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Las desigualdades salariales crecen con la edad

La mayoría de las mujeres suizas están lejos de los salarios altos. Keystone

Las mujeres ganan, en promedio, un cuarto menos que los hombres; y un tercio menos la que son mayores de 45 años.

Este contenido fue publicado el 30 octubre 2003 - 19:00

Mientras se habla de elevar la edad de jubilación, estos datos reflejan la realidad de los trabajadores de avanzada edad.

“Hay bastante información sobre las desigualdades de salario entre los hombres y las mujeres. Pero faltaban datos sobre las personas de mayor edad”, comenta Kathrin Barioli, jefe de la Oficina de Igualdad de Género, de Zúrich.

De ahí es que esa repartición encomendó al profesor Yves Flueckiger, del Observatorio del Empleo, de la Universidad de Ginebra, la realización de un estudio sobre la población activa en el sector privado de Zúrich, segmento que equivale a una quinta parte de la población activa de Suiza.

La edad es un factor determinante para las mujeres en términos de salario, constata el equipo investigador del profesor ginebrino. Las mujeres mayores de 45 años ganan una media de 34.5% menos que los hombres de la misma edad. Frente al promedio suizo de 27,7%, incluyendo todas las edades.

“Estas diferencias son más importantes en Suiza que en el resto de Europa”, recalca Yves Flueckiger.

Baja representación de la mujer ejecutiva

Las mujeres de esta categoría de edad tienen poca representación en las esferas de dirección superior (7,7% de mujeres frente a 18,9% de hombres) y en niveles medios (9,7% frente a 17,2%).

Se les hace difícil acceder a puestos de la escala jerárquica, cosa que mejoraría sus salarios.

“De ahí se deduce que durante las selecciones de promoción se acentúen los prejuicios con respecto a la mujer. Pero si tomamos, por ejemplo, el absentismo atribuido con frecuencia a la mujer, veremos que carece de fundamento”, señala Yves Flueckiger.

El profesor recuerda que en los hechos, los hombres en edad de servicio militar registran un índice más alto de absentismo que las mujeres. A juicio suyo, los empleadores adoptan actitudes discriminatorias con las mujeres pero “de manera inconsciente”.

Maternidad sancionada

Sin embargo, hay razones para las variaciones de salario. Esas mujeres no tienen la misma formación que los hombres de esta generación. (15,9% de mujeres tienen una formación superior frente a 36,8% de hombres).

“Pero en el curso de una sola generación, las mujeres de 20 a 30 años han logrado casi igualar a los hombres en este plano”, hecho que repercute también en las diferencias salariales que son menores, precisa el estudio.

A ello se suma la experiencia profesional. Las carreras femeninas son a menudo marcadas por las interrupciones a causa de la maternidad. Eso disminuye sus posibilidades de promoción en el seno de la jerarquía.

En comparación con Europa, la maternidad es más penalizada en Suiza. Ello se debe a “la ausencia de seguro de maternidad y a las pocas estructuras de acogida para los niños pequeños”, señala Yves Flueckiger.

Otro factor penalizador en los salarios femeninos es el hecho de estar casadas. Mientras que este estado civil es mas bien valorado en el caso de los hombres.

El tiempo parcial femenino

Por otra parte, más de la mitad de las mujeres trabajan a tiempo parcial, sobre todo por razones familiares, frente a menos de 10% de los hombres. Y a partir de los 45 años de edad, esa tendencia aumenta entre las mujeres (67%).

En el plano salarial, el trabajo a tiempo parcial parece castigar a los hombres, mientras que tratándose de las mujeres, las pondera, recalca el informe. Eso tiende a probar que los empleadores consideren aún el tiempo parcial como una forma de trabajo atípica entre los hombres.

Tal cosa equivaldría a una falta de productividad y de ambición. Pero esa forma de empleo entre las mujeres es valorada como un signo de flexibilidad que aprecian tanto los empleadores para provecho del rendimiento de sus firmas.

Por tanto, las mujeres tienden a buscar los empleos que valoran su trabajo a tiempo parcial y les permite compaginar la familia con el trabajo. No obstante, les limita la posibilidad de elección.

La precariedad del salario por hora

Contrariamente a lo presumido, los sociólogos ginebrinos constataron que la precariedad, para las mujeres, está principalmente asociada al trabajo remunerado por hora y no siempre por tiempo parcial.

Esta forma de remuneración afecta a 19,6% de mujeres frente a 6,4% de hombres, pero es peor para las mujeres mayores de 45 años (más de 20%).

Esto conduce a una disminución de salario de 10,1% entre las mujeres menores de 45 años y de 11,8% para quienes son mayores, con respecto a un salario mensual regular.

Son salarios bastante bajos y es beneficioso para las empresas que cuentan así con una gran flexibilidad de su personal.

Las consecuencias en la jubilación

Los salarios bajos y la remuneración por hora o a tiempo parcial, así como otros factores discriminatorios tienen influencia directa en la jubilación. Cuanto menos coticen las personas, más mínima será la renta del seguro de vejez.

Y las mujeres que se acogieron a una compensación, dejando de trabajar poco después de la entrada en vigor del sistema social del seguro de vejez, en 1948, deberán trabajar a partir del 2009 hasta los 65 años, como los hombres.

A ello se añaden los cambios importantes en la estructura familiar, sobre todo el aumento de los divorcios que acrecienta la preciariedad de las rentas de jubilación de la mujer. “Habría que separar las jubilaciones de la situación del hogar para que sean verdaderamente individuales”, preconiza Yves Flueckiger.

En cuanto al espacio de acceso al segundo pilar, es decir la seguridad social complementaria -alimentada con aportes del empleado y el empleador-, está contemplada hoy en día a partir de 25.320 francos anual. El parlamento prevé bajar esa cantidad a 18.990 francos.

El objetivo es ajustar el segundo pilar para un mayor número de mujeres que suelen tener salarios bajos. Una parte de entre ellas se sitúa incluso por debajo de esa cifra límite.

Si bien es cierto que de año en año disminuyen las diferencias salariales entre hombres y mujeres, “la buscada uniformidad de los salarios corre el riesgo de convertirse en un proceso secular”, sentencia Yves Flueckiger.

swissinfo, Anne Rubin.
(Traducción: Juan Espinoza)

Datos clave

El estudio abarca el sector privado del cantón de Zúrich, es decir a una quinta parte de la población activa de Suiza.
Se basa en cifras divulgadas por dos encuestas hechas por la Oficina Federal de Estadística en 1998.
Los salrios son un poco más altos en la región de Zúrich que en el resto de Suiza, pero los fenómenos observados son similares en todo el país.

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Contexto

Suiza ha ratificado la Convención de la ONU para la eliminación de la discriminación contra las mujeres, 1997.

La ley sobre la igualdad de sexos suiza engtró en vigencia el 1 de julio de 1996.

Suiza es el único país de Europa sin seguro de maternidad.

En el plano salarial, las mujeres siguen ganando 23% menos que los hombres, y 34% las que son mayores de 45 años.

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