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¿El escándalo de la FIFA amenaza a Suiza?

“Confíen en nosotros”, pidió el presidente de la FIFA, Joseph 'Sepp' Blatter.

(Keystone)

Mientras el órgano rector del fútbol mundial, la FIFA, investiga las denuncias por corrupción, algunos observadores plantean preguntas sobre Suiza, el país anfitrión de esta entidad.

Suiza es conocida por ser sede de numerosas asociaciones deportivas mundiales, incluida la FIFA, la UEFA y el Comité Olímpico Internacional (COI).

Estos organismos gozan de exenciones fiscales y de condiciones jurídicas flexibles que les permiten dirigir sus propios asuntos.

La atracción de Suiza como anfitriona de unas 50 federaciones deportivas internacionales es patente. Suiza cuenta con el prestigio de tener una amplia gama de clientes en su territorio, lo que potencia la reputación del país en materias como la neutralidad y la tolerancia.

Pero el último escándalo de la FIFA ha planteado interrogantes acerca de cómo regular las actividades de dichos organismos, los cuales controlan las fortunas millonarias de muchos deportes.

La FIFA fue acusada por el diario británico ‘Sunday Times’ de que algunos de sus miembros pagaron y recibieron sobornos enormes para asegurar los votos para decidir la sede del Mundial de fútbol.

Este tipo de actividades de los funcionarios de la FIFA no viola las leyes suizas anticorrupción porque las entidades deportivas sin ánimo de lucro están exentas de esta legislación -que fue actualizada por última vez en 2006. El grupo de vigilancia anticorrupción Transparencia Internacional ha criticado desde hace tiempo esta exención.

Libertad jurídica

“Este es un gran error”, dice a swissinfo.ch Anne Schwöbel, director de la sección suiza de Transparencia Internacional. “El gobierno decidió que estos organismos no eran comerciales, pero existen enormes intereses económicos detrás de deporte”.

“Suiza se beneficia del hecho de tener una gran cantidad de organizaciones deportivas porque aportan prestigio. Estas entidades se encuentran en una cómoda situación ya que saben que en caso de incurrir en conductas internas incorrectas no tienen que temer ninguna investigación externa”.

El Ministerio suizo de Justicia explica a swissinfo.ch que no hay planes para cambiar la exención de las asociaciones deportivas de las leyes anticorrupción.

Los organismos deportivos disfrutan de un amplio grado de libertad legal cuando se establecen en Suiza, confirma el especialista en derecho deportivo, Piermarco Zen-Ruffinen, de la Universidad de Neuchâtel.

“Es muy simple crear una asociación, tenemos muy pocas reglas obligatorias”, señala a a swissinfo.ch este especialista “Las asociaciones tienen mucha libertad para gobernarse a sí mismas”.

Disminución de la confianza

El único procedimiento legal posible que Zen-Ruffinen observa para el asunto de la FIFA es que un miembro excluido o un Estado miembro reclamen ante los tribunales civiles. Una asociación nacional de fútbol que pierde la organización de los Mundiales de 2018 o 2022 también podría demandar a la FIFA por los gastos legítimos de su oferta, si se demuestra que el procedimiento de votación ha sido amañado.

La FIFA estuvo envuelta en una reciente investigación penal en Suiza, que se centró en la quiebra comercial de su socio de marketing ISMM-ISL. Los procesos judiciales en el cantón de Zug descubrieron una serie de sobornos por valor de 138 millones de francos, algunos de ellos vinculados a la FIFA.

Los juicios, que tuvieron lugar entre 2005 y junio de este año, se resolvieron con el pago de una indemnización, pero sin que se produjera un reconocimiento de su culpabilidad.

Con la disminución de la confianza en las asociaciones deportivas, los tribunales y los políticos buscan resolver la corrupción en el deporte. Algunos observadores piden la creación de una organización internacional independiente, siguiendo el modelo de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

“Confíen en nosotros”

La FIFA dice que está decidida a restaurar la confianza con la puesta en marcha de su propia investigación interna sobre las acusaciones de soborno.

El miércoles pasado, el comité de ética de la federación, presidida por el ex jugador de fútbol suizo Sulser Claudio, anunció que había suspendido provisionalmente a dos ejecutivos -el nigeriano Amos Adamu y el tahitiano Reynald Temarii- y a otros cuatro funcionarios.

Sulser dijo que la decisión fue tomada para “proteger la integridad” del proceso de licitación para los Mundiales de 2018 y 2022.

La investigación, que debe hacer públicos sus resultados a mediados de noviembre, también está investigando la conducta sospechosa de algunos países anónimos que hicieron ofertas. La decisión sobre qué países serán sedes de los Mundiales de 2018 y 2022 se adoptará el 2 de diciembre.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, dijo el miércoles a la prensa que los “demonios” que se encuentran en la sociedad también se pueden encontrar en el fútbol. Aunque insistió en que con la investigación retornará la credibilidad.

“Confíen en nosotros y verán cómo se recupera la confianza”, aseguró.

EVOLUCIÓN DEL ESCÁNDALO

El escándalo por presunta corrupción que envuelve a la FIFA, gira en torno al proceso de licitación para las Copas del Mundo 2018 y 2022.

Un artículo en el diario británico Sunday Times del 17 de octubre afirmó que dos altos ejecutivos de la FIFA – el nigeriano Amos Adamu y el tahitiano Reynald Temarii - habían ofrecido vender sus votos a periodistas encubiertos, que estaban filmando en secreto las reuniones.

La FIFA anunció una investigación inmediata a cargo de su comisión de ética - un órgano judicial independiente creado en 2006 para hacer cumplir el código de ética de la FIFA y supervisar el proceso de licitación para elegir las sedes de las Copas Mundiales.

El 18 de octubre, la investigación se amplió para examinar la conducta de otros funcionarios de la FIFA y supuestas colusiones entre las asociaciones miembro en relación con el proceso de licitación.

El 20 de octubre, la comisión de ética de la FIFA anunció que había suspendido provisionalmente a los dos ejecutivos citados por el ‘Sunday Times’ y a otros cuatro funcionarios.

Un informe completo será presentado al término de la investigación a mediados de noviembre.

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FIFA

La Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol fue fundada en París en 1904 y trasladó su sede permanente a Zúrich en 1932.

El suizo Joseph ‘Sepp’ Blatter se unió a la FIFA en 1975, primero como director técnico y luego como Secretario General.

En 1998 fue elegido como octavo presidente de la federación.

Blatter fue reelegido como presidente en 2002 y 2007. Su gestión se prolonga hasta 2011 y Blatter ha indicado que va a presentarse de nuevo.

La FIFA no ha estado al margen de acusaciones de corrupción en los últimos años.

La elección de Blatter en 2002 estuvo rodeada de rumores de soborno.

El mismo año, el secretario general Michel Zen-Ruffinen fue despedido por mala administración financiera.

En 2006, el periodista británico Andrew Jennings, publicó un libro titulado: ‘¡Falta! El mundo secreto de la FIFA: sobornos, manipulación de los votos y escándalos de entradas’.

A la difusión del libro siguieron acusaciones similares en un documental de la BBC.

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Traducción, Iván Turmo, swissinfo.ch

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