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Votación del 10 febrero 2019 Dispersión urbana: ¿preservar el territorio o convertir Suiza en un “fósil”?

Un edificio en construcción

Una obra en Uitikon, cantón de Zúrich. La iniciativa contra el crecimiento desordenado de la construcción pretende poner freno a la expansión de las zonas edificables.

(Gaetan Bally / Keystone)

Ante el constante crecimiento de la construcción de viviendas, ¿es preciso congelar las zonas edificables como exige la iniciativa popular propuesta por los Jóvenes Verdes que será sometida a votación el próximo 10 de febrero? Para los adversarios de la iniciativa la solución propuesta es demasiado radical y la ley sobre la planificación del territorio, recientemente revisada, es más que suficiente.

¿El suelo suizo está asfaltado o pavimentado en exceso? Una cuestión difícil de responder si tenemos en cuenta los datos disponiblesEnlace externo (los más recientes se remontan a 2009). Oficialmente, las zonas de terreno cubiertas por edificios, carreteras u otras infraestructuras, representan solo el 7,5% del territorio nacional.

Aunque cada año desaparece bajo el cemento el equivalente a la superficie de la ciudad de Basilea, Suiza se encuentra aún lejos de otras naciones, como Países Bajos (donde el 37% del territorio está ocupado por edificios e infraestructuras) o Bélgica (25%). Los países limítrofes tienen también porcentajes más altos (entre el 14 y el 10%) y Suiza se encuentra tres puntos por debajo de la media de la Unión Europea (11%).

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Densidad de construcción en Europa

Pero hay dos ‘peros’. En primer lugar, estos datos engloban todo lo que el hombre ha ‘arrebatado’ a los campos, prados y bosques. Pero, ¿se considera construcción el jardín de un chalé, un parque público, un cementerio o un campo de fútbol? Si la respuesta es no y nos atenemos rigurosamente a las superficies que se han vuelto impermeables por el cemento y el asfalto, Suiza hasta ahora ha “consumido” solo el 4,7% de su suelo. Se trata, una vez más, de un porcentaje inferior al de Países Bajos (13%), Bélgica (10%), Alemania e Italia (7%) y Francia y Austria (5%), aunque ligeramente más alto que el del conjunto de la Unión Europea (4%).

Y ahora viene el segundo ‘pero’: los suizos vivimos en un país cuya topografía no tiene nada que ver con la de los campeones europeos del cemento. Mientras que en Bélgica y Países Bajos los edificios se distribuyen sobre un territorio casi completamente llano, las montañas hacen inhabitable casi el 70% de Suiza.

Por lo tanto, las cifras deben interpretarse teniendo en cuenta que la construcción se concentra sobre un tercio de la superficie nacional. En realidad, sobre la planicie suiza (la zona habitable más grande) las construcciones cubren el 16% del territorio.

¡Stop!

En opinión de la sección juvenil del Partido Ecologista Suizo (PES, verdes) se ha alcanzado el nivel de alerta. La expansión de las construcciones hace que el mapa de la planicie suiza se parezca a un trozo de tela comido por polillas. En octubre de 2016 los Jóvenes Verdes presentaron en la Cancillería Federal la iniciativa popular ‘Frenar el crecimiento desordenado de la construcciónEnlace externo – por un desarrollo sostenible del entorno construido’, avalado por poco más de 113 000 firmas.

Con el apoyo de varias organizaciones medioambientales, la Asociación de los Pequeños Agricultores y los Jóvenes Socialistas, los Jóvenes Verdes quieren incluir en la Constitución Federal la prohibición de cualquier ampliación de las zonas edificables, sin limitación en el tiempo.

Se podrá hacer excepciones para la agricultura o para los servicios públicos, pero solo con la condición de desclasificar una superficie equivalente de zona edificable y devolverla a la naturaleza. La iniciativa tiene también como objetivo promover la densificación urbana y la vivienda sostenible.

La congelación de las zonas edificables es la medida más radical y la que va a concentrar al conjunto de la oposición. Los promotores de la iniciativa se defienden afirmando que su propuesta “indica el camino para un uso moderado del suelo”, contribuyendo a “preservar el paisaje suizo y nuestra calidad de vida”. En su opinión, las zonas edificables ya están sobredimensionadas y no poner freno a su extensión significaría fomentar la dispersión de las construcciones, lo que traería un aumento del tráfico, más carreteras y más despilfarro de terreno.


Evolución de la construcción en Suiza – El “viaje en el tiempo” de Swisstopo

Localice una zona sobre el mapa y mueva la línea roja hacia la derecha para comprobar cómo ha cambiado el paisaje respecto a los años 80.

