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La biodiversidad suiza, amenazada

Estanque de la Gruère, Jura. La biodiversidad no es un lujo. picswiss.ch

Sigue disminuyendo el número de animales y plantas en Suiza. La intensificación de la agricultura y la proliferación de las construcciones son algunas de las causas.

Este contenido fue publicado el 14 octubre 2004 - 09:59

Los científicos piden a las autoridades elaborar una estrategia nacional de salvaguarda de la biodiversidad.

Los científicos están preocupados. Diez años después de la firma por Suiza de la Convención sobre la biodiversidad, el número de especies de animales y plantas sigue reduciéndose. Un estudio acaba de demostrarlo.

Entre las 20 especies de batracios que hay en Suiza, sólo la llamada ‘rana roja’ no está amenazada. Este no es sino uno entre varios ejemplos.

Los especialistas mencionan 14 causas de disminución de la biodiversidad. Entre ellas: la intensificación de la agricultura, la fragmentación de los medios naturales, la invasión del paisaje por las construcciones, la evolución de la explotación forestal, el cambio climático y la proliferación de especies animales y vegetales exógenas.

Después de tres años de trabajos los investigadores invitan a la Confederación a cumplir los compromisos adquiridos al firmar la Convención.

No es porque nada se haya hecho, sino porque las medidas actuales sólo tienen una eficacia muy limitada, señalan.

Bien acogidas las ‘listas rojas’

Los científicos atribuyen una buena nota a Suiza por su vigilancia de las especies amenazadas. En particular acogen con satisfacción la creación de ‘listas rojas’ por parte de la Oficina Federal del Medio Ambiente, OFEFP.

“Conocemos lo que existe y cómo desaparece, pero hay un silencio sobre las medidas que deben tomarse”, deplora el biólogo Werner Suter. El experto recuerda que en términos de biodiversidad , Suiza tiene tantas legislaciones como número de cantones.

Según los autores del estudio, es urgente elaborar una estrategia y un plan de acción nacionales. “Contrariamente a países como Namibia, Suiza no se ha dotado de una estrategia de acción”, se queja Werner Suter.

Otro obstáculo en la salvaguarda de las especies es la falta de claridad en la repartición de las tareas entre las diversas oficinas federales.
El profesor Bruno Baur, presidente del Foro de la Biodiversidad, cita el ejemplo de la protección de los límites de los bosques. “¿Compete a la Oficina Federal del Medio Ambiente o a aquella de la agricultura? Las autoridades aún no han decidido.

En favor de un grupo de trabajo

Por esta razón los autores del estudio piden a la Confederación crear un grupo de trabajo ad hoc que formule los objetivos y las medidas que deben tomarse.

Para obtener un consenso, este grupo debería integrar a todos los actores interesados: desde la economía hasta el campesinado y los cazadorees, sin olvidar a los científicos, defensores del medio ambiente, turismo y transportes.

Los científicos van más allá. Proponen crear grandes regiones protegidas donde el hombre cohabitaría con la naturaleza, en lugar de parques naturales, poco adaptados a la exigüidad del territorio suizo.

“Ha llegado la hora de reaprender a coordinar habitat y ecosistema”, subraya el profesor Peter Baccini, presidente de la Academia suiza de Ciencias Naturales. En su opinión ya han sido superados los tiempos en que, a cualquier precio, se separaba la naturaleza de la presencia y de la actividad humana.

“El interés de la biodiversidad reside en las relaciones entre los seres vivos y los seres inanimados”, explica por su parte Claude Auroi, profesor en la Universidad de Ginebra.

Si un elemento desaparece, todo el equilibrio resulta comprometido. “Por esto debemos proteger sectores enteros de la naturaleza y no solamente introducir algunas especies de rapaces”, advierte el profesor.

Polinización al pincel

Para ilustrar la urgencia de la situación, Bruno Baur describe un mundo en el cual han desaparecido las abejas y otros insectos. “Tendríamos que hacer la polinización al pincel, algo que resulta imposible”, afirma.

Según los autores del estudio, los científicos son unánimes cuando consideran el mantenimiento de la biodiversidad como una prioridad. Sin embargo, son raros quienes, dentro del gran público, son concientes de que se trata de una cuestión de sobrevivencia, deplora Werner Suter.

Como primer paso hacia una acción política, la diputada Kathy Riklin, anuncia la próxima creación de un grupo parlamentario interpartidos, dedicado a la biodiversidad.

Swissinfo y agencias.

Datos clave

Suiza es uno de los países europeos más ricos en biodiversidad.
Sin embargo, en los últimos 150 años, 224 especies de plantas y animales se han extinguido o han desaparecido.

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