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Crecen un 50% los bonos para banqueros en Suiza

Pese a la ofensiva internacional contra los bonos millonarios, los banqueros suizos cobran primas onerosas. Keystone

Mientras EEUU y Reino Unido intensifican las medidas para frenar el pago de las onerosas remuneraciones variables a los ejecutivos financieros, Suiza sorprende con un dato récord en 2009 en el pago de primas bancarias. Pese a ello la ofensiva internacional contra la discrecionalidad bancaria sigue su curso.

Este contenido fue publicado el 26 enero 2010 - 12:05

La administración Obama prepara una iniciativa que pretende frenar la especulación de los bancos comerciales. Los suizos UBS y Credit Suisse están concernidos.

En pleno debate mundial sobre la legitimidad –ética y financiera- de pagar millonarias remuneraciones variables a los banqueros cuando sus instituciones aún tienen finanzas frágiles, Suiza se coloca en el ojo del huracán.

En 2009, el pago de bonos a ejecutivos bancarios aumentó un 50% con respecto a 2008, con lo que se ubica en un nivel históricamente alto.

Son las conclusiones de la consultora internacional de recursos humanos Corporate Consulting & Technology (CC&T) obtenidas a través de una investigación realizada entre alrededor de 60 bancos.

De acuerdo con las cifras de los expertos, en 2009 un directivo promedio -en el área de banca de inversión- generó ingresos del orden de los 361.000 francos en Suiza.

Este monto resulta un 20,7% superior al registrado en 2008. Y cuando se desagrega la cifra para diferenciar entre el salario fijo y los bonos que constituyen la parte variable, se observa que estos últimos pasaron de 120.000 a 180.000 francos durante el último año, lo que entraña un repunte de 50%.

Dicho premio, que la mayoría de las instituciones pagan en marzo, suscita cada vez más críticas entre los gobiernos, las autoridades financieras y la opinión pública, porque muchas instituciones, como el UBS, aún reportan pérdidas.

Más primas en 2010

De acuerdo con las previsiones de CC&T, en 2010 el premio otorgado a los banqueros vía el cobro de bonos podría ser aún mayor.

Concretamente, los expertos prevén que los ejecutivos bancarios perciban alrededor de 375.000 francos suizos como promedio en 2010, aproximadamente un 4% más que en 2009.

Y con ello los bonos estarían a punto de tocar sus niveles máximos, ya que en opinión de CC&T están alcanzando puntos a partir de los cuales su pago dejaría de ser rentable para las grandes instituciones financieras.

Especialmente de cara a una mirada cada vez más acuciosa de la opinión pública, de los reguladores del sistema financiero internacional y del G-20.

Este grupo, que reúne a potencias económicas desarrolladas y emergentes, se ha erigido a partir del 2009 como el gran arquitecto de la construcción económica mundial y está en contra de la falta de regulación en el pago del componente variable de los ingresos de los banqueros.

Londres y Credit Suisse

En Suiza, la única instancia responsable de acotar el monto final que desembolsarán los grandes bancos para el pago de bonos ejecutivos es la Autoridad Federal Supervisora de los Mercados Financieros (FINMA).

UBS confirmó a swissinfo.ch que está en conversaciones con FINMA y que es esta última la que deberá dar visto bueno a la suma que pretende destinar al pago de dichos premios financieros.

El banco declinó dar detalles sobre la cifra en análisis. Pero de acuerdo con información manejada por el mercado de valores suizo (SWX), UBS tendría previsto pagar bonos por 3.900 millones de francos suizos a un total de 69.000 empleados de la institución por el desempeño del ejercicio 2009.

Este presupuesto podría verse reducido hasta un 25% por orden de FINMA, ya que se prevé que el banco anuncie –en febrero próximo- pérdidas superiores a los 3.000 millones de francos por el ejercicio fiscal 2009.

Por su parte, plazas financieras como la londinense tomaron ya sus propias cartas en el asunto.

El Ministerio de Finanzas británico penalizará en 2010 todos los bonos para banqueros que superen el equivalente a 41.000 francos suizos, al aplicarles una tasa especial del 50%, una medida criticada por los afectados, pero aplaudida por la opinión pública.

