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Nueva técnica para curar lesiones de rodilla

El capitán de la selección suiza de fútbol Alex Frei se lesionó en la Eurocopa, aunque no sufrió la rotura del ligamento anterior.

(Keystone)

Un equipo médico ha desarrollado una esperanzadora técnica para tratar las lesiones de ligamento cruzado anterior de la rodilla, que con frecuencia afecta a deportistas de alto nivel.

Hasta ahora este problema se resolvía con un injerto de tendón de otra parte del cuerpo. El método de la Universidad de Berna puede dar a estos pacientes más estabilidad en sus rodillas y posibilitarles una recuperación más rápida.

Algunos recordarán las lágrimas del capitán de la selección suiza de fútbol, Alexander Frei, en la Eurocopa 2008 cuando abandonó el campo cojeando durante el partido frente a la República Checa. Frei pudo volver a competir después de unos meses y evitar la temida lesión por milímetros. Otros atletas no han sido tan afortunados.

Se calcula que en torno a 7.000 futbolistas y esquiadores –profesionales y aficionados– padecen esta lesión de rotura de ligamento cruzado anterior. La rotura, que se produce en el centro del ligamento de la rodilla, puede suponer a los atletas una baja de hasta nueve meses o, incluso, el fin de sus carreras deportivas.

"Cuando se pierde el ligamento, la rodilla se vuelve inestable", cuenta a swissinfo.ch Stefan Eggli, responsable de cirugía de la rodilla en el centro ortopédico hospitalario.

"Especialmente entre los jóvenes pacientes deportistas, esta inestabilidad destruye sus cartílagos y meniscos, y en un plazo de entre dos y cinco años se empiezan a observar los primeros daños en sus rodillas".

Problemas de cirugía

Este problema es tratado normalmente mediante un ligamento donado. Aunque este tejido, que procede de su entorno original, está ya muerto cuando llega a la rodilla.

El ligamento cruzado anterior normal actúa como una antena. Recoge información sobre dónde va la rodilla. Esto cambia tras la operación de cirugía.

"Los pacientes deportistas a menudo vuelven y dicen que su rodillas son estables pero no como antes. Ya no las sienten tan bien. Además normalmente sufren otros accidentes", explica Eggli.

El tejido precisa condiciones previas para que pueda cicatrizar, por lo que se inmovilizan los huesos con una escayola. Aunque la rodilla no puede tratarse de la misma manera, ya que a pesar de que el ligamento cruzado anterior se cicatrizaría probablemente, la rodilla quedaría rígida y agarrotada.

Para combatir este problema, el equipo inventó un mecanismo hecho de un tornillo con un resorte interno que se ubica dentro de la tibia. Esto estabiliza el ligamento roto en la posición adecuada para su posterior cicatrización pero no afecta a la movilidad.

"Uno se puede desplazar normalmente y con este implante la rodilla nunca está ya inestable", según Eggli.

Estímulo a la cicatrización

Eggli también destaca que la cicatrización de los ligamentos cruzados se inició con un coágulo de sangre formado en el lugar de la rotura. Se tomó una cierta cantidad de sangre del paciente en un centrifugador, con lo que se produjo un coágulo del tamaño del ligamento dañado. Éste fue colocado en el lugar de la rotura, creando un estímulo adicional en el proceso de cicatrización.

Los investigadores probaron el nuevo procedimiento en ovejas con una tasa de éxito de más del 90%. Ahora deben ir un paso adelante y ensayarlo con humanos.

Esto podría suponer que la operación sólo durara un día, comparado con los tres días de estancia hospitalaria necesaria con el método convencional. La cicatrización sería también más rápida. Eggli estima que el crecimiento del ligamento tardaría seis semanas, más otras seis para que un deportista pueda recuperar la forma física.

Aunque dice que la técnica no tiene que dedicarse sólo a los deportistas y atletas. Su propósito es restablecer la movilidad de todos los pacientes y estudiar si la propensión de sufrir artritis -más elevada tradicionalmente entre personas tratadas por esta lesión- puede reducirse con la nueva técnica.

Lecciones desde los Estados Unidos

El equipo suizo no es el único pionero en la materia. En los Estados Unidos Richard Steadman desarrolló una microfractura técnica que funciona llevando las células madre a través de pequeñas fracturas hasta la región de la rotura. El esquiador Bode Miller está entre los atletas tratados por Steadman.

Eggli dice que los especialistas de rodilla han aprendido mucho de Steadman, aunque el procedimiento de cicatrización ha sido eficaz en 25 personas en los últimos siete años y sólo es adecuado para un reducido grupo de pacientes.

"Por esta razón las combinamos. No hacemos la respuesta de cicatrización porque usamos el coágulo de sangre, que es una forma más óptima para mejorar la cicatrización y tenemos un mecanismo de tornillo con resorte interno que vuelve a dar estabilidad a la rodilla".

Los pacientes que se sometan a las pruebas en el Hospital Universitario de Berna van a ser observados cuidadosamente. Eggli debe saber a finales de año si su técnica ha tenido éxito. Sólo entonces la recomendaría a otros cirujanos.

"Si funciona realmente como esperamos, hasta ahora los resultados han sido bastante buenos, entonces probablemente cambiará la cirugía de la rodilla considerablemente", concluye.

Isobel Leybold-Johnson, swissinfo.ch
(Traducción: Iván Turmo)

LCA

Es un estiramiento o ruptura extrema del ligamento cruzado anterior (LCA) en la rodilla. La rotura puede ser parcial o completa.

Las rupturas del LCA pueden deberse a lesiones por algún o ningún contacto. Un golpe en un lado de la rodilla, como puede ocurrir en una atajada en el fútbol, puede ocasionar una ruptura del LCA.

Los adultos generalmente se rompen su LCA en la parte media del ligamento o el ligamento se separa del fémur. Estas lesiones no sanan por sí solas.

Los niños tienen más probabilidades de que se separe su LCA con un pedazo de hueso todavía adherido. Estas lesiones pueden sanar por sí solas o pueden requerir una operación para reparar el hueso.

Cuando el médico sospecha una ruptura del LCA, una resonancia magnética puede ayudar a confirmar el diagnóstico. Este examen también puede ayudar a evaluar otras lesiones de la rodilla, tales como lesiones en otros ligamentos o cartílagos.

Algunas personas son capaces de vivir y de desempeñarse normalmente con una ruptura del LCA; sin embargo, la mayoría se queja de que su rodilla es inestable y puede "fallar" al intentar realizar actividad física.

Las roturas del LCA que no se reparan también pueden llevar a una artritis precoz en la rodilla afectada.

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