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Al argumento del riesgo de escasez de viviendas si no se pudiera construir más edificios, los Jóvenes Verdes responden que es preciso concentrar las zonas urbanas actuales y que es posible construir en las zonas industriales abandonadas de las ciudades.

Estos nuevos barrios sostenibles tienen que ser mixtos, es decir, ofrecer vida social y puestos de trabajo próximos al domicilio, y hay que liberar a los constructores de la obligación de crear demasiadas plazas de estacionamiento, ya que hoy día en las principales ciudades suizas más de un hogar de cada dos no dispone de automóvil.

La última campaña de Doris Leuthard

Los partidos políticos no han decidido todavía sus consignas para la votación del 10 de febrero, pero es probable que el frente adversario sea bastante amplio. En el Parlamento la iniciativa contó solo con el apoyo de los Verdes y de la mitad de los diputados socialistas, mientras la otra mitad se abstuvo. El GobiernoEnlace externo es partidario también de rechazarla. La exministra de Medio Ambiente e Infraestructuras, Doris Leuthard, para quien esta campaña fue la última antes de su retiro político a finales de 2018, considera que el texto “es demasiado radical, injusto y contraproducente y no sirve a los intereses de nuestro país”.

Según la exconsejera federal, la actual Ley de Planificación del Territorio (LPT), cuya revisiónEnlace externo fue aprobada por el pueblo en 2013, es más que suficiente. Por otra parte, está en curso una nueva revisión.

A diferencia de los Jóvenes Verdes, que exigen una limitación clara y permanente, la LPT prevé que las zonas edificables deben satisfacer las necesidades previsibles de los próximos 15 años, disposición que a Doris Leuthard le parece mucho más realista.

Por otra parte, la congelación exigida por la iniciativa penalizaría también a los cantones y municipios que planificaron sus áreas edificables con moderación. En cambio, las que proyectaron grandes superficies edificables se verían injustamente beneficiadas. Además, “la iniciativa no tiene en cuenta las diferencias regionales. Nyon no es Arosa”, ha afirmado la exministra.

Por lo que respecta a la densificación urbana, Doris Leuthard ha recordado que muchos municipios ya la están poniendo en práctica. Aarau, capital del cantón de Argovia, es solo un ejemplo entre otros.

No “fosilizar” Suiza

Contra la iniciativa se ha formado recientemente un comitéEnlace externo, compuesto por miembros de la Unión Suiza de las Artes y Oficios (organización paraguas de las PYME) y de los cuatro principales partidos de la derecha y del centro derecha (UDC, PLR, PPC y PBD), que se ha manifestado utilizando un lenguaje menos diplomático.

En su opinión, el texto es sencillamente “superfluo y dañino” y su aceptación convertiría a Suiza en un “fósil”. Este comité emplea el mismo argumento que el Gobierno federal: la LPT fija ya los requisitos básicos para una gestión razonable del territorio. En cambio, la iniciativa amenazaría la creación de valor añadido y de puestos de trabajo, haría aumentar los alquileres y privaría a las clases medias de la esperanza de poder acceder a la propiedad de una vivienda.

La campaña se anuncia animada. A pesar de los argumentos y de los apoyos de unos y otros, nadie parece tener la partida ganada de antemano. En 2012 no se prestó inicialmente mucha atención a la iniciativa de Franz Weber que abogaba por la limitación del derecho a construir una segunda residencia. Sin embargo, y para sorpresa de todos, acabó convenciendo a una ajustada mayoría del 50,6% de los electores.

El texto de la iniciativa

El artículo 75, párrafos 4–7, de la Constitución Federal quedaría modificado de la siguiente manera:

4: Dentro de los límites de sus respectivas competencias, la Confederación, los cantones y los municipios velarán por crear condiciones marco favorables que permitan formas sostenibles de vivienda y trabajo en pequeñas estructuras caracterizadas por una alta calidad de vida y por desplazamientos cortos (barrios sostenibles).

5: Se perseguirá un desarrollo de las construcciones hacia el interior que se concilie con una alta calidad de vida y disposiciones de protección especiales.

6: Solo se autorizará la creación de nuevas zonas edificables si se desclasifica de una zona edificable una superficie no impermeabilizada de, al menos, un tamaño equivalente y de un valor potencial de rendimiento agrícola comparable.

7: Fuera de las zonas edificables, solo se podrá autorizar edificios e instalaciones destinadas a la agricultura dependiente de ese suelo, así como edificaciones cuya ubicación esté vinculada al interés público al que estén destinadas. La ley podrá prever excepciones. Los edificios existentes se benefician de la garantía de la situación adquirida y pueden ser objeto de pequeñas ampliaciones o de cambios de uso de entidad menor.

Fin del recuadro


Traducción del francés: José M. Wolff

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