TRAVEL_Tratamiento Ritz para chicos

Nunca se puede comenzar demasiado pronto swissinfo.ch

Si usted quiere saber por qué hay tantos suizos que dirigen hoteles en el mundo, la receta es simple: comenzaron con una cabeza de ventaja.

Este contenido fue publicado el 18 noviembre 2006 - 11:33

Cesar Ritz, el del famoso hotel Ritz, era suizo. Y Pascal, Nicole y Joël podrían un día llegar a ser tan conocidos. Son chicos de 9, 10 y 11 años de edad, cortejados por la industria hotelera del país.

Joël tiene la actitud adecuada y se podría decir que tiene una "cabeza de Ritz" para la actividad hotelera. El niño mofletudo, cubierto con una gorra de béisbol, no pestañea cuando dice cuánto cuesta una pernoctación en un cuarto de primera clase en el lujoso Hotel Seeburg de Lucerna: 590 francos suizos (473 dólares).

"Es un buen precio por lo que es", dice Joël refiriéndose a la romántica suite con piscina de hidromasaje y con exceso de espejos y guardarropas enmarcados en oro. Con otras dos docenas de chicos prosigue la visita detrás de los bastidores del hotel.

Viene enseguida la lavandería. Más adelante se explican las complejidades de los alimentos y de la gestión de las bebidas, como en un procedimiento de registro.

La visita forma parte de un programa de actividades de verano para escolares organizado por la ciudad de Lucerna. Pero, para la industria hotelera suiza, es una ocasión de crear una primera impresión entre estos jovencitos muy impresionables.

La mayor parte de los chicos ya ha oído hablar de la leyenda de Ritz o de la reputación de las principales escuelas hoteleras suizas como la Escuela Hotelera de Lausana. Esta es la más antigua institución de formación en ese campo en el mundo y sigue siendo considerada como una de las mejores.

Los niños también pueden hacer sentir su inocencia cuando ocasionalmente se habla en la prensa de la industria hotelera suiza convertida en una especie amenazada de extinción. En la década pasada casi 1.000 hoteles cerraron sus puertas y muchos de los 5.600 que quedan están inundados por las deudas.

Esta es una razón por la cual es bueno abordarlos cuando son jóvenes, antes de que conozcan mejor las cosas. Muchos están dispuestos a comenzar un aprendizaje a los 16 años de edad, cuando han terminado la educación obligatoria, después de 9 años de escuela en Suiza.

Ingredientes adecuados

El sector hotelero parece tener los ingredientes apropiados. La profesión de cocinero ocupa el sexto lugar en la lista de las formaciones profesionales preferidas.

Emi Sascha, director en el Hotel Seeburg, recuerda que su establecimiento no ha tenido problemas para reclutar nuevos empleados. Lo confirma Karin Ritschard, del departamento de marketing juvenil de Hotelleriesuisse, organización central de la industria hotelera.

Indica que, cada año, 8.000 jóvenes son entrenados en varias actividades profesionales del sector. "Nos hemos beneficiado porque que hay pocos puestos de aprendizaje disponibles para jóvenes en otras industrias, de modo que la nuestra es muy apetecida", dice.

Reclutamiento

Se espera que los problemas de reclutamiento surjan hacia el 2008 cuando menos suizos ingresen al mercado laboral como resultado de más de una década de disminución de las tasas de crecimiento demográfico.

"Por eso tenemos que hacer todos los esfuerzo para promover la industria entre los jóvenes", afirma Karin Rischard.

Para Joël y sus acompañantes la visita al hotel ha dado fruto. Después de haber logrado cortar y decorar melones, el chico puede imaginar que un día podrá ser cocinero. Nicole, de 11 años de edad, se interesa en el servicio de mesas, mientras Xaxita, que ha tenido dificultades para aprender la lección de etiqueta y distribución de asientos en la mesa, reconoce que un trabajo como éste podría plantear problemas.

Ahora bien, aunque opten por un oficio en la hotelería, no hay garantía de que puedan permanecer en Suiza. Un diploma de una alta escuela hotelera suiza es con frecuencia un pasaporte para trabajar en el extranjero donde la industria turística se expande rápidamente.

El crecimiento en la región Asia-Pacífico y en los estados del Golfo es exponencial. Diariamente se construyen nuevos hoteles y centros de turismo.

"Hay una gran cantidad de cocineros suizos empleados en todo el mundo, como en Bangkok y Dubai", señala Alex Supersaxo, él mismo jefe y miembro del equipo de marketing juvenil.

Cocinero de crucero

"Se puede ser cocinero en un centro de turismo o en un barco crucero", dice al hablar de las atractivas oportunidades que se ofrecen a los graduados de las escuelas hoteleras suizas, cuyas calificaciones, altamente apreciadas, siguen mejorando".

Un diploma de la Escuela Hotelera de Lausana equivale a un grado universitario y, desde el año pasado, las escuelas suizas han elevado sus estándares. Todos los programas para un diploma exigen ahora tres años de cursos. En el pasado se requerían sólo dos años.

"Decimos a los chicos que un hotel no es muy diferente a sus propios hogares", indica Karin Ritschard al final de la visita al hotel. "Aprenden en sus casas cómo pueden representar el papel de director de hotel cuando atienden a sus huéspedes".

swissinfo, Dale Bechtel, en Lucerna
(Traducción: J.Ortega)

Datos clave

En Suiza hay casi 30.000 hoteles, restaurantes, bares y cafés que representan un establecimiento por cada 235 residentes.

Cada día se sirven en Suiza cerca de 2 millones de comidas en un país con una población apenas superior a los 7 millones de habitantes

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Contexto

La educación hotelera en Suiza se divide en tres partes.
Comienza con dos o tres años de aprendizaje y con frecuencia sigue con la inscripción en un hotel y la escuela de dirección de restaurante.

La crema y nata se consigue al conquistar un lugar en la Escuela Hotelera de Lausana donde los graduados salen con el codiciado título de Licenciado en ciencias de Dirección Hotelera Internacional.

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