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¿Agoniza la ‘vaca lechera’ de los comerciantes suizos en Argentina?

Activistas de la provincia de Mendoza se manifiestan contra la extración de gas y petróleo por fracturación hidráulica en la zona norte de Vaca Muerta. Observatorio Petrolero Sur

Vaca Muerta, en la Patagonia argentina, es la segunda principal reserva de gas de esquisto y la cuarta de petróleo de esquisto en el mundo. Mercuria y Trafigura los exportan a todos los rincones del planeta. Sin embargo, la caída del precio del petróleo genera serias dudas sobre su viabilidad económica. El FMI y el Gobierno argentino decidirán en breve su suerte.

Este contenido fue publicado el 08 mayo 2020 - 11:42
Isolda Agazzi, de regreso de la Patagonia

Este inmenso territorio al noroeste de la Patagonia argentina jamás portó tan bien su nombre como hoy. Ninguna vaca murió allí –su nombre proviene más bien de la forma que tiene su territorio visto desde el cielo–, pero ahora corre el riesgo de volverse realidad debido al confinamiento planetario por el coronavirus y a la vertiginosa caída del precio del petróleo.

Kai Reusser / swissinfo.ch

El potencial de este depósito de 30 000 km2, que solo se ha perforado durante 10 años, es inmenso. Pero su explotación provoca oposición desde el principio, debido al impacto que tiene la fractura hídrica sobre las comunidades autóctonas, los derechos humanos y el medioambiente. En primer lugar, porque los pozos se excavaron en tierras que fueron propiedad del pueblo mapuche durante generaciones, violando el derecho internacional y el derecho consuetudinario, según la Confederación Mapuche de Neuquén (la capital regional), que tiene 65 comunidades.

Y en segundo lugar, porque la fractura hidráulica requiere mucha agua y contamina los recursos acuíferos, los suelos y el aire al liberar metano a la atmósfera, lo que agudiza el calentamiento global. También puede causar terremotos. Además, los accidentes laborales son frecuentes.

En octubre de 2018, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, con sede en Ginebra, instó al Gobierno argentino a "reconsiderar la explotación a gran escala de combustibles fósiles no convencionales por fractura hidráulica en la región de Vaca Muerta, teniendo en cuenta las obligaciones que ha asumido Argentina como firmante del Acuerdo de París".

Vaca Muerta es una garantía

El Fondo Monetario IEnlace externonternacional (FMI) ha desoído el exhorto. Es más, en el momento de extender una línea de crédito de 57 000 millones de dólares a Argentina, consideró que el petróleo y el gas esquistos de Vaca Muerta son una garantía de la solidez argentina.

Múltiples petroleras operan en esta zona: la estatal YPF, Total, Chevron, ExxonMobile, BP, Shell, Equinor, Gazprom y Phoenix Global Resources. De esta última, el accionista mayoritario (84%) es el comerciante suizo Mercuria. Y también está presente Trafigura, otro gigante helvético de las materias primas.

Más al sur, en la ciudad de Allen, se realizan perforaciones a unos cuantos metros de una zona de viviendas y de la ribera del río Negro. Observatorio Petrolero Sur

“Trafigura está en contacto con los productores para crear un portafolio de negocios cada vez más amplio en torno al petróleo crudo y gas natural en la cuenca de Neuquén. Somos propietarios y explotamos una gran refinería en Bahía Blanca, conectada a la cuenca por un oleoducto de 600 km", explica a swissinfo.ch una portavoz del grupo suizo-holandés.

Trafigura afirma que ofrece soluciones fiables a los pequeños y medianos productores de esquisto de Vaca Muerta y también a los productores tradicionales de la cuenca del Neuquén. "Esto incluye condiciones claras, financiamiento de bajo costo, capacidad para aumentar sus volúmenes [de producción] y la utilización de nuestra infraestructura y logística para acceder a los mercados internacionales", destaca la multinacional.

