abastecer piezas de reloj a empresas que no pertenezcan al grupo fundado por Nicolas Hayek, por las muestras de deslealtad que ha recibido de competidores.

Este contenido fue publicado el 22 diciembre 2009 - 10:04

La decisión debe ser analizada por la Comisión de Competencia, pero pondría en jaque al sector íntegro ya que, salvo Swatch, todas las demás empresas compran mecanismos al gigante helvético.

Swatch revisa estrategia para el 2010 y sus nuevos planes han puesto a temblar a más de uno de sus competidores nacionales.

Este lunes (21.12), el grupo relojero suizo anunció que vende su filial Microcomponents, empresa especializada en producción de piezas para automóviles, al grupo singapurense Juken Techology.

“Queremos concentrarnos en el oficio de la relojería”, precisó el grupo al realizar el anuncio y confirmó que revisará su forma de hacer negocios.

Microcomponents comercializaba estructuras para contabilizar velocidad y kilometraje en los vehículos. Vender la compañía le permitirá destinar esos recursos a modernizar sus procesos.

Justo en un momento en el que el sector relojero helvético está en crisis y Grupo Swatch confirma su intención de dejar de producir y vender piezas de reloj para empresas ajenas a las marcas del grupo.

El ultimátum

El pasado viernes (18.12), Nicolas Hayek, fundador de Grupo Swach y el hombre que rescató a la industria relojera helvética de una segura extinción durante los años 70, confirmó que ya no quiere producir componentes para la competencia.

“Nuestra posición es clara, Swatch Group tiene la intención de dejar de producir piezas para otras empresas del sector. Una iniciativa de la que estamos convencidos, pero que aún debemos discutir con la Comisión de Competencia (Comco)”, afirmó durante una entrevista publicada por L´Agefi.

El guru de la relojería mundial criticó abiertamente a sus colegas de sector.

“Todos se dicen capaces de producir de forma independiente. Sin embargo, mientras Swatch no deja de invertir en herramientas de producción, otros relojeros se sirven de nosotros como en un supermercado para luego invertir su dinero en publicidad”.
Más aún, refirió, algunos relojeros nos denuncian constantemente, sin escrúpulos ni justificación, frente a las autoridades (Comco). Y creo que somos acosados a pesar de haber defendido, en tiempos difíciles, el savoir-faire de la relojería suiza.

Desde su perspectiva, es absolutamente legítimo que las inversiones realizadas por Swatch aprovechen a sus propias empresas. Aclaró, no obstante, que habría excepciones. “Tenemos clientes fieles, serios e históricos con los que seguiríamos trabajando”.

Silencio incómodo

Consultada al respecto por swissinfo, la Federación Relojera Suiza (FH por sus siglas en francés), declinó realizar comentarios.

La Federación presidida por Jean-Daniel Pasche conoce de sobra la dependencia que existe entre los productores de relojes y Swatch. Salvo el caso de Rolex, cada uno de los grupos relojeros que operan en Suiza le compra algo a Grupo Swath para poder producir sus piezas.

Y ahora mismo, ningún otro grupo de envergadura estaría en condiciones de fabricar piezas al mayoreo ofreciendo la misma relación calidad-precio.

Las declaraciones de Hayek podrían pues determinar el futuro de esta industria, justo en un periodo en el que sus ventas caen 22% anula producto de la recesión que ha azotado al mundo.

La reacción de Swatch tiene una razón de ser.

ETA, la empresa del grupo Swatch que más manufactura a otros competidores, es investigada desde septiembre pasado por la Comco, como sospechosa de privilegiar, vía precios, a las empresas de su grupo con respecto al resto de los clientes que tiene. Por el momento, los competidores guardan un silencio incómodo. En enero, fijarán posiciones.

Un desenlace previsible

Los componentes que fabrica Grupo Swatch para otras empresas le generan ingresos anuales del orden de los 400 millones de francos suizos, 8% de la facturación anual del grupo.

Las empresas que se ocupan de ello llevan por nombre ETA, Asuag, Nivarox o Universo, y cada una de ellas se especializa en piezas diferentes, que van desde los engranajes y las manecillas, hasta minúsculas espirales que permiten a los relojes mecánicos mantenerse puntuales día tras día.

La demanda es alta, y dado que la posición de Swatch es dominante, la Federación Relojera Suiza ha reconocido en reiteradas ocasiones que los periodos para la entrega de mercancía suelen ser largos.

Por ejemplo, seis meses para los tornillos; 12 meses para las esferas; 18 meses para las estructuras mecánicas; y hasta 24 meses para las manecillas.

Y la intención de Swatch de frenar la venta de sus piezas a otras empresas no es nueva. En 2003, Nicolas Hayek anticipó que comenzará a vender menos mecanismos de reloj a la competencia a partir del 2008 y que cesaría dicho mercado a terceros en 2011.

Sin embargo, la propuesta actual es mucho más radical y ambiciosa.
Justo cuando el sector está en crisis y las importaciones tampoco se presentan como alternativa, ya que si bien mercados como China o Japón podrían proveer dichas piezas, los relojes no podrían llevar la denominación “hecho en Suiza”.

El ultimátum fue lanzado, debe presentarse la intención por escrito y la Comco debe pronunciarse al respecto.

Sin embargo, para Hayek el panorama es más claro que el agua: “La verdadera selección natural, económica y darwiniana apenas comienza. Mi intención no es atacar al sector relojero suizo. Quizás simplemente llegó el momento de que algunos grupos inviertan más, o de se reagrupen”, finalizó.

Andrea Ornelas, swissinfo.ch

Origen

La palabra ‘Swatch’, que da nombre a la casa principal, fue construida por Nicolas Hayek a partir de las dos primeras letras de ‘swiss’ a las que añadió ‘watch’, vocablo que significa reloj en la lengua inglesa.

Grupo Swatch cuenta con 156 fábricas, 18 marcas y más de 18.000 empleados.

Un Swatch de plástico, la pieza más célebre del grupo, cuesta unos 80 francos.

Algunas marcas de Grupo Swatch son Swatch, Blancpain, Balmin, Rado, Tissot, Longines, Omega y Breguet.

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Grupo Swatch

Grupo Swatch, líder mundial en relojería, está basado en Berna y es producto de la fusión de SSIH y ASUAG.

En los años 70, la industria relojera suiza entró en crisis con la aparición de firmas japonesas como Seiko y Citizen y sus relojes de cuarzo. A principios de los 80, Nicolas Hayek tomó el control de dos empresas en serios problemas financieros para renombrarlas como Grupo Swatch.

Nicolas Hayek hijo, actual Director General del Grupo Swatch, antes de retomar el consorcio familiar trabajó como director de cine bajo el nombre de Georges Nicolas.

En la década de los 90, su largometrajes ‘Family Express’ (historia de un huérfano sin recursos) ganó el Festival de Cine de Vevey como ‘La mejor comedia del año’.

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