Credit Suisse es uno de los primeros bancos afectados. El banco número dos de Suiza confirmó el pasado viernes (22.01) que podría reducir hasta un 30% las primas que había prometido a unos 400 directivos para pagar con la diferencia parte de este nuevo impuesto.

Bancos fragmentados

Y UBS y el Credit Suisse tienen en puerta nuevas ofensivas internacionales.

El presidente estadounidense, Barack Obama, reveló el pasado jueves (21.01) su intención de presentar en breve una iniciativa para aplicar la denominada “regla Volcker’.

Esta impediría a los grandes bancos invertir fondos propios en instrumentos de algo riesgo (para evitar nuevas posibilidades de quiebra), e implicaría, eventualmente para algunos grupos, separar sus divisiones de banca comercial y banca de inversión, para diferenciar el trabajo que realizan con clientes de aquel que tiene lugar en el ámbito especulativo.

Dos de los bancos afectados por dicha iniciativa serían justamente Credit Suisse y UBS, que tienen una presencia importante en el mercado estadounidense y una platilla laboral (sumada) de unos 94.000 empleados en ese país.

Ninguno de los dos bancos ha querido hablar sobre este tema por tratarse de un proyecto de iniciativa y no de una realidad.

Sin embargo, el Banco Nacional de Suiza (BNS) esbozó ya su posición en una entrevista que su nuevo presidente, Philip Hildebrand, otorgó al dominical ‘NZZ am Sonntag’, en la que afirma que dicha iniciativa ayudaría a “reducir los riesgos de nuevas crisis”.

No obstante, estima que debe revisarse a fondo para mirar todos sus beneficios y riesgos, ya que se trataría de una nueva versión, con alcances mucho más limitados, de la legendaria ‘Acta Glass-Steagal’, que impedía la banca universal, es decir, que un grupo financiero pueda otorgar simultáneamente servicios de banca para clientes, servicios bursátiles, seguros, etcétera.

Andrea Ornelas, swissinfo.ch

EL MUNDO CONTRA LOS BONOS

La remuneración de bonos variables para banqueros estará cada vez más reglamentada en el mundo. El tema se instaló en la agenda internacional durante la Cumbre del G-20 celebrada en Pittsburg, EEUU, en septiembre de 2009.

Este grupo –del que Suiza no forma parte- aglutina a las principales potencias económicas del mundo (desarrolladas y emergentes) que estiman que los bonos deben ser limitados y otorgados en el largo plazo para evitar que los ejecutivos tomen riesgos excesivos en busca de ganancias inmediatas.

En Suiza, es la Autoridad Supervisora de los Mercados Financieros (FINMA) la encargada de regular el tema, sobre el cual emitió ya una serie de principios que deben respetar las grandes instituciones financieras.

Esencialmente propone que los banqueros sean recompensados varios años después de su ejercicio, cuando se haya probado que sus decisiones permitieron un desempeño sólido de la institución.

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CONTEXTO

La banca comercial opera directamente con los clientes a través de las sucursales bancarias. Se basa en los depósitos que recibe, que convierte en préstamos para otros usuarios. Las ganancias que genera son magras, pero sus operaciones entrañan poco riesgo.

La banca de inversión realiza operaciones a gran escala: comercializar los títulos de una empresa en la bolsa, gestionar las fusiones o ventas (parciales o totales) de una compañía. Sus ganancias pueden ser muy altas, pero también los riesgos asumidos.

La llamada “regla Volcker” que propone EEUU -y que afectaría al UBS y Credit Suisse- impediría a todo banco que reciba depósitos del público -garantizados por el Estado- realizar inversiones de algo riesgo (en hedge funds y subprimes).

Esto implica regresar al principio básico de la llamada ‘Acta Glass-Steagall’ que dividió en los años 30 a la banca comercial de la banca de inversión. División que desapareció en los años 90 para dar paso a la banca universal que existe actualmente en Suiza y otros países.

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DATOS CLAVE

Las acciones del Credit Suisse cayeron un 6,4% y las del UBS un 3,9% luego de que el gobierno de EEUU anunciara su intención de aplicar la “regla Volcker” en EEUU.

UBS y Credit Suisse tienen una gran presencia en el mercado estadounidense y cuentan, actualmente, con 69.300 y 23.400 empleados, respectivamente. Toda decisión que tome el gobierno de EEUU impactará su operación diaria.

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