Los medios argentinos relatan que, después de invertir 350 millones de dólares en ArgentinaEnlace externo, Trafigura inició sus actividadesEnlace externo a finales del 2017 bajo la marca Puma EnergyEnlace externo, que adquirió una red de 263 estaciones de servicio de la brasileña Petrobras, una fábrica de lubricantes en Avellaneda (cerca de Buenos Aires), una terminal de carga en Caleta Paula y un centro de logística y almacenamiento en Campaña (cerca de Buenos Aires).

Las oficinas de Mercuria se encuentran en Mendoza, una provincia que sufre de una gran escasez de agua y donde hay grandes movimientos populares y ecologistas que se oponen a la fracturación hidráulica. “Phoenix Global Resources está muy interesada en las oportunidades extraordinarias que ofrece Argentina a través de la explotación de alrededor 3 km2 en Vaca Muerta y los alrededores”, confirma un portavoz de la empresa.

La crisis llama a la puerta

La caída del precio del petróleo ha tenido, no obstante, un impacto significativo en la actividad de los dos comerciantes suizos. "La pandemia de COVID-19 ha reducido significativamente la demanda de los productos refinados", confirma el portavoz de Trafigura. Pese a ello, nuestra refinería de Bahía Blanca continúa operando al 90% de su capacidad". La prensa local augura, no obstante, que la actividad de la refinería podría caer un 50% en mayo, y la portavoz lo confirma.

En cuanto a Phoenix, su vocero afirma que la compañía está reduciendo sus gastos de capital y explorando otras vías de reducción de costos. “La pandemia ha generado una reducción significativa de la demanda de petróleo, lo que nos ha obligado a frenar o detener la producción en nuestras refinerías. Phoenix está revisando su estrategia, pero por ahora no le queda más remedio que dejar de producir petróleo crudo con las licencias de explotación que tiene en Puesto Rojas, Atamisqui y Tupungato".

Para Hernan Scandizzo, del Observatorio PetroleroEnlace externo, una oenegé con sede en Neuquén, Vaca Muerta está al borde del colapso. "Actualmente, la producción cae al mínimo y la mayoría de los empleados están en paro”, explica. Los sindicatos consiguieron que recibieran el 60% de sus salarios. El problema es que la provincia de Neuquén (donde se encuentra la mayor parte de las operaciones de Vaca Muerta) nunca ha diversificado su producción, a pesar de que en el pasado se creó un fondo anticíclico. Y ahora no saben cómo pagar los salarios de los funcionarios públicos del mes de abril".

Un proyecto “anacrónico”

Hernán Scandizzo señala que el consumo de combustible se ha reducido entre un 75 y un 80% en Argentina. Las petroleras afirman que un barril de petróleo a menos de 50 dólares no es rentable para Vaca Muerta y considerando que el precio del Brent está a 20 dólares, el panorama es todo menos positivo. Actualmente, se debate si el Gobierno argentino aporta las subvenciones necesarias para que el precio del barril se sitúa a 48 dólares, pero esto supondría más endeudamiento para el Estado.

El campo petrolero Loma Campana, la primera zona de explotación masiva por fractura hidráulica de Argentina. ¿Supondrá la crisis actual el crepúsculo de esta forma de extracción? Observatorio Petrolero Sur

"Esta crisis pone de relieve la vulnerabilidad de una monoproducción en la provincia de Neuquén, que depende totalmente de los hidrocarburos", explica el investigador. Esta situación afecta a toda la población, pero los beneficios son solo para unos cuantos. Además, un país no puede apostar por un proyecto de desarrollo que lo priva de soberanía, ya que las decisiones y los precios están fuera de su control. Además, es un proyecto que acrecienta las crisis climática y ambiental, y que afecta a toda la humanidad. En esta situación de colapso planetario, es completamente anacrónico”.

En las próximas semanas, el FMI y el Gobierno argentino decidirán el destino de Vaca Muerta. Para la comunidad internacional será la prueba de fuego de su voluntad de apostar –o no– por un mundo de combustibles posfósiles después de la pandemia.


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