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Una suiza denuncia los matrimonios forzados

Rosmarie Zapfl-Helbling, diputada democristiana en la cámara baja del parlamento suizo desde 1995. Keystone

Rosmarie Zapfl-Helbling, diputada democristiana de Zúrich, lanza el debate en el Consejo de Europa sobre los matrimonios forzados.

Este contenido fue publicado el 19 octubre 2004 - 11:21

Miembro en la Asamblea de Estrasburgo de la Comisión sobre la Igualdad de Oportunidades, la parlamentaria suiza ha sido encargada de redactar un informe sobre el tema.

“Cada año, numerosas mujeres, jóvenes -a menudo muy jóvenes- son casadas por la fuerza. Nada puede justificar estos matrimonios. Toda persona tiene derecho a disponer de su vida”, ha declarado Rosmarie Zapfl-Helbling, al inaugurar su primera audiencia , a comienzos de esta semana, en Amberes, Bélgica.

La sesión ha sido organizada por la subcomisión de la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa encargada de los asuntos relacionados con la violencia contra las mujeres.

Al encuentro habían sido invitados representantes de organizaciones que trabajan con las víctimas, representantes de los poderes locales belgas y franceses, y víctimas de los matrimonios forzados o ‘matrimonios blancos’.

“Este encuentro debe permitirnos descubrir la amplitud del fenómeno y determinar las medidas a tomar para impedir estas prácticas”, explica la disputada suiza.

Todos los países de Europa afectados

Es la primera vez que el Consejo de Europa estudia la cuestión de los matrimonios forzados. Miembro de la Asamablea desde el 2000, Rosmarie Zapfl-Helbling espera poder presentar su informe a los parlamentarios en el próximo mes de junio.

“Se trata de un problema muy importante que incumbe a todos los países de Europa”, subraya. “En Suiza no se habla del asunto, pero cuando discuto con profesores, todos conocen casos de jóvenes casadas por la fuerza”, añade la parlamentaria.

El Ministerio suizo de Justicia ha prometido enviar cifras a Rosmarie Zapfl-Helbling para reforzar su informe.

Al parecer, el fenómeno sigue extendiéndose. En Francia se considera que 70.000 jóvenes han sido víctimas de los matrimonios forzados. Se trata sobre todo de chicas extranjeras o de nacionalidad francesa, originarias del Magreb o de países asiáticos como Pakistán y Sri Lanka.

“Pero no se debe acusar al Islam. Los matrimonios forzados no tienen que ver únicamente con las familias musulmanas y el Islam nada les preconiza”., precisa la diputada.

No bastan las leyes

¿Qué se puede hacer para luchar contra este tipo de matrimonios? Existen reglas internacionales. Por ejemplo: en mayo de 2002, el Comité de Ministros del Consejo de Europa, promulgó una recomendación sobre la protección de las mujeres contra la violencia. Sin embargo, hasta ahora, pocos Estados la han aplicado.

“Las leyes no son suficientes. Es necesario, sobre todo, sensibilizar a la opinión y a las autoridades porque el problema es desconocido. Sólo las personas involucradas en la ayuda a las víctimas y las jóvenes traumatizadas conocen la cuestión”, afirma Rosamarie Zapfl-Helbling.

En opinión de la parlamentaria suiza las soluciones pasan por la prevención, la educación e incluso la mediación con los padres de las jóvenes víctimas. No obstante, según varios participantes en la audiencia de Amberes, lo que falta es, sobre todo, “la voluntad política” de aplicar las decisiones adoptadas para impedir los matrimonios forzados.

“Deben encontrarse respuestas en nuestros países”, concluye la jurista suiza que, desde hace 40 años, defiende los derechos de las mujeres.

Swissinfo, Barbara Speziali, Amberes.
(Traducción, Jaime Ortega)

Datos clave

Los matrimonio forzados son un hecho de sociedad que afecta al conjunto de Europa.
El Consejo de Europa quiere conocer la magnitud del problema y determinar las medidas para impedirlo.

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Contexto

Suiza es uno de los 46 países miembros del Consejo de Europa, la más antigua de las organizaciones políticas supranacionales de Europa.

El Consejo de Europa es el guardián de la seguridad democrática, fundada en los derechos humanos y el Estado de derecho.

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