Suiza es el país más seguro contra la COVID-19, según un estudio

En una clasificación mundial que evalúa la respuesta que los países han dado a la pandemia de COVID-19, Suiza ocupa el primer lugar. SWI swissinfo.ch

Suiza ocupa el primer puesto en una clasificación mundial que compara la respuesta que han dado a la pandemia del coronavirus 200 países. Este primer puesto en la lista se debe, en gran medida, a la buena situación epidemiológica actual y a la gran capacidad de su economía para recuperarse.

Según esta clasificación internacional que ha establecido el Deep Knowledge Group y que evalúa el nivel de seguridad contra la COVID-19, Suiza ha logrado el primer puesto gracias a su capacidad de recuperación económica y a su manera prudente, “objetiva y científica” de abordar la desescalada.

Igual que Alemania (que ocupa el segundo lugar en la tabla), Suiza se encuentra muy próxima a los principales brotes europeos de coronavirus y al inicio de la pandemia experimentó una rápida propagación de casos y muertes. De una población de 8,5 millones de habitantes, 30 934 personas se han infectado y 1 923 han muerto a causa del coronavirus, de acuerdo con fuentes oficiales.  

Sin embargo, los autores del estudio señalan que Suiza ha logrado “aplicar rápida y eficazmente medidas de cuarentena, vigilancia y detección [de casos] y de cierre de la economía”. Del mismo modo, el país alpino ha logrado evitar la sobrecarga de su sistema sanitario.

La flexibilización de las medidas de confinamiento y el restablecimiento de la actividad económica y social, que comenzó el 27 de abril, son “una prueba tangible del éxito”, dice el informe.

Seis criterios y 500 fuentes de datos

La calidad del seguimiento y la detección, la efectividad de las medidas de cuarentena, la eficacia de los gobiernos y la preparación del sistema sanitario y su capacidad para responder a las emergencias son los seis factores que tiene en cuenta este estudio. El análisis incluye un total de 130 parámetros cualitativos y cuantitativos.

El informe de 250 páginas se basa en 500 fuentes de datos, entre las que se encuentran la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Universidad Johns Hopkins, Worldometers y los centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. 

El Deep Knowledge Group es un consorcio de empresas y organizaciones sin ánimo de lucro propiedad de Deep Knowledge Ventures, una sociedad de inversión fundada en Hong Kong en 2014. Estas clasificaciones se seguirán poniendo al día. En la actualidad las regiones que corren mayor riesgo, según el informe, son el África subsahariana y Suramérica, así como algunos países de Oriente Medio y de la región Asia-Pacífico. 

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Fuerte progresión

En el último ranking publicado a mediados de abril, Israel y Alemania ocupaban los dos primeros puestos, mientras que Suiza estaba en el puesto 11. “En nuestra anterior evaluación de la seguridad y los riesgos, las regiones que tenían un nivel muy alto de preparación para las situaciones de emergencia y una capacidad de gestionar eficazmente las crisis obtuvieron la puntuación más alta porque tenían mayor probabilidad de gestionar mejor las primeras etapas de la pandemia”, explican los autores.   

Entretanto, han examinado más de cerca las tácticas nacionales para la desescalada y la capacidad de recuperación para hacer frente a las consecuencias económicas, ámbitos en los que Suiza destaca de manera particular.

“La eficacia del Gobierno [suizo] en la gestión de los riesgos económicos es considerablemente alta. Ha ayudado económicamente a las empresas y a los ciudadanos más vulnerables a amortiguar los efectos de la crisis económica. Como resultado, la crisis de desempleo en esta región se ha controlado más eficazmente que en la mayoría del resto de regiones valoradas en este informe”, señalan los responsables del mismo.

Otros puntos fuertes son “el acceso garantizado a servicios de salud de alta calidad para el conjunto de la comunidad” y “una gran capacidad para movilizar nuevos recursos sanitarios”.

Principal debilidad

Aunque Suiza está a la cabeza de la clasificación general, el país alpino todavía podría progresar mucho, según los autores de esta investigación. “La principal debilidad del sistema suizo ha sido la determinación de hacer pruebas únicamente a los ciudadanos que presentaban síntomas leves, mientras que los vectores más peligrosos son los asintomáticos”, dice el estudio.

Para los autores, “es necesario que Suiza establezca programas coherentes de vigilancia, detección y neutralización de nuevos casos”. Y añaden que “la naturaleza descentralizada del sistema sanitario suizo [Suiza es un Estado federal y la sanidad es competencia de los cantones] es un desafío para la recogida de datos de salud de una manera fácilmente accesible, interpretable y transparente”.

El documento advierte que la crisis está lejos de haber terminado. “Suiza ha demostrado que es un actor fundamental en la lucha contra la COVID-19 y que su modelo de gestión debe tenerse en cuenta, pero es importante que el proceso de reapertura de la economía suiza se lleve a cabo con precaución, evaluando la dinámica del virus, ya que de lo contrario todos los sacrificios y el trabajo conjunto de los ciudadanos, el Gobierno y las organizaciones habrán sido en vano”, dicen los autores.

Nota de la redacción

Aunque esta clasificación ofrece una visión útil de la situación mundial, también debe ser contemplada con un escepticismo justificado. Algunos lectores nos escribieron después de publicar este artículo para comentar que consideraban más eficaces las medidas adoptadas en otros países. Y citaron los ejemplos de Nueva Zelanda, Taiwán o Japón.

Es verdad que se adoptaron medidas diferentes y en momentos diferentes. Cada país tiene sus propios desafíos geográficos, sociales y económicos que hacen difíciles las comparaciones. Por ejemplo, Suiza es un país sin litoral y Zúrich un núcleo importante del tráfico aéreo. Además, los tests se realizan y se tratan de forma diferente. En cualquier caso seguimos la situación (vea este ) y le mantenemos informado.

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