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Un partido puede también jugarse en los platos

Emil Bolli es el cocinero oficial de la escuadra suiza desde hace 10 años.

(swissinfo.ch)

Emil Bolli es el cocinero oficial del equipo suizo de fútbol desde hace diez años. Regularmente, deja sus hornos del hotel Bern para seguir al Nati.

Oriundo del cantón de Schwyz, hace dos años viajo a la Eurocopa de Portugal. Este año estableció sus cuarteles en las cocinas del hotel Fürstenhof de Bad Bertrich.

10: 30horas en punto. Emil Bolli sale del hotel Füstenhof de Bad Bertrich, lugar de residencia de los jugadores del equipo de Suiza durante el Mundial. Decenas de partidarios y de curioso esperan cerca del autobús que debe llevar al equipo al entrenamiento, un poco más lejos del pueblo.

Con su atavío de cocinero, el ciudadano de Schwyz no pasa inadvertido... aprovecha una multitud semejante para posar. Divierte a la galería y los flashes crepitan.

Algunos instantes más tarde, se sienta a la mesa en un bar vecino y ordena -una vez no es costumbre- un agua mineral.

Una palabra en la cocina

Es el momento de su pausa, entre la preparación del desayuno y de la cena. De pie desde hace más de cuatro horas, Emil Bolli se multiplica en las cocinas del hotel cinco estrellas para que todo esté perfecto.

"Los jugadores son muy agradecidos, celebra el cocinero. Hablamos a menudo juntos y vienen con gusto a decirme algo a la cocina para felicitarme o agradecerme por tal o cual pequeña atención".

"Preparo siempre un bufete y como conozco bien los gustos de los jugadores, preparo cada vez una pequeña especialidad para uno u otro.

Un sitio preponderante

Emil Bolli ocupa un sitio preponderante en el entorno del equipo de Suiza. En 1989, por decisión del antiguo entrenador nacional -el alemán Ueli Stielike- que deseaba que el equipo se reuniera un día antes de un partido oficial, los seleccionados helvéticos probaban por primera vez su cocina.

Pero en 1996 todo comenzó verdaderamente con un desplazamiento de la selección nacional a Azerbaiyán.

Este año, Emil Bolli celebra sus diez años en rojo y blanco. Recuerda y narra su trayecto.

Grasa y verduras

"Los responsables de la Asociación suiza de fútbol querían estar seguros de que los jugadores se alimentaran de manera conveniente", recuerda Emil Bolli. Como todo estuvo bien, desde sigo al equipo en cada desplazamiento".

Los menús elaborados minuciosamente por el chef y determinados en colaboración con un especialista en nutrición, son equilibrados. Se pone especial atención en el empleo de grasas y verduras que podrían hinchar el estómago.

Un menú para los días de partido

"El día precedente a un encuentro importante y el día mismo del partido, la comida es siempre la misma", añade Emil Bolli.

"El Día D-1, hay siempre un bufete de pastas. Y el día del partido, preparo a los seleccionados el medio pomelo tradicional, el caldo de verdura, espaguetis con salsa de tomate y el bistec de ternero en su jugo acompañado con puré de manzanas, puré, arroz, zanahorias y una macedonia de frutas de postre".

Para el cocinero de Schwyz, esta rutina permite a los jugadores prepararse mentalmente de manera óptima. Empero, Emil Bolli es realista. "Cuando comen esto, ya están en su partido. El Mundial no se gana en el plato...", reconoce.

Teléfonos y correos

A cada desplazamiento, Emil Bolli debe integrarse en una nueva brigada y acomodarse en una nueva cocina. En Alemania acompaña también al equipo en sus desplazamientos.

Tales cambios se preparan de antemano. Se requieren numerosos contactos telefónicos e intercambios de correos para que todo esté listo en el momento preciso.

"Cuando llego a una nueva cocina, jamás me comporto como chef, explica el cocinero. Trato de explicar mi manera de trabajar y lo que necesito. Las cosas van siempre muy bien y todo el mundo está contento".

Los platillos preferidos de los jugadores

Los seleccionados, por su parte, están encantados y comen regularmente sus platos preferidos: el filete de lenguado para el entrenador Köbi Kuhn y el defensor Philippe Senderos, las sopas de verduras para el delantero Alexander Frei o el müesli para el portero Pascal Zuberbühler.

Gran apasionado del fútbol, Emil Bolli no se reintegrará a las cocinas del Hotel Bern antes del fin de los Campeonatos del Mundo.

Según él, Suiza tiene los medios para cualificarse en cuartos de final. Y seguramente no se opondría a preparar algunos espaguetis el 9 de julio, día de la final.

swissinfo, Mathias Froidevaux, Bad Bertrich
(Traducción, Marcela Águila Rubín)

Datos clave

Emil Bolli nació el 2.11.1954. Oriundo del cantón de Schwyz, es cocinero oficial del restaurante del hotel Bern en la capital helvética y del equipo de Suiza desde hace 10 años.

Comenzó como cocinero oficial del equipo de Suiza en 1996 en Azerbaiyán cuando el entrenador era Rolf Fringer.

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Contexto

Emil Bolli forma parte de la delegación suiza en Bad Bertrich como cocinero en jefe. Trabaja con la brigada del hotel cinco estrella Fürstenhof de la estación alemana.

El cocinero del cantón de Schwyz no llevó muchos ingredientes en su equipaje desde Suiza: algunos condimentos, mezclas de hojuelas para el bierchermüsli de la mañana y chocolate. El resto, lo compra directamente en el mismo lugar.

No hay ningún jugador vegetariano en el equipo, pero Emil Bolli debe tener en cuenta la multiculturalidad del grupo y las costumbres gastronómicas de cada uno en la composición de sus menús. De confesión musulmana, Blerim Dzemaili no come, por ejemplo, carne de cerdo.

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