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Temen influencia neoliberal en Monterrey

Uno de los objetivos de la Conferencia de Monterrey es duplicar las contribuciones al desarrollo de los países pobres.

(Keystone Archive)

La 1ª Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo, que organiza la ONU, genera recelos y pesimismo.

Representantes de diversos sectores suizos temen que el encuentro, que se celebra en Monterrey (México), del 18 al 22 de marzo, sea dominado por las políticas neoliberales de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La Conferencia constituye la primera manifestación del sistema de Naciones Unidas a la que asiste Suiza tras el referéndum del pasado 3 de marzo, en el que la ciudadanía helvética votó a favor de la adhesión del país a la ONU.

El ministro de Exteriores, Joseph Deiss, encabezará la delegación suiza, integrada también por representantes de los Ministerios de Economía, Finanzas e Interior.

Entre los objetivos centrales de la reunión, a la que asistirá el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, entre otros mandatarios, está el de duplicar, en los próximos dos o tres años, las contribuciones internacionales al desarrollo destinadas a los países pobres.

El monto actual del rubro es de 50 mil millones de dólares anuales y, con el incremento de una cifra semejante, se pretende reducir a la mitad la pobreza extrema del planeta para el año 2015.

Conciencia crítica

Sin embargo, en vísperas del encuentro, se advierte un sentimiento de pesimismo entre representantes de diversos sectores suizos.

Régis Avanthay, responsable suplente de la sección de asuntos multilaterales de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), destacó el rechazo de Suiza a "la posición inflexible" que Estados Unidos ha asumido "desde el comienzo y hasta el fin", en las reuniones preparatorias a la Conferencia de Monterrey.

En entrevista con swissinfo, el funcionario subrayó que Washington pretende "confiscar" el debate.

Fracaso programado

Las organizaciones no gubernamentales helvéticas, por su parte, hablan de un "fracaso programado" de la cumbre. Advierten que el texto final del llamado 'Consenso de Monterrey' no tiene todavía calendario ni plan de acción para la erradicación de la pobreza.

El Consejo Mundial de Iglesias, con más de 330 Iglesias protestantes en los cinco continentes, destaca por su parte la falta de crítica al modelo económico neoliberal.

"El consenso de Monterrey no permite tener ninguna esperanza en cuanto a la eliminación o a la reducción de la pobreza, sino que más bien tiende a agravarla", dijo Konrad Raiser, secretario general, del organismo.

La reunión de Monterrey tiene como antecedente la Cumbre de Río (1992) y en la que las naciones ricas se comprometieron a consagrar el 0,7% de su Producto Nacional Bruto (PNB) a la lucha contra la pobreza.

Sin embargo, sólo algunos países (entre ellos Holanda y Suecia), han cumplido. De ahí los esfuerzos internacionales por reactivar ese mecanismo de solidaridad.

Enrique Dietiker, Ginebra


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