Lufthansa reintenta adquirir Swiss

Swiss podría pasar a control de la aerolínea alemana Lufthansa. Keystone

La aerolínea alemana acomete por segunda ocasión en dos años, tras confirmar que su colega helvética sigue entrampada en los "números rojos".

Este contenido fue publicado el 14 marzo 2005 - 15:02

La marca Swiss se mantendría, pero el precio de venta podría ser bajo. Aún quedan aspectos por definir y serán los accionistas quienes tengan la última palabra.

Swiss está a punto de darse por vencida luego de tres años de "apretarse el cinturón".

Los recortes de personal, venta de aviones, y reducción de gastos operativos no han sido suficientes para alcanzar los esperados "números negros".

Y como este 2005 tampoco conseguirá ser rentable, la alemana Lufthansa volvió a la carga y formalizó este domingo (13.03) su intención de adquirir a la sucesora de Swissair.

Sin embargo, desearlo no es suficiente.

Muchos temas deben cuadrarse antes de que este acuerdo se haga realidad. Por ejemplo, los consejos de las dos aerolíneas y, sobre todo, los principales accionistas de Swiss tendrán que dar luz verde a la adquisición.

"Constructivas" negociaciones

Lufthansa quiere escribir la segunda parte de su historia con Swiss.

Tras intentar la compra de la compañía suiza en 2003, la alemana tuvo que bajar la guardia cuando su colega suiza rechazó su oferta para apostar por Oneworld, la alianza comercial encabezada por British Airways.

El acuerdo se derrumbó en el último minuto porque era muy caro para Swiss, quien intentó sobrevivir por sus propios medios durante todo el 2004.

No lo logró. El año pasado acumuló pérdidas por 140 millones de francos suizos, aunque se había propuesto ser rentable.

Por ello, Lufthansa regresó a la batalla, y tras cuatro días de especulaciones en la prensa escrita germana decidió confirmar su intención de compra.

"Mantenemos constructivas negociaciones para una futura integración", expresó la compañía alemana.

Lo mejor de la oferta: la marca "Swiss" se conservaría y Zúrich se mantendría como su plataforma de vuelos (hub), es decir, punto de partida, retorno y conexión de sus principales vuelos.

Lo riesgoso: Lufthansa podría pagar hasta 50% menos de lo que vale Swiss en el mercado, según los primeros acercamientos, a pesar de que adquiriría una empresa menos endeudada que en 2003.

Accionistas de Swiss

Cabe recordar que Swiss fue creada el 31 de marzo del 2002 tras la extinción de Swissair y la regional Crossair. Desde entonces su batalla en busca de la rentabilidad no ha tenido tregua.

Actualmente, según parámetros bursátiles, vale 548 millones de francos suizos, y sus cinco principales socios son:

La Confederación Helvética, con 20,4% de los títulos; los bancos Credit Suisse Group y UBS, cada uno, otro 10%; el cantón de Zúrich, dueño de 10% más del papel de la compañía; y los cantones con otro 12%.

El resto de los títulos pertenecen a los llamados accionistas minoritarios del mercado. Esto es, cualquier persona o empresa que invierta en bolsa puede comprar papel de Swiss, lo que lo convierte en accionista, por lo que resulta casi imposible definir los rostros con nombre y apellido de cada uno de los poseedores de dicho papel.

¿Por qué venderla?

La lógica financiera de esta operación es bastante simple: perder indefinidamente no es un "negocio" sostenible.

Como citamos, el valor de capitalización de mercado de Swiss es de 548 millones de francos suizos y la aerolínea acumuló pérdidas por 1.800 millones de francos del 2002 a la fecha, esto es, pierde tres veces más de lo que vale.

No obstante, Lufthansa está dispuesta a correr el riesgo de capitalizarla.

Entre otras razones porque seguiría adelante con el proyecto de Swiss de recortar entre 800 y 1.000 empleos antes del 2007 para aligerar los gastos de la empresa y convertirla en una real competidora del espacio aéreo europeo.

A todo esto se debe que los acercamientos entre Wolfgang Mayrhuber, presidente de Lufthansa, y Christoph Frank, su homólogo de la aerolínea suiza, hayan fructificado en esta primera fase.

Los sindicatos en la batalla

Swiss nació con el pie izquierdo en materia de empleo.

Cuando inició operaciones en 2002 tenía 12.100 trabajadores. Dadas sus inestables finanzas, para el cierre de ese año ya había recortado 300 empleados.

El peor de sus ejercicios fue el 2003, en el que tuvo que licenciar 3.900 plazas, entre personal de aire y tierra.

Hace dos meses (17.01), y ya con un personal del orden de los 7.500 elementos, anunció su intención de despedir a otros 1.000 trabajadores en 18 meses.

Actualmente, ocho sindicatos representan al personal de la aerolínea y la totalidad de ellos está en contra de su política laboral.

Lufthansa sabe bien que comprar Swiss significa hacerse también de la batalla con los sindicatos, pero está dispuesta a arriesgarse.

Sin embargo, es por ello que en principio habla de adquirir sólo una posición minoritaria (menos del 25% de las acciones de la compañía).

Pero ante la larga lista de preguntas sin respuestas, las autoridades de Swiss y los representantes de los principales accionistas disiparán muchas dudas.

Por ejemplo, si la operación de venta será un hecho antes del otoño 2005.

swissinfo/Andrea Ornelas

Datos clave

Swiss vale en el Mercado 548 millones de francos suizos.

En tres años, ha perdido 1.800 millones de francos.

Inició con una plantilla laboral de 12.100 personas, de las que quedan 7.500.

Tiene previsto recortar otros 1.000 puestos en 18 meses.

End of insertion

Contexto

Swiss fue creada el 1 de abril del 2002, tras la desaparición de Swissair. Desde entonces, sus finanzas atraviesan problemas.

Ni recortes de personal, venta de aviones, reducción de gasto operativo o créditos han sido capaces de convertirla en una empresa rentable. El año pasado perdió 140 millones de francos suizos.

Tras un primer intento en 2003, la aerolínea alemana Lufthansa reintenta adquirir Swiss este 2005.

Antes de que la negociación avance, los consejos de las dos aerolíneas y los accionistas principales de Swiss deben dar su visto bueno a la operación.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo