Mercado laboral: más difícil para migrantes calificadas

Tienen permiso de trabajo, un título universitario y, sin embargo, no encuentran un empleo. Keystone

"Un profesional calificado se integra fácilmente al mercado laboral". Esta afirmación contradice la realidad de profesionales venidas a Suiza desde países extracomunitarios.

Este contenido fue publicado el 23 agosto 2006 - 16:22

Es la conclusión de un estudio, realizado por investigadoras del Instituto de Geografía de la Universidad de Berna.

El proyecto 'Integración y exclusión social de las mujeres migrantes en Suiza' ha determinado las causas de la deficiente integración laboral de las migrantes calificadas en Suiza.

Y ha analizado la realidad de profesionales de América Latina, Europa Suroriental y Oriente Medio, las limitaciones y barreras que enfrentan, su potencial y estrategias para acceder al mercado laboral.

Para acercarse a esa realidad, Yvonne Riaño y Nadia Baghdadi aplicaron la metodología 'Minga', que ve a las migrantes como coinvestigadoras, no como objetos de investigación.

"Este método crea conocimiento, generado colectivamente y compartido por y con las involucradas", explica Riaño. "Trabajamos en grupo y cada una se inspiró en otras participantes".

Según Baghdadi, el método busca detectar el conocimiento de estas migrantes. "Nuestro proyecto sobre integración no quería desarrollar prácticas de exclusión científica que hacen invisibles a las mujeres".

Más allá de los aspectos metodológicos que reforzaron las técnicas de discusión y el análisis en grupo, 'Minga' ofreció un espacio de confianza para reflexionar sobre la propia experiencia, compararla con la de mujeres en situación similar y aprovechar las experiencias ajenas.

Las participantes tuvieron la posibilidad de crear redes, también con organizaciones suizas, manifiesta Baghdadi. "La universidad no puede quedar como un gueto y 'Minga' no quedó como única red".

'Minga' ha demostrado cuán importante es sacar a las migrantes del aislamiento y llevarlas a espacios desde donde puedan generar acción y conectarse con la sociedad, destaca Riaño.

Identificar recursos y barreras

"En estos talleres impulsamos procesos de reflexión, de autoestima y de confianza que permite a cada participante sacar lo mejor de sí y vencer sus miedos, puntualiza la profesora de Geografía Humana.

Baghdadi precisa que lo más importante para las musulmanas fue la integración profesional y los prejuicios en Suiza sobre ellas. Entre las latinoamericanas, un grupo consideró la integración profesional como prioritaria y otro, cómo conciliar profesión y maternidad.

La brecha entre el alemán alto y el dialecto suizo alemán parece afectar más a las latinoamericanas, lo que se explicaría por el hecho que las mujeres árabes están acostumbradas al árabe alto y a los dialectos, según Baghdadi.

Una estrategia: calificación permanente

Elena Boos, mexicana, pedagoga. "El primer año tomé un curso intensivo de alemán, después empecé a buscar trabajo. Durante dos años seguí cursos de alemán, hice una práctica en un Centro de Refugiados en Köniz y trabajé en una fábrica.

En 2003 inicié una práctica en el Zentrum 5 de integración de migrantes, donde después empecé a trabajar como secretaria y responsable de proyectos para mujeres y niños. Al mismo tiempo inicié la formación como animadora intercultural. Hoy trabajo 50% en el Zentrum 5".
'Minga' me permitió conocer a otras mujeres, su lucha para incorporarse al mundo laboral y me abrió perspectivas sobre la migración e integración de latinoamericanas en Suiza. Pude contactar a mujeres que, como yo, tratan de abrirse camino en esta sociedad tan plural".

Un logro: el empoderamiento

La ecuatoriana Yolanda Martínez, quien estudió Ciencias Sociales en la Universidad de Lausana, considera que "el taller Minga ha sido provechoso. Analizar mis calificaciones ha servido para reorientar mis prioridades profesionales. Mi autoestima y actitudes han cambiado positivamente, lo que se plasmó en la toma de contactos con empleadores potenciales".

¿El resultado? "Fui invitada a presentarme para puestos de trabajo que corresponden a mis calificaciones y finalmente conseguí un empleo en una organización internacional. El empoderamiento que se nos transmitió fue fenomenal".

Ser madre y ejercer una profesión

Luz Solares, de Costa Rica: "Emigré a Suiza por amor. Había estudiado para trabajar, con lo único que no contaba era que casándome con un suizo automáticamente enterraría mis sueños de una profesión. En mi país, ser madre y ejercer una carrera no se cuestiona.

Tengo un diploma de lengua rusa, lo que me permite en Suiza, parcial e irregularmente, enseñar esa lengua y mi lengua materna. Mi deseo sería ejercer en los campos para los que estoy preparada, sin tener que justificarme ni dar explicaciones.

No pensé que con el taller se iban a resolver todos los problemas laborales, pero me entusiasmó discutir con otras mujeres en la misma situación, con la esperanza de crear un foro que contribuya a mejorar la situación laboral de las migrantes con formación académica.

A pesar que la sociedad suiza es cerrada, con prejuicios contra todo lo que no sea suizo, yo habría trabajado en mi profesión, si hubiera tenido tiempo y energía para vencer todos los obstáculos. En Suiza es una tarea de locos ser madre y ejercer una profesión".

"Quise cambiar el mundo, pero no encontré 'babysitter'", dijo una mujer. ¡Seguro vivía en Suiza!".

Volver a estudiar la carrera

Mariana Quiroz es colombiana, abogada, con amplia experiencia como investigadora en derechos humanos en zonas de conflicto y refugiada política en Suiza. Como no le reconocieron ni estudios ni experiencia, repite su carrera de abogada en Zúrich.

Sobre Minga destaca que busca un impacto social y político. "Aprendí de las experiencias de las otras participantes y de mí misma. Por primera vez evalué mis propias experiencias, no sólo desde que llegué a Suiza, sino desde Colombia. Fue un taller muy productivo".

Ligia Vogt, educadora venezolana, con experiencia como profesora universitaria, se dedica a su hogar, con la frustración de no poder desarrollarse profesionalmente. "Minga me ha ayudado mucho en lo personal. Quedó clara la necesidad de salir de ese 'síndrome del ama de casa' que muchas latinas desarrollan en Suiza por el hecho de estar tan aisladas".

Según la nueva política de migración, las personas calificadas de países extracomunitarios tienen prioridad para migrar a Suiza. "Si este país realmente quiere aprovechar esos recursos humanos, tiene que entender cuáles son las barreras para la integración laboral de la mano de obra calificada", concluye Yvonne Riaño.

swissinfo, Rosa Amelia Fierro, Berna

Datos clave

Profesiones de las migrantes que participaron en el estudio:

Comercio y administración de negocios (12)

Ciencias sociales y psicología (9)

Comunicación, derecho, arte y arquitectura, educación (4 en cada especialidad)

Humanidades, medicina y ciencias de la salud, computación (2 en cada especialidad)

Ingeniería, agricultura (1 en cada especialidad)

Estudios avanzados, con educación continuada en Suiza (11).

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Contexto

Hasta ahora, los estudios de migración en Suiza se habían centrado en migrantes considerados deficitarios, sin calificaciones ni recursos. Tampoco se habían tratado específicamente las cuestiones de género.

La migración de mujeres profesionales a Suiza es un fenómeno relativamente nuevo.

La mayoría de estudios y discusiones se ha concentrado en otros aspectos de la migración: el tráfico de mujeres, mujeres en situación de ilegalidad, mujeres con bajos niveles educativos.

Estudios realizados en 1988 por Yvonne Riaño con mujeres calificadas de diferentes continentes mostraban ya las grandes dificultades que enfrentaban para insertarse en el mercado laboral.

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