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Las empresas suizas sopesan los riesgos en Irak

La reconstrucción del sistema eléctrico iraquí parece bastante lucrativo. Keystone

Las multinacionales helvéticas podrían hacer buenos negocios tras la guerra en Irak... pero la operación es arriesgada.

Este contenido fue publicado el 05 abril 2004 - 10:18

Los representantes de 50 de esas empresas se han reunido la semana pasada en Zúrich para examinar las posibilidades existentes.

La reunión organizada por la Oficina Suiza para la Expansión Comercial (OSEC) permitió expresar ciertos temores sobre la seguridad de los civiles occidentales que trabajan en Irak.

Hace apenas una semana, cuatro soldados estadounidenses fueron asesinados y sus cuerpos mutilados arrastrados por las calles de la ciudad de Fallujah.

Ese acto, ocurrido pocas horas antes de la hora fijada para la inauguración de la feria comercial "Destination Bagdad", patrocinada por Estados Unidos, recuerda hasta qué punto persiste la inestabilidad y el riesgo en el país.

Y las empresas extranjeras que preveían instalarse en Irak parecen haber captado esta señal de advertencia.

Peligro persistente en el país

Martin Aeschbacher, responsable de la Oficina de nnlace suizo en Bagdad, confirmó a swissinfo que los aspectos de la seguridad siguen constituyendo un obstáculo serio.

"No podemos recomendar a los hombres de negocios que vengan a Irak, porque a nuestro juicio hay todavía muchos riesgos", precisa.

"No obstante, debemos admitir que la situación ha mejorado bastante desde el mes de mayo pasado. Cuando llegué aquí, apenas terminada la guerra, reinaba la anarquía. Hoy, la policía está presente y parece que la criminalidad común ha disminuido", constata Martin Aeschbachedr.

En cambio, considera que la criminalidad y la violencia política están en aumento. En su opinión, los extranjeros involucrados en la reconstrucción del país se convierten cada vez más en un blanco.

El negocio ante todo

Eso no impidió que la reunión organizada en Zúrich se lleve a cabo la semana pasada. La idea surgió de la OSEC, que desde hace 75 años tiene la vocación de promover el asentamiento de empresas suizas en los mercados extranjeros.

No se sabe el número exacto de firmas helvéticas que comerecian con Irak, las cifras oficiales dan cuenta de exportaciones por un total de 38,4 millones de francos en 2003. Suiza no ha importado nada de Irak en ese periodo.

Tres empresas suizas tienen sus sedes permanentes en aquel país: el grupo tecnológico ABB, Syngenta, número uno mundial en el sector agroquímicos, y Bühler, grupo especializado en equipos y productos para la industria alimentaria.

Martin Aeschbacher tampoco dispone de datos precisos sobre el número de otras firmas suizas activas en Irak, aunque está persuadido de que ese número va creciendo.

Habrá para todos

Cierto, Suiza no forma parte de la coalición que dirigida por Estados Unidos declaró la guerra a Saddam Hussein. Y, en consecuencia, sus empresas no pueden pretender contratos de reconstrucción financiados por los créditos públicos estadounidenses.

Sin embargo, como recientemente declarara a swissifo Pamela Willefor, embajadora de Estados Unidos en Berna, las empresas suizas no son menos bienvenidas en Irak.

"Junto con los contratos gubernamentales tratamos de ayudar a que las empresas del mundo entero encuentren los medios para intervenir en el desarrollo económico de Irak".

Martin Aeschbacher está igualmente persuadido de que los suizos tendrán muchas ocasiones para asociarse a la reconstrucción del país.

"Una empresa suiiza puede, por ejemplo, dirigirse a una compañía inglesa o estadounidense para obtener un contrato de subcontratación", señala el jefe de la Oficina de enlace en Bagdad.

Sin olvidar que los ministerios iraquíes tienen el poder de asignar por cuenta propia trabajos, para los cuales las empresas suizas no dejarán de situarse en los primeros lugares.

Los méritos de Suiza

Martin Aeschbacher añade que las empresas suizas no dejarán de hacer prevalecer sus méritos.

"Los productos y las empresas suizas gozan de una muy buena reputación en Irak. Desde este punto de vista, es un placer estar aquí. Creo que este país está dispuesto a recibir a los suizos", añade.

La cuestión ahora es saber si los suizos están preparados para ir a Irak a pesar de los riesgos y las dificultades inherentes a la situación de la posguerra.

"No creo que aquí tengamos de inmediato varias empresas suizas, admite Martin Aeschbacher. Pero sigo optimista. A medio plazo vendrán porque hay un verdadero potencial en Irak, y terminarán aprovechando esta oportunidad".

swissinfo, Robert Brookes, Zúrich
(traducción, Juan Espinoza)

Contexto

- Las exportaciones suizas a Irak llegaron a su punto máximo en 1982 con un total de 680,4 millones de francos suizos. En comparación, la suma en 2003 fue de 38,4 millones.

- En la década de los 80, las principales mercancías suizas vendidas a Irak fueron equipos eléctricos, instrumentos ópticos, productos de matalurgia, farmaceúticos y químicos y pesticidcas.

- Según la Secretaría de Estado de Economía, los méritos de Suiza en el mercado iraquí gozan de buena reputación, así como sus productos y su disponibilidad de créditos a corto plazo para respaldar a las exportaciones